miércoles, junio 14, 2006

El Ángel Caído 1


El Ángel Caído 1 (Peter David, David López; Norma): Wow. ¡Qué cosa más rara! ¡Pero me gusta! Ésto es lo que pensé nada más acabar este primer tomo de El Ángel Caído que acaba de publicar Norma y que espero vaya suficientemente bien como para que sigan publicándolo. Pero aparquemos el entusiasmo a un lado y centrémonos en esta serie.
Fallen Angel, título original de la serie, se empezó a publicar en yanquilandia de la mano de DC. Desafortunadamente, y a pesar de las buenas críticas que cosechó la serie, las ventas no acompañaron y la editorial se vio obligada a cancelar la serie en su número 20. Afortunadamente para sus seguidores, el hecho de que la titularidad de los derechos de sus personajes los mantuvieron sus creadores permitió que la serie continuara en otro sello, IDW; una nueva etapa que parece tenerlas todas consigo.
¿Pero de qué va Fallen Ángel? Ops, ahí va la pregunta del millón de dólares. ¿Por dónde empiezo yo a explicaros en qué consiste?
Bien, tenemos un escenario. Bete Noir. Una ciudad como otra cualquiera de día, terreno plagado de peligros cuando cae la noche. Y si hacemos caso a las habladurías populares, todo lo que pasa en este lugar dicta lo que acontecerá en el resto del mundo. El lugar que da forma al mundo.
Vale, ahora tenemos a una protagonista. Lee. Conocida en según qué círculos como El Ángel Caído. Una recién llegada a la ciudad de desconocida proveniencia y aún más oscuro pasado. ¿Una superheroína? Puede. ¿Una representante de una justicia que está por encima de lo humano? Ciertamente: ella decide salvar o condenar a quien se cruza en su camino. Y para desempeñar este rol está dotada de habilidades que también sobrepasan la escala humana.
Ok. Y luego está el resto. Los secundarios. El Doctor Juris, una especie de respetable magistrado que controla todos los aspectos de la ciudad que tienen que ver con el vicio; Asia Menor, un traficante de estupefacientes que en el pasado fue el único superviviente de una ciudad devastada por el diablo; Dolf, el dueño del Furors, el pub al que acude asiduamente Lee, y que recuerda a una célebre figura histórica; Slate, un brillante detective que parece saber cosas de todo el mundo y que no necesita encendedor alguno para prender sus cigarrillos... y sólo por poner un ejemplo de el curioso elenco de tipos fuera de lo normal que cruzan sus vidas con nuestra protagonista.
El tomo que publica Norma contiene seis números yanquis. Los dos primeros son historias autoconclusivas que sirven un poco como presentación, mientras que los restantes integran un arco argumental completo.
La principal virtud del guión de Peter David, dejando a un lado la atractiva ambientación, es cómo nos introduce en la realidad de la serie, ofreciéndonos información poco a poco, casi con cuentagotas, prestando más atención a plantear incógnitas que a responderlas. Con semejante planteamiento y dosificación consigue que el lector se enganche. Quizás la única pega que le pondría serían los dos primeros números yankis, en los que se limita a una presentación de personajes y a una puesta en situación que contrasta con la saga que viene a continuación. Y es que en estos números se cuentan dos historias autoconclusivas aparentemente aisladas y que, precisamente por tratarse del comienzo de una serie, podría pensarse que puede descolocar un poco al lector. Sin embargo, con la saga posterior llegamos a valorar esos dos números precedentes en la medida de lo que son, una mera toma de contacto, al tiempo que ya empezamos a realizar conexiones entre cosas que acontecen en la saga y lo que le precede. Y es que parece que Peter David tiene desde el principio muy pensado lo que quiere desarrollar a lo largo de la serie. Ahora bien, habrá de demostrarlo en posteriores entregas.
Además, este tío es Peter David! El humor y los diálogos ingeniosos no podrían faltar...¿o qué os creíais?
Volviendo a la concepción de la serie y a su naturaleza, destacar un enfoque que me atrevería a situarlo más cerca de Vértigo, el sello de DC, que de la línea más mainstream donde fue ubicada la serie desde un principio. Un error que posiblemente supuso las malas ventas que obligarían a cancelar la colección. Así que permitidme un consejo, si os gustan las series Vértigo dadle una oportunidad a esta colección.
En el apartado gráfico, David López, al que conociéramos ya hace unos años con una excelente serie llamada Espiral, de la que era el autor completo y que publicó La Cúpula en su colección Brut para luego ser Planeta quien sacara una continuación en tomo, Polaroids. Si David había evolucionado tremendamente entre ambas entregas de su creación, ahora vuelve a sorprendernos a todos con otra vuelta de tuerca, hasta el punto de resultar prácticamente irreconocible su estilo. Un estilo que entronca más con el gusto americano, de trazo más suelto, prescindiendo de todo artificio que entorpezca la lectura, derivándose una narrativa muy acertada. Un buen trabajo, sin duda.
Y la edición de Norma cuenta con un precio ajustado, 12 euros, que no sólo nos ofrece el cómic en sí, sino también las típicas paridas que todo aficionado agradece, como una introducción, escrita por Harlan Ellison, una biografía del guionista, las portadas y bocetos.
En definitiva, una serie interesante, que conjuga elementos de varios géneros, atípica en su conjunto, divertida y fresca. Si seguís dándole vueltas a vuestros bolsillos con el aluvión salonero, no lo dudéis, El Ángel Caído es una seria opción a tener en cuenta.