martes, septiembre 12, 2006

Koma


Koma (Pierre Wazem, Frederik Peeters; Dibbuks): Drama de componente fantástico, Koma va de una niña, Addidas (nada que ver con la marca de calzado), que ayuda a su padre en su duro trabajo de deshollinador. La pobre niña, además de tener que lidiar con un progenitor deshecho desde la muerte de su esposa, que todavía no ha podido superar, se las tiene que ver con un problema que sólo la atañe a ella, la creciente frecuencia en sus pérdidas de consciencia cuyo causa los médicos se ven incapaces de determinar. Es precisamente durante esos momentos en que cae inconsciente cuando Addidas parece contactar con un submundo fantástico poblado de criaturas humanoides que trabajan en la oscuridad con extrañas máquinas. ¿Pero es efectivamente ficción o acaso quizás se trate de una parte ignota de la realidad?
Koma es una serie guionizada por Pierre Wazem, guionista y dibujante que, a pesar de contar con cierta fama en el país vecino aquí no ha visto nada publicado a excepción de este álbum que tenemos entre manos. Mejor suerte ha tenido Frederik Peeters, autor del conocido Píldoras azules y de la serie Lupus, de la que ya hemos visto publicados dos volúmenes por Astiberri. Por lo que respecta a esta serie, está prevista en siete tomos por sus autores, de los que ya han salido cuatro en Francia de la mano de Les Humanoides Associés.
Koma se lee muy bien, de principio a final, y cuenta con una envidiable capacidad para ganarse la simpatía del lector: Addidas es una niña encantadora, característica que le confiere Peeters con sus lápices y pinceles. Recordemos la maestría de este autor a la hora de transmitir sensaciones y dotar de expresividad a sus creaciones de papel.
El problema, que de hecho no tiene por qué serlo, es que este primer álbum es tan sólo una aproximación, una presentación de personajes. Y se lee rápido, pero lo bueno es que te deja con ganas de seguir leyendo.
Habrá que ver cómo continúa la historia en el próximo tomo para hacernos una mejor idea de dicha serie, pero de momento lo que sí puedo avanzar es que se trata de una historia extraña, con personajes emotivos, bien llevada y con un dibujo y una narrativa excelentes, como ya nos tiene acostumbrados Peeters.