viernes, septiembre 22, 2006

Mi Hulka otra vez

Hacía tiempo que no disfrutaba y me divertía con un cómic Marvel. Estoy hablando del tomo que ha publicado Panini sobre Hulka.
Dan Slott consigue lo que muchos guionistas de Marvel (sobre todo por imposiciones editoriales) no consiguen y es contar una buena historia en 22 páginas de historieta, sin necesidad de alargar innecesariamente una historia para que sea recopilada posteriormente en tomo, con lo que pierde muchas veces el ritmo de la narración.
Este guionista demuestra con su capacidad de síntesis conocer a la perfección el oficio de buen narrador.
Me ha sabido a los tebeos de antes, entretenido y que se lee de un tirón quedándote con ganas de más.
Los personajes no estan fuera de lugar, los nuevos (y secundarios) están bien construídos y te llegan a interesar tanto o más que la propia Hulka. Los secundarios son muy importantes para enriquecer la historia y Slott lo sabe y lo consigue. Aparte que parece que conoce el Universo Marvel.
Se nos presenta lo que podría ser una mezcla de Ally McBeal y superhéroes que bien podría acabar convirtiéndose en una serie para televisión y con muchos visos de éxito. Las historias son cachondas, no llegan a ese humor "sin sentido y en ocasiones facilón" que hizo John Byrne y con el que me reí mucho (qué tiempos en que Byrne sabía contar historias y dibujaba encon... bueno, dejémoslo en que dibujaba). En esta nueva etapa de Jennifer Walters / Hulka, los chistes fluyen con la historia y no la historia en función de los chistes que se tuvieran pensados.
Resaltar la historia del tomo y que merecería formar parte del mejor elenco de aventuras de Spiderman escritas últimanente, es la del jucio de J.J. Jameson. Verdaderamente genial y su final desternillante, a la vez que inteligente y lógico.
Los dibujantes cumplen con creces. No son estrellas en esto del mundillo del cómic americano pero tienen buena narrativa gráfica (Es algo que se agradece en los tiempos que corren) .
Juan Bobillo es el autor de las 4 primeras historias del tomo y con su dibujo original y aparentemente sencillo te captura visualmente.
Paul Pelletier es más clásico en su forma de dibujar y en ocasiones se le nota un cierto "seguir el estilo de Bobillo" aunque poco a poco se va desquitando de eso.
En definitiva, un cómic para regalar a la gente que no lee cómics de superheroes o simplemente que no lee cómics. Seguro que se llevan una agradable sorpresa con este Hulka.