viernes, junio 10, 2005

Ronda de reseñas del Saló 1 (one)

Porque vosotros lo valéis, y como no vale la pena pagar según qué por según qué novedad del Saló, ¡demos por inaugurada la ronda reseñera! ¡Ahí va mi desafío al resto de pobladores de este blog!
Empecemos por Red y Reload, ambos de Warren Ellis. Del primero lo único que puedo decir es que cuenta con una trama de lo más simple (agente de la CIA, especializado en opas negras y retirado del servicio es reactivado cuando su recién nombrado superior decreta su eliminación; el resto es de imaginar: una carrera encaminada a acabar con las vidas de sus ex-jefes), se lee más o menos bien. De todas formas no nos engañemos, tampoco hay tanto qué contar, teniendo en cuenta que la base del cómic es el retrato de su protagonista y punto. Sin él no hubiera habido este cómic. ¿Y tres números para contarlo todo? Bueno, aceptamos barco, no?
Por otro lado, doy gracias a Ellis por Reload. Cómics como éste te recuerdan que también él es capaz de escribir mierda como otro cualquiera. Volvemos al tópico del agente que se vuelve contra el gobierno de su país, aunque en esta ocasión es fruto del desengaño resultante de averiguar que quien mueve los hilos del poder es, ni más ni menos, que la mafia (¡oh-verdad-revelada!). Y como la agente en cuestión tiene su pizquita de dignidad y todavía le presta algo de importancia a lo moral pues nah, se dedica a desenmascarar a los culpables y, de paso, pos no sé, gasear unas cuantas comisarías con sarín..¿por qué no? Un argumento que, en efecto, va ganando en el terreno del absurdo y el delirio más absoluto a medida que vamos pasando página tras otra. Una perla entre tantas: [agente secreto que acaba ayudando a la chati-rollo-punisher- enfundada-en-ajustado-modelito-de-cuero] Quiero saber por qué una organización criminal quería controlar la Casa Blanca. Entre esto y el que al servicio secreto se le pasara por alto una fantástica terracita desde la cual cualquiera le podría volar la cabeza al presidente de los USA (aquí uno hubiera preferido que la víctima en cuestión hubiera tenido un rostro conocido.. no sé.. Bush Jr sin ir más lejos) el cómic garantiza diversión asegurada...por lo malo que es, por supuesto. Colabora en esta labor el macarrilla de Paul Gulacy, con escenas de acción que rayan lo incomprensible, aderezadas con caretos risibles y sobre todo cuero, mucho cuero (¿no os acabo de decir que el tipo es un macarrilla?).
Luego no sé en qué diablos pienso y empiezo a leerme el tomo de Tormenta: Arena. Y a media lectura acabo deseando haber seguido desde el principio la colección de X-treme X-Men, lo cual no es el caso. Y recuerdo quién es su guionista, papá patrulloso Claremont. Dios, cuánto texto de apoyo innecesario. ¿Quién me mandaba a mí...? El aburrimiento resultante de que tarden en pasar cosas sumado al hecho de no enterarme de una mierda de lo que está pasando (la mini está ubicada dentro de la propia colección de los X-treme) y que no reconozco a mi Tormenta me obliga a dejar de leer, y empiezo a pasar página tras página fijándome tan sólo en los dibujines del Kordey, cuya trabajo es digno de destacar. Para seguidores de los mutativos.
Cambio de tercio: manga. Llamada perdida. Reconozco no haber visto la peli, pero su adaptación sobre papel me deja claro que hay muchas otras películas para dedicarles el tiempo que dure la cinta en cuestión. Aburrido y confuso como pocos, pasa a engrosar la pila de ilegibles que han contribuído a la deforestación de nuestro patrimonio boscoso. ¿Os creeréis que tuve que releerme tres veces dos páginas para saber de qué muere exactamente uno de los personajes? Por supuesto, la relectura fue infructuosa. Y no sólo el dibujante es una nulidad narrando, es que además ni por asomo consigue intranquilizarte y mucho menos asustarte, que es lo que se supone que tiene que ofrecer un cómic presuntamente de terror.
Un poco más de éxito en este último sentido lo consigue La serpiente roja, de Hideshi Hino, publicado por La Cúpula. Y cito aquí el nombre del autor por aquello que le había precedido cierto prestigio por estos lares, aunque tras la lectura íntegra (esta vez sí) de este tomito uno osa ponerlo en entredicho. El argumento tiene un inicio de lo más prometedor, con un crío que desea huir de la casa en la que ha vivido recluído desde su nacimiento, compartiendo espacio con su familia, un reducido círculo dominado por la demencia. El cómic se dedica a describir a cada uno de los integrantes del núcleo familiar, recalcando sus excentricidades y filias de lo más enfermizas, sin cortarse en los aspectos más truculentos y desagradables. En paralelo, encontramos una trama que acaba confluyendo en la principal, y que está constituída por el misterio que parece ocultar una sección de la casa cuya entrada ha sido clausurada por un espejo que hace la función de sello contra el mal. Aunque el cómic se deja leer bastante bien, cuenta con ideas interesantes (estoy pensando en toda una vertiente que bebe de lo onírico...o eso quiero creer para mi bienestar mental) e incluye un epílogo del propio autor relatando un examen rectal (¿?), me ha acabado disgustando el peso otorgado al gore (nunca he sentido interés por el género salvo en aquellos casos en que se toma a broma) y algunos elementos de la trama que casi calificaría de gratuítos. Eso y que acabé diciendo una vez finalizado: vale, y yaxtá? No sé, me había esperado algo más después de lo que había leído de este tío.

miércoles, junio 08, 2005

Lecturas atrasadas

LAS AVENTURAS DE LUTHER ARKWRIGHT (Brian Talbot): un ejercicio narrativo excepcional y una aventura épica más que interesante...
CORAZÓN DEL IMPERIO (Brian Talbot): continuada en esta secuela bastante más floja, pero con dibujos muy bonitos.
MAGE EL HÉROE EL DESCUBRIMIENTO DEL HÉROE (Matt Wagner): un guión lógico y riguroso, que sin llegar a ser frío está falto de garra y se hace aburrido.
MAGE EL HÉROE EL HÉROE DEFINIDO (Matt Wagner): una repetición mejorada de la anterior serie a todos los niveles, pero que no explota apenas el imaginativo entorno en que se desarrolla.
EDAD DE BRONCE LAS MIL NAVES (Eric Shanower): impresionante dibujo, exhaustivo guión, pero de desarrollo en exceso lento. Para los aficionados al tema una absoluta fiesta.
MUNRO (Jules Feiffer): muy bien.
ADOLF (Osamu Tezuka): err... es entretenido, err... está muy bien narrado, err... me pareció tan predecible y matemático en su ejecución que lo dejé al segundo tomo.
CONCRETE EXTRAÑA ARMADURA (Paul Chadwick): de mayor quiero narrar de forma tan fluida e imaginativa como Chadwick.
CONCRETE KILLING SMILE (Paul Chadwick): idem.

sábado, junio 04, 2005

Me encantan los cómics

Oscuro misterio más allá de la memoria...

LOS COMBATES COTIDIANOS (Manu Larcenet): un slice of life no demasiado memorable y una notable decepción. No, no me ha llegado. Lo siento.
RABIOSO (Baru): en cambio, ha sido una sorpresa. La trama no deja de ser típica, pero el autor lo suple con una expresividad y unos recursos historietísticos remarcables.
LA AUTOPISTA DEL SOL (Baru): lo cual puede decirse también de esta obra.
BATMAN CIUDAD ROTA (Azzarello y Risso): para contar una historia que el equipo creativo de turno de Batman Adventures habría realizado, y mejor, en un solo número, Azzarello necesita seis. Los diálogos crípticos y la trama incomprensiblemente enrevesada són sólo un aperitivo para su Superman, el cómic que te hará sangrar.
BATMAN SILENCIO (Loeb y Lee): vehículo para el lucimiento de Lee, pésimo guión hilado por una trama de supuesto misterio cuyo predecible final además es escamoteado de mala manera. A destacar la nula gracia y el inexistente desarrollo de las situaciones supuestamente trascendentales para la serie (la relación Batman-Catwoman, la redención de Dos Caras, etc.)
ARCHIVOS SUPERMAN 1 (Siegel y Shuster): un clásico del humor absurdo. Memorable el episodio en que el último hijo de Krypton combate los accidentes de tráfico destruyendo los vehículos de los infractores.
EL NIÑO (Perrisin y Pavlovic): un telefilm de sobremesa para marujos. Podría ser para marujas, pero las dos páginas de desnudo femenino inclinan la balanza hacia el otro lado.
WEËNA (Corbeyran y Picard): ¿sería injusto repetir aquí lo que dije en mi anterior reseña sobre el Hijo de la Tormenta? Sí, porque Weëna es aún peor. Impagable la escena del suicidio del padre de la protagonista. ¿Alguien me la explica?
ROCK MASTARD (Boucq y Belkrouf): una aventura anodina sazonada con humor absurdo, que, lo habéis adivinado, a mi no me ha hecho puta gracia.
NICOLÁS EYMERICH INQUISIDOR (Zentner y Sala): la historia no está mal, pero la ejecución peca de sobria y excesivamente solemne.
EL MERIDIANO DE LA BRUMA (Juszezak y Parras): según un texto en la página de créditos esta mediocridad absoluta pertenece al género steampunk, pero yo diría que ambos guardan tanta relación como un chupa-chup con la deuda exterior argentina.
MAYAM (Desberg y Koller): espero sinceramente que los autores no hayan tardado más tiempo en realizar este álbum del que yo he tardado en leerlo.

...eterno, ácido batir de la quimoción, nutriente y voraz.

Remains

No me lo puedo creer: ¿Un cómic de Steve Niles que vale la pena leer? El de Remains es el típico argumento de terror donde una humanidad diezmada por un catástrofe apocalíptica debe luchar por sobrevivir en un mundo donde los zombies campan y devoran a sus anchas. Lo hemos visto repetido mil veces en cine, libros, cómics y videojuegos hasta llegar a hartarnos, por lo que cuando leemos algo que se sale de los tópicos o que al menos nos ofrece una vuelta de tuerca más no podemos más que parar un momento y decir...¡Hey! (que es más o menos lo que dije cuando empecé a encontrar elementos en este Remains que le proporcionan un poco de originalidad y vidilla al conjunto).
Gran parte de la gracia del tebeo reside en la pareja protagonista (ella una zorra de más que dudosa moralidad, él un capullo de pocas luces) que debe resisitir al embate de las legiones de no-muertos en un casino de Reno, Nevada. Y es que la relación existente entre ambos personajes, enmarcada en una situación como la que están viviendo no deja de proporcionarnos diversión asegurada a lo largo de todo el cómic. Añadamos que todos esos zombies que se agolpan en las calles no obedecen al prototipo, tan manido, que estamos acostumbrados a ver (y no digo qué les hace tan especiales a fin de no reventar parte de la gracia que tiene el tebeo). El ritmo con que se cuenta la historia es fluído, y creo poder afirmar que es capaz de engancharte de principio a final. Puro entretenimiento, que es de lo que se trata en un cómic de este tipo (así que olvidaos de reflexiones filosóficas rollo DellaMorte DellAmore, peli de la que ya os hablé hace unos días). Respecto al dibujo, de Kieron Dwyer, es más que aceptable, y acompaña a la perfección lo que se nos está contando.
Nah, que cuesta creer que un guionista como Steve Niles (capaz de grandes bodrios como 30 días de noche o Criminal macabre) pueda haber firmado este cómic.
Y si de poder pegas se trata, quizás el hecho de tener que pagar 11.95 euros. A ver, entendedme. El cómic lo vale, por supuesto (es una mini de cinco números, a color, recopilada en una edición que cuenta con introducción y biografías de los autores, con lo que Recerca ha encontrado un precio bastante ajustado a lo que está ofreciendo), y más si sóis devotos seguidores del género de terror. ¡Pero es que esas más de 100 páginas se leen a una velocidad endiablada, en consonancia con lo que se nos está contando! En resumidas cuentas, no sé qué demonios estáis haciendo, todos vosotros que flipásteis con el remake de Amanecer de los muertos y os partísteis el culo con Shaun of the Dead, que no os habéis comprado todavía este cómic. ¡Joder, devoradlo!

jueves, junio 02, 2005

El bruto (the goon) de Eric Powell

Es divertidísimo leerte la introducción de este tomo, donde un Eric Powell (el creador del personaje/serie) ultracrítico consigo mismo agradece al lector su confianza por comprar lo que él mismo califica como basura. Pero contextualicemos dicha declaración: Powell califica como basura estos tres primeros números de la colección, la totalidad de la primera serie existente sobre el personaje, en vistas de lo que vino a continuación.
Con semejante aperitivo previo a la degustación del tebeo uno no puede más que admitir que tenía sus reservas ante lo que se avecinaba, aunque la impresión final no resultó siendo tan negativa como inaginaba.
Por partes, El Bruto parte de un planteamiento original y extravagante: ambientado en lo que bien pudiera ser unos USA de finales de los 20 o principios de los 30 en tanto que bebe de la estética propia de la serie negra, incorpora un elemento discordante y extraño, que no es otro que la existencia de zombies como miembros integrantes de una banda de mafiosos, cuyo líder se nos presenta como el enemigo declarado de nuestro protagonista, un armario ropero de dos por dos que no recibe su apodo de forma gratuíta, ni mucho menos.
Por lo que toca a las tramas, poco puede decirse que se salga de las inevitables peleas a mamporros insertas en argumentos sencillos que más parecen una excusa para que el prota y su inseparable compañero psicótico se dediquen a hacer gala de un sentido del humor que oscila entre lo negro y lo fácil, aunque se advierte una preocupación por sentar el origen del personaje ya desde un principio que viene a enlazar con la premisa de una de las historias que componen el volumen. De todas formas, es en las "tiras" cómicas incluídas al final del tomo (más que tiras son chistes diseñados en viñetas y a página completa) donde encontramos la mejor expresión de ese humor de Powell al que ya hemos aludido. Si os gusta este tipo de humor, que se recrea en la violencia como mero divertimento, rayando en lo truculento ocasionalmente, estáis de enhorabuena, éste es vuestro cómic; en caso contrario, podéis ir dejándolo en su estante.
En cuanto al dibujo, del que reniega Powell, hemos de decir que tiene un nivel más que aceptable, oscilando entre el realismo y la caricatura. Curioso es el estilo de Powell que recuerda vagamente al Spirit de Will Eisner o a Wally Wood, aunque como personaje en sí bien pudiéramos compararlo con el Hellboy de Mignola.
¿Recordáis con una sonrisa en los labios al Lobo de Navidad Paramilitar? Probad con esto.

miércoles, junio 01, 2005

Mutativos de la mano de Morrison y Vaughan

Advertencia: Quienes no hayan leído New X-Men hasta el 109 y Mística hasta el 3 (y esperen hacerlo un día u otro), un consejo: No os leáis este post. Vosotros mismos, pero no se expedirán compensaciones por daños y perjuicios.

No soy fan acérrimo de los mutantes. Pero uno de los primeros cómics que debí leerme era una Patrullosa, así que supongo que por poder hablar sobre el tema creo que puedo. Dejaremos mi relación con los mutantes para otro momento en que al menos haya dormido seis horas y no tres (si es que llega) como es el caso presente, para muy rápidamente dejar constancia de lo que han significado mis últimas dos semanas leyendo los New X-Men del Morrison y la Mística del Vaughan, que los tenía ahí en el tintero como deuda de obligado cumplimiento.

Empecemos por el amigo Morrison, que se ha ocupado en llenar mis horas de insomnio de esta noche. Una lástima comprobar cómo una etapa que prometía bastante se echa a perder miserablemente. Y es que ante un principio en el que nos sorprendíamos al ver a los personajes de siempre contemplados como nunca antes los habíamos visto, enfrentados ante situaciones que costaba creer e introduciendo conceptos más que interesantes poco abordados en los cómics de superhéroes al uso, finalmente hemos ido a parar a una situación que no sé vosotros, pero a mí me recuerda a un What if de los de antes (y pensemos que aquella colección sólo necesita un comic-book para contarnos una de sus historias alternativas), porque, para qué vamos a engañarnos, ¿alguien cree que la serie se quedará donde está, después de todo lo que ha pasado? Es a todas luces imposible, así que no sé, yo ya espero que el Fénix haga acto de aparición y acabe restaurando todo lo que se puede restaurar o-yo-qué-sé (y os cuento todo esto al número 109 de panini y sin saber nada de lo acaecido en yankilandia). Pero no me voy a quedar aquí..¿soy yo o ya no me creo nada de lo que pasa? ¿Magneto chutándose? (el mismo que no para de echarle en cara, a aquí el amigo calvorota de Xavier la inutilidad de su sueño integrador, una y otra vez hasta aburrir al lector -y al pobre Charles, que ya me diréis qué puede hacer amordazado ante el palizas ese-) ¿una nueva pandilla de mutantes "diabólicos" poco avenidos entre sí y que para colmo ni son conscientes de qué mierdas significa ser coleguita de juego del "M"? ¿Ese "debéis estar piraos si creéis que os váis a enterar de quién está detrás de Lobi, cuando aquí el único que puede saberlo es él"? Y tantas y tantas cosas con las que el Morrison se habrá reído lo suyo en las últimas tres sagas que hemos podido leer por aquí., sagas en las que no me voy a detener porque aquí el colega Voltorine ya hizo un análisis el mes pasado en esta misma página. Al final me parece que, dada la situación actual de la serie, me encuentro en un cómic que reúne los requisitos necesarios para formar parte de la marca Morrison (casi hasta podría resultar divertido olvidarnos que cada uno de los personajes que estamos viendo en la última saga se corresponde con un X-Men de los de siempre...hasta igual así el cómic ganaría puntos, no sé). Eso y el último giro de tuerca dado a las ideas de siempre. Nada nuevo, como ya nos contaba Voltorine aludiendo a Claremont alias textos-de-apoyo. Con todo, la decepción es patente, y más teniendo en cuenta lo que habíamos llegado a leer en la misma serie unos cuantos números antes. Por mucho chiste de pollas Lobi-Dientes de Sable en los lavabos del Club Fuego Infernal. Jodeeer. Por cierto, Scott, yo también creo que eres un auténtico capullo. Que sí, te ríes ocasionalmente, pero entre eso y llegarte a emocionar con lo que les pase a los personajes...¡si tan sólo pudiera creérmelos! Snif-snif.
Respecto a Mística, la serie de a-ver-cuántos-chistes-malos-puedo-llegar-a-encadenar, las cosas cambian. Ehem. Antes que nada, no es cierto que todos los chistes sean malos. Hay algunos con gracia. Es que me parece que la prota parece más bien una humorista del club de la comedia que quién es en realidad (y que conste que la actualización del personaje me parece bastante correcta). Pero en líneas generales nos encontramos ante un cómic de mutantes más, del montón, sólo que me imagino que da lo que el aficionado espera encontrar (recordad, no soy un fan mutativo), con alguna idea que parece prometer bastante en espera de ver cómo acaba desarrollándola su equipo creativo, uséase, recomendable para fans.

lunes, mayo 30, 2005

Impresiones de finde

Shaman King...un chaval empanao tras el que se esconde ni más ni menos que un shamán llega a Tokio a la búsqueda de perfeccionar sus habilidades, lo cual se traduce en un hazte con todos los espíritus que puedas (en efecto, la sombra de Picachu y sus alegres camaradas es alargada). Pero que no nos lleve a engaño, el tebeo se deja leer más o menos de tirón, o al menos en mi caso no he tenido que abandonarlo a las diez páginas lo cual ya es todo un logro. Lo que puede acabar siendo cargante es ver cómo se repiten pautas argumentales y cómo parece adelantarse las que podrían ser las típicas luchas entre shamanes (oh-no). Pero el manga guarda detalles que merecen que se le preste algo de atención: su protagonista es interesante y carismático, cosa que no se puede decir de todo lo que se publica por ahí, y está plagado de humor lo que es de agradecer. A esto debemos distinguir entre la sosería de esas bestias inmundas que son los pokemon y el hecho de que los espíritus, en tanto su naturaleza, suelen ser algo más interesantes por aquello que suelen dejar cosas por hacer en vida. Además, impagable la escena en que Yoh Asakura (el prota) nos cuenta las ventajas de llevar contigo a un fantasma: (...) Y en esas ocasiones en que da miedo ir al servicio a oscuras, él me acompaña. Por otro lado, el aspecto gráfico está más que cuidado, y acompaña a la perfección al tema y al tono del tebeo. De todas formas, el hecho de que me pareciera una lectura de consumo más me impulsa a plantearme la siguiente reflexión: ¿de tener 13 o 14 años, me hubiera gustado realmente este manga? El Horror. En fin, una lectura que recomendaría a todo aquel que guste de esta temática.
Para acabar, ví este finde DellaMorte DellAmore, más conocida por aquí como Mi novia es un zombie, de Michele Soavi. Y cuelgo esto porque resulta que está basada en una novela escrita por Tiziano Sclavi, autor de Dylan Dog, el cómic de Bonelli publicado por Aleta. Extraña película, donde un Rupert Everett encarna un sepulturero un tanto peculiar (Francesco DellaMorte DellAmore) que se enamora de una rica viuda en un pueblecito llamado Buffalora donde los muertos acaban volviendo a la vida una semana después de enterrados. Una reflexión sobre la soledad cargada de metáforas y surrealismo; necrofilia y goticismo; todo en un envoltorio de manierismo colorista. ¿Lo habéis pillado? Por mucho que la portada del DVD o alguno de los carteles que llegaron a circular contenga imágenes que nos traen a la mente a Ash de la saga Evil Dead, o nos insistan en que nos espera una ración de sangre y sexo para nada despreciables, quedaos con que lo que veréis es lo que os he dicho. Y ah. Mucho humor negro. Pa tos vosotros, freaks.

viernes, mayo 27, 2005

Unas cuantas reseñas

In:

MR. O (Lewis Trondheim): repetitivo y cansino experimento. Recomendable sólo en pequeñas dosis. O en ninguna.
KAPUT & ZÖSKY (Lewis Trondheim): aventuras sin gracia de dos Galactus de andar por casa.
MIS CIRCUNSTANCIAS (Lewis Trondheim): el autor da el do de pecho en un autobiográfico que me parece de lo mejor suyo junto a la Mazmorra.
VENEZIA (Trondheim y Parme): ejercicio de vodevil demasiado artificial y frío a nivel de escritura. En la infancia lo hubiera disfrutado más. En la infancia lo hubiera disfrutado. Punto.
PROFESOR BELL (Joan Sfar): dos álbumes, dos agradables pasatiempos. Lástima de la estructura improvisada y arrítmica de la historia.
GRAN VAMPIRE (Joan Sfar): una historia divertida que va dando tumbos sin saber como llegar a su final.
FATS WALLER (Sampayo e Igort): “Si sale cara escribiré una historia humorística, si sale cruz será de intriga, si cae de canto lo estructuraré en varias narraciones paralelas entrecruzándose, si me levanto por el lado izquierdo de la cama... uy, qué tarde es, le entregaré al dibujante lo que tengo aunque no haga gracia, ni intrigue y esté escrito y estructurado con el culo”.
BABEL (David B): desigual conjunto de anécdotas, precioso en el apartado gráfico y anecdótico en su conjunto.
CAZADORES DE TESOROS (David B): el apartado gráfico, el planteamiento y las ideas brillantes se ven desmerecidos por un guión falto de ritmo y emoción. Con sólo un poquito más...
EL HIJO DE LA TORMENTA (Bichebois y Poli): típica y tópica historia de Elegido en entorno medieval fantástico. Gracias por recordarme por qué odio casi todos los tebeos de fantasía que he leído. Antídoto: Elfquest.
EL EMPERADOR OCÉANO (Baranko): cómic de consumo eficaz a todos los niveles. Los elementos místicos y de ciencia ficción, gracias a Dios, no chirrían y están bien colocados.
AUSCHWITZ (Pascal Croci): tratar lo que trata no convierte el álbum en algo más que un ejercicio historietístico de lo más normalito. Aunque el autor crea todo lo contrario.
LOBEZNO SNIKT (Tsutomu Nihei): por qué contarlo en 22 páginas si puedes contarlo en 110. Y con todo el Batman de Asamiya era mucho peor. O no.
MÍSTICA (Brian K. Vaughan y varios): todo suena a ya visto, pero se le perdona porque está hecho con ritmo, chispa y empleando la continuidad mutante como un amigo y no como un engorro.
LOS NUEVOS MUTANTES (DeFilippis, Weir y varios): ib. Pero ojalá tuviera un dibujante a los lápices. Bueno o malo, tanto daría.
LAS PELUSAS DE MI OMBLIGO (Fermín Solís): no son nada interesantes.
EL HOMBRE DEL PERRITO (Fermín Solís): en cambio sí, todo un ejemplo de contar más con menos. Pero basta de clonar a Andy Watson.
NO TE QUIERO, PERO... (Fermín Solís): obra primeriza apreciable con un estilo aún no tan depurado ni en lo gráfico ni en lo literario como la anterior.
UN PASO TRAS OTRO (Fermín Solís): cosa que sí se puede decir de ésta, pero con resultados menos interesantes que en El hombre del Perrito.
SIEMPRE LA MISMA HISTORIA (Juan Berrio): las historias cotidianas de Solís me interesan. Las de Juan Berrio no.
1602 (Gaiman y Kubert): si este What if...? lo hubieran realizado autores de tercera fila se hubiera vendido bastante menos. Y probablemente hubiera sido igual de malo.
EL BRUTO (Eric Powell): intenta crear un reducto autoril al estilo de Sin City y Hellboy, pero a años luz de distancia de los maestros Miller y Mignola.
CYCLOMAN (Berberian y Mardan): nada que objetar a su ejecución, pero ojalá fuera la mitad de divertido y emocionante de lo que sus autores pretenden.
PYONGYANG (Guy Delisle): aterrador e irónico retrato de Corea del Norte pintado con lápices autobiográficos en plena forma. A diferencia de...
BUEN TIEMPO (Joe Matt): ... que es tan emocionante como leer un prospecto de supositorios. Bueno, no tanto.

Out.

jueves, mayo 26, 2005

Ake Mora

Buscando por internet, me encuentro que un amigo ilustrador que se llama Ake (la "a" lleva un circulito encima "º", cosas de los nórdicos) Mora ha publicado su web y no tiene mala pinta, no señor. Para el que la quiera ver esta es su dirección: http://www.akemora.com/
Y en ella entre dibujos, animaciones y cosas por el estilo, encontraréis un concurso de animación y el cómic que presentó al ART JOVE y que fue desestimado segun el jurado por "demasiado superhéroe" y que lleva por título "Fins l´infern (...i més enllà)".
Pegadle un ojo a la web y me decís.

miércoles, mayo 25, 2005

Brubaker y Lutes en...The Fall !!

Novedad de Planeta Langostini prevista para el Saló de BCN del mes que viene, The Fall nos presenta un thriller muy de andar por casa, protagonizado por un tipo normal, de vida anodina, que un día comete el error de aprovecharse de una tarjeta de crédito extraviada y que le había sido entregada por una clienta de la gasolinera donde trabaja. Claro, que si nunca has tenido a la Suerte como compañera de viaje, luego no te extrañes de que las cosas se giren en tu contra. Y acabas enterándote de una muerte acaecida años atrás. Y que los malos a veces ganan. Entonces empiezas a hacerte preguntas, a querer saber más, y acabas llegando a un punto en el que te das cuenta de que ya no puedes dar marcha atrás: Sólo te mueve llegar hasta el final; el problema es que sabes que con ello estás poniendo en juego tu propia vida.
Un planteamiento clásico el de este thriller servido por Brubaker, aunque adaptado a una ambientación más próxima a estos tiempos que corren, hecho que puede, quizás, hacerlo más abordable a la hora de leerlo. Brubaker, que ya ha dado pruebas más que de sobra de ser un autor que se desenvuelve bastante bien en el género negro, nos brinda una historia sencilla, con pocas vueltas de tuerca, pero servida de tal forma que nos engancha de principio a final. Desvelar poco a poco la información que constituye la trama de fondo y un buen ritmo narrativo son piezas fundamentales en el buen hacer del guionista. Ayuda el reparto que toma parte en la historia, destacando especialmente a Kirk, nuestro protagonista, con el que llegamos a establecer un lazo empático que permite implicarnos aún más en el desarrollo de los acontecimientos.
¿Y qué decir de Jason Lutes? Conocido en nuestro país por Jar of Fools (publicado aquí por la Cúpula como Juego de Manos) o Berlín (del que veremos publicado en el saló una edición de esas que se venían esperando desde hace tiempo, esta vez de la mano de Astiberri -recordemos que fue La Factoría de Ideas quien se lanzó a publicarlo hace unos años, dejándolo a medias-), detrás de este nombre se encuentra uno de los mejores autores del panorama independiente americano. Si no lo conocíais, esta puede ser una primera aproximación a la que es su obra y estilo. Un estilo sencillo pero efectivo, con un dominio increíble de la narrativa.
Y respecto la edición..well, todavía no la hemos visto (me ciño a la edición de Drawn and Quaterly, que es la que tengo entre mis manos), pero Planeta parece haber elegido una bastante cuidada, en cartoné con guardas, lo que es toda una novedad respecto a la yankee, más sencilla. Y a un precio atractivo, 6.95 eurillos.
Próximamente, en sus librerías especializadas.

sábado, mayo 21, 2005

Emily the Strange: ¿no es adorable?

Meeew, pretty cool!

Releo en el archivo pdf de Norma para junio una amplia reseña de una de sus novedades que ya está a la venta. Se trata de un librito de Emily the Strange, esa cría que ya has aborrecido de verla impresa en bolsos, camisetas, chapitas y en ropa interior femenina (¡!).
Pero...¿qué es lo que hace tan especial al personaje?
Porque algo especial tiene que tener cuando arrastra a tanta gente tras ella, no? Vaya, resulta que leyendo el archivo me entero que celebridades como Britney Spears, Björk (otro mito más defenestrado) o Courtney Love se declaran amantes fervorosas de la adorable niñita. Pero la cosa no queda ahí, no, como descubro jugando con el goggle, aumentándose así la lista de famosillos que le rinden culto. Eso por no contar los miles y miles de entradas diarias que recibe su página oficial.
Imagináos las espectativas albergadas (inocencia la mía).. hasta que acaba cayendo en mis manos el librito en cuestión (y uso el diminutivo con toda propiedad.. ¿lo habéis visto?). Y tras leérmelo en dos minutos (de reloj) no puedo reprimir una media sonrisa:
La tomadura de pelo definitiva.
Simples ilustraciones (vendidas como inquietantes en el pdf de Norma; vamos,como ver Nosferatu de Murnau, solo en casa y en medio de una noche tormentosa, ahorita lo mismo) con frases lapidarias donde presuntamente deberíamos encontrar la originalidad del pensamiento de Emily, esa piedra de toque que al parecer cimenta, complementándose con su atractivo diseño, la popularidad del personaje.
¿Pero alguien me quiere decir que puede prestar el más mínimo interés al pensamiento de esta niñita? ¿Acaso semejante genialidad es merecedora de generar un merchandising tan ingente y heterogéneo?
¡Anda ya, que no me jodan! ¿A quién quieren engañar? No existe nada original, nada brillante en este librito, salvo el peliculado que encontramos en algunas ilustraciones y el perfecto ejercicio de marketing que acompaña al personaje.
¿El resto? ¿Acaso queda algo digno de mención tras toda esa fachada? (¿Alguien puede iluminar mi evidente falta de sensibilidad o mi patente ignorancia?)
En mi opinión, si ha de resultar interesante este fenómeno creo que debe atribuirse al hecho de que es susceptible de ser estudiado desde un punto de vista sociológico. ¿Quién compra este género? Se la ha asociado a un "renacer" de lo gótico, lo cual no deja de parecerme curioso (me gustaría pensar qué es lo que opinan aquellos adscritos a lo que podríamos llamar el "genuino movimiento gótico"). Se la ha definido como cool cuando ya veo a la pobre Emily, cabreada porque todo el mundo la ha tomado por lo que no es ni quiere ser.
Aunque la verdad, no sé por qué me extraño, teniendo en cuenta que ahí afuera la gente ahora va como loca detrás de OT.
Por otro lado en el pdf de marras se apunta un concepto interesante, que no es otro que el de libro-objeto. Muy hábil por parte de quien redactó esas líneas, aludir a esa valoración del objeto en base a sus características innatas, independientemente de su contenido. Interesan los aspectos estéticos, nada más.
¿Para qué más, después de todo, no?
Y es que después de todo igual ahí está la clave, en el rollo del libro-objeto. Igual es por eso por lo que te clavan 11.95 euros.

viernes, mayo 20, 2005

La Mayor Ola Virtual Mejicana De Todo El Universo

Well, pos resulta que hoy es uno de esos días. Un día de furia. En efecto. Un mal examen. ¿Qué os voy a contar? Claro que cuando el fracaso lo puedes achacar parcialmente a cómo se había planteado el examen...um...entonces las cosas cambian. Con el humor que se deduce de tan crispante situación, me sumerjo en esto de la red y me encuentro con algo tan estúpido que me reconcilia con el género humano. Y como resulta que el hallazgo tiene que ver con cómics (marginalmente y en english, lo cual lo margina por partida doble dependiendo del que esté leyendo estas líneas) pues decido colgarlo aquí, so pena de excomunio y/o ostracismo dictaminado por mis compis de blog (pido perdón públicamente a los componentes de esta wild bunch).
Resulta que un tío de UK, un tal Psychbloke, fan comiquero (o eso se deduce de su blog) de dudosa salud mental (idem), ha decidido crear The Largest Virtual Mexican Wave In The Universe (uséase, La Mayor Ola Virtual Mejicana De Todo El Universo: casi nah).
Así que el menda, aburrido y furioso (sobre todo esto último), ha decido, en vista a lo mal visto que está eso de ponerse a gritar como un poseso en mitad de la más transitada de las calles, y como la cima de mi montaña favorita para tal menester me queda lejos, decía que he decidido tomarme las cosas con filosofía (perdón a los estudiantes y amantes de semejante materia/saber) y sumarme a tan chorra propuesta.
Traduzco del original en qué consiste la misma, no sin antes (como manda el canon de Psychbloke) colgaros la fotuca esta de ese gran hombre que es Peter Jackson:
Postea una imagen en tu blog, describiendo algo (animal,humano, metahumano,subhumano...lo que sea) con los brazos en alto. Entonces corta y pega este párrafo debajo suyo. Incluye un enlace de vuelta a quienquiera que te lo envió aquí, y enlaza al menos a tres otros miembros de la comunidad blog más abajo. Cualquiera que cliquee en cualquiera de los enlaces estará así contemplando La Mayor Ola Virtual Mejicana De Todo El Universo...!!!

http://adlo.blogspot.com/ (porque ya les veo haciéndolo)

http://la-ruina-de-la-familia.blogspot.com/ (porque me cae aquí cerquita, a la vuelta de la esquina)

http://www.lacarceldepapel.com/ (porque es referencia obligada para los que padecemos de esa filia por el papel impreso con viñetas)

Habéis sido elegidos como los heraldos de su llegada...

Estamos presentes en el momento exacto de la creación...

lunes, mayo 16, 2005

Babel, de David B.

Parece que últimamente los seguidores de David B. pueden darse por más que satisfechos. Si recientemente veíamos publicada la primera parte de Buscadores de tesoros (reseñada por aquí no hace mucho), ahora es el álbum Babel el que vemos publicado por sins entido.
En esta obra, el autor, en clave autobiográfica (como ya nos tenía acostumbrados en La ascensión del gran mal), nos relata algunas de sus obsesiones cuando era pequeño, a menudo reflejadas en sus sueños y con un hilo argumental medio sugerido que no es otro que la enfermedad de su hermano, la epilepsia (volvemos otra vez al gran tema de La ascensión). En total, seis historias cortas que vienen a ocupar 32 páginas, y de las que os ofrecemos una de ellas en el siguiente enlace.
Hablando del argumento debemos apuntar que nos encontramos con simples anécdotas vivenciales que tan sólo se relacionan entre sí por la epilepsia del hermano, aunque este nexo llega a ser una mera excusa para enlazar historias que bien poco tienen que ver unas con otras, y que ocasionalmente te llegas a preguntar a santo de qué vienen en el todo de la obra (así, una historia sobre el conflicto de Biafra que reconozco acabé leyendo por encima). Lo dicho, puro interés anecdótico.
El punto fuerte del álbum es el aspecto visual. Es David B., el de siempre, con su dibujo claro y efectivo, de contorno grueso, a dos tintas (roja y negra), expresivo a todas luces. Jugando con la composición y diseño de página. Con impactantes e imaginativas imágenes (pensemos en el tema onírico, omnipresente, que en buena medida viene a condicionar el aspecto visual), que me recordaban vagamente algunos de los trabajos de Max. El cuidado puesto en el apartado gráfico se corresponde con la edición de sins entido, que sigue la de Coconino Press, donde destaca una sobrecubierta con solapas donde el autor aprovecha para incluirnos una reflexión mítica sobre la enfermedad, a través de viñetas y esta vez a todo color.
En fin, lo dicho, fans de David B., estáis de enhorabuena. Para los demás, well, curioso no más. Y bonito (y si os interesa el diseño quizás debiérais pegarles un vistazo).

miércoles, mayo 11, 2005

Hablemos de Héroes. Hablemos de Starman.


Dos héroes para una ciudad: Opal City Posted by Hello

El rollo o feelin' (o como queráis llamarlo) que tengo con Starman empezó leyendo los Pecados de los Padres, saga publicada por Zinco allá por... en la que ya desde la primera página veíamos como David Knight, el que hasta entonces había sido Starman, caía abatido por la bala de un francotirador. ¿Lo habéis pillado? ¡Primera página! Vale, de acuerdo, apenas sabía quién demonios era aquel tipo enfundado en aquel pijama rojo ajustado de lo más ridículo, y poco me importaba su muerte, pero debéis reconocer que es una escena impactante para comenzar un tebeo que se llama "Starman", no? Lo bueno es que el cabrón de James Robinson, el guionista de esta serie, iba a conseguir lo impensable: que acabara sintiendo pena por la muerte de aquel tipo, aquel pobre pringao..¿quién iba a decirlo mientras leía aquellas primeras páginas? Pero claro, es que la cosa no se quedaba ahí, qué va! Alguien debía tomar el relevo al defensor de Opal City, y más teniendo en cuenta que la ciudad estaba siendo acosada por bandas criminales cuyos actos coordinados hacían suponer que existía un porqué para todo aquel caos, una mente maestra detrás del escenario y que al mismo tiempo era la responsable última del asesinato de David. ¿Y quién mejor para detentar el cetro cósmico, el emblema de Starman, que el propio hermano de David, Jack Knight? Er...¡y una mierda! Sip, ahí está la primera respuesta del que se convertiría en nuestro prota ante la oferta de su padre, el que había desempeñado por primera vez tan honorable misión. Y es que el rebelde Jack no casaba ni con cola con el concepto de Starman. Ni se imaginaba vistiendo aquellas mallas tan horteras (o eso le/me parecían al principio), ni arriesgando su pellejo por nada o por nadie. Además..¡Jack era un freak! Respetable, eso sí, en tanto se ganaba la vida como...joder, es difícil describirlo...digamos que compraba cosas que después revendía (cuando no se quedaba algunas de ellas para su colección particular que iba desde cómics a camisetas hawaianas)...y ya sabéis, una cosa es saber un par de trucos de artes marciales y otra muy diferente es arrastrar a tus espaldas la experiencia de salir una noche sí y otra también del murciélago...¡por ejemplo!
Pero bueno...hay momentos que hacen que un hermano, un hijo, un hombre se decida a aceptar algunas responsabilidades. Entonces, nos vestimos de forma molona (no hay lugar para pijamas ni calzoncillos por fuera), pillamos nuestros respectivos cetros de poder cósmico y salimos a la calle a ajustarles las cuentas a los chicos malos. ¿No os pasa?
Vale, puede que hayáis leído esto en algún otro sitio, lo acepto, no es excesivamente original, lo reconozco, pero es que, como antes, la cosa no se queda ahí. Para nada.
Jack se acaba convirtiendo en un HÉROE. Sip, así, con mayúsculas. Un héroe de verdad.
No sé si me explico: ¿Os acordáis de vuestro primer cómic de superhéroes? ¿Cuando abrísteis de forma desmesurada la boca la primera vez que vísteis la figura recortada de Batman contra la luz proyectada por la bat-señal? O fuera del cómic...¿no flipásteis con los primeros diez minutos del Arca Perdida? ¿No hubiérais deseado por aquel entonces dedicaros a la arqueología (sí, a esa de ficción que afortunadamente nada tiene que ver con la real)?
Pero claro, es fácil hablar de héroes me diréis. Pero releed el párrafo anterior: Jack se convierte en uno de ellos. Al empezar la serie es un tipo corriente, uno más del montón, alguien con el que hasta pudiéramos identificarnos. Y aquí entraría en juego otro elemento básico en la serie: el tiempo, su discurrir. Todo pasa enmarcado dentro de una corriente temporal que contribuye a la trama dándole sentido. Todo pasa porque antes ha pasado otra cosa. Existen causas y consecuencias. Es el tiempo y la experiencia quienes convierten a Jack en lo que acaba siendo. Como en la vida real, vamos.
¡Pero aún hay más! En efecto, no sólo estamos hablando de la conversión de un tipejo como tú o como yo en un héroe, en uno de los de verdad (y es que Robinson sabe perfectamente cuáles son los rasgos que lo definen), sino que también asistimos a su desarrollo como persona. Jack habrá de enfrentarse a los problemas, eventos y circunstancias varias con los que todos nos topamos en un momento u otro de nuestras vidas. Grandes temas como el amor, la muerte, la madurez, etc se toparán con Jack al girar una esquina, y tras ese encuentro Jack no volverá a ser el mismo. Y claro, con todo esto encima de la mesa lo lógico es que sintonizemos con este Starman con el que compartimos tanto, y de ahí a que nos emocionemos o nos preocupemos o-lo-que-sea cuando a Jack le pase una cosa u otra (porque hay que reconocer que putadas le pasan unas cuantas) sólo haya un paso...(Joder, estoy recordando ahora que hay momentos en que parece que te estás leyendo un culebrón en toda regla).
Pero este cómic no sólo habla de Jack Knight, no...¿qué os habíais pensado? Para nah. Jah. Robinson crea o recupera todo un más que variopinto elenco de estupendos personajes secundarios que llegan, por momentos, a robarle el protagonismo al bueno de Jack. Desde el tenebroso Shade, pasando por toda una saga familiar de policías irlandeses, hasta llegar a otras encarnaciones que a lo largo del espacio y del tiempo han detentado el emblema de Starman. Grandes personajes muchos de ellos, definidos poco a poco, a medida que avanza la serie, y que, nuevamente, llegan a ganarse nuestra simpatía y complicidad (a mí hasta me pasó con uno de los villanos, la némesis por excelencia de Jack...pero no, no voy a deciros su nombre...es más divertido que lo descubráis vosotros mismos).
Y respecto a la recuperación de personajes antiguos, Robinson demuestra que sabe lo que se hace, recordándonos un poco la labor de Kurt Busiek en otro universo, el Marvel (y es que tanto el uno como el otro son grandes conocedores, casi enciclopedias vivientes, de ambos mundos). Personajes que habían caído en el más triste de los olvidos por no haberse adaptado bien a los nuevos tiempos, vuelven de la mano de este guionista con renovadas energías. Aquí un pequeño avance: Sandman, el original (¡sip, sigue vivo!).
De todas formas tampoco os voy a engañar. Me encanta esta serie, pero reconozco que Robinson tiene algún que otro fallo. En mi opinión, funciona mejor en las distancias cortas que en las largas. Me explico. Robinson acostumbra a introducir muchísimas ideas acerca de cosas que pasarán más adelante en la serie. Además son ideas estupendas, geniales. Hasta aquí bien. El problema viene cuando, por la razón que sea (quizás es que va perdiendo interés en las mismas a medida que pasa el tiempo) cuando llegamos a ese gran momento que todos estábamos esperando desde hacía diez o veinte números (o más), el resultado no satisface las espectativas creadas. Incluso, ocasionalmente, ideas apuntadas en un principio y que esperamos volvernos a encontrar con posterioridad, de alguna forma, se quedan simplemente en nada, humo y poco más. Es como decir, "¡Hóstia qué buenas aquellas dos viñetas donde se apuntaba aquella historia en el número X! ¡Lástima que nunca más retomara esa idea!". Y claro, estas cosas pasan especialmente en sagas de largo recorrido que cuidado!, a veces sí que cumplen con el lector. Sin embargo debo reconocer que es en sus historias cortas, a veces de sólo un número, donde Robinson obtiene los mejores resultados. Además no se corta en saltar espacial y temporalmente, nos introduce personajes interesantísimos (a quien le gusten los piratas está de enhorabuena), buf, no sé... Otra cosa que también debiera deciros es que a la serie se la aprecia mejor con un poco de perspectiva, así que ya sabéis, un poco de paciencia, que vale la pena.
Joder, tanto soltar sobre el Robinson y me he dejado al bueno de Tony Harris ahí, olvidao, el pobre. Co-creador de este nuevo Starman junto a Robinson, se le debe reconocer el mérito de haber plasmado gráficamente y a las mil maravillas un personaje icónico y de gran atractivo. Y su etapa en la serie es sin duda para recrearse una y otra vez en sus viñetas. Sí, se fue, pero la serie contaría con valores artísticos que cumplieron decentemente en líneas generales (aunque alguno metiera la pata, qué se le va a hacer, pasa hasta en las mejores familias, y si no que se lo digan a Grant Morrison).
En fin, que estamos de enhorabuena ahora que Dolmen va a sacar la continuación de aquella saga publicada por Zinco (es más, deberíais verla en la librería que os toque entre esta semana y la que viene). Y mi más sincero consejo: si os gustan los superhéroes no os la podéis perder. Así de simple.

lunes, mayo 09, 2005

Llega... ¡La Liga de los Hombres Publicitarios!

Hay muchos cómics en la red, pero pocos son tan... inclasificables como este.
Bienvenidos a Spot City, la ciudad donde viven las marcas publicitarias. Normalmente es una ciudad tranquila, pero ahora hay un asesino suelto, y a uno de los mejores ex-agentes de la Liga, Pato WC, se le encomienda la misión de reunir un comando para descubrirlo.
No, no os hacéis una idea... ¡Hay que leerlo!
Aquí tenéis la
primera parte y aquí la segunda.
Y si el fabuloso universo de Varelax os atrapa, no os perdáis Factor V
.
Im-pres-cin-di-ble.

Art Jove 2005

La final y la correspondiente exposición del certamen de cómic incluído dentro de la convocatoria anual de Art Jove será inaugurada este jueves día 12, a las 20:00, en el Centre de Cultura de Sa Nostra (C/. de la Concepció 12, Palma de Mallorca). Y podréis visitarla hasta el 30 de junio. Que lo sepáis.

domingo, mayo 08, 2005

¿Buscas un Tesoro? Pregunta a David B.

¿Alguien me dice qué demonios hacen un sunita, un chiíta, un cristiano, un judío, un mazdano, un derviche que bebe de las doctrinas zoroastrista y neoplatónica, y finalmente un hereje metidos en una guarida subterránea en forma de tinaja?
Así comienza este nuevo álbum de Sins entido, Los Buscadores de tesoros, firmado por David B., autor de La Ascensión del Gran Mal.
Bien os podéis imaginar que el planteamiento de la pregunta anterior, que refleja la situación inicial del álbum (primera página, no se me vaya a tildar de spoiler), y una respuesta que no pasa por un baño de sangre son motivos más que interesantes para querer saber más de este grupo de amigos, los Buscadores de tesoros, cuyas aventuras discurren en una Bagdad entre la Historia y el Mito. Una ambientación de las Mil y Una Noches que viene que ni pintada para contar lo que bien pudiera pasar por uno más de sus fantásticos cuentos.
La serie, publicada por Dargaud dentro de su colección Poisson Pilote (pasaos por la página, que vale la pena sólo por la presentación y la música), está compuesta por dos volúmenes, este primero de La sombra de Dios , y un segundo La ciudad fría (que ya tengo ganas de ver publicado, y más teniendo en cuenta que Álvaro Pons en su Cárcel lo ponía mejor que este primero).
Pero centrémonos en el álbum que tenemos entre manos: Gran historia, aunque de nuevo prefiero considerarla como un maravilloso cuento que podría haber salido de labios de Sherezade. El siniestro verdugo del califa, uno de los integrantes de tan peculiar Compañía, arrastra a sus compañeros a una investigación dirigida a desentrañar varios misterios que parecen guardar una conexión entre sí: el robo de sombras y la posible resurrección de un profeta de velado rostro que ya se había opuesto al Califato en el pasado. Una trama con todos los ingredientes de la tradición oriental, que te atrapa desde la primera página, cosa poco al uso nowadays. ¿Y qué decir de los personajes? Prototipos, definidos a base de simples trazos (aunque algunos, los pocos que apenas resultan abocetados, es de esperar que sean retomados en el siguiente álbum) que sin embargo son más que suficientes para identificarlos y comprenderlos. Algunos, claramente empáticos, mueven a interés o simpatía (y reconozco que el Verdugo está ahí como mi favorito y ya véis, ¡este tipo mata gente!). Otros simplemente resultan encantadores (el danzante espíritu del fuego, Zariyah).
El dibujo, de trazo grueso, simple y expresivo. ¿He dicho simple? Oh-oh, me temo que con esta simple palabra ya habré echado para atrás a un buen número de potenciales lectores. Joder, mira que lo siento.. pobrecitos capullos que creen (y afirman rotundamente) que un dibujo como el de Paul Grist en Kane es simplemente, malo (esto lo leía esta semana no sé dónde). Pero volviendo a David B., dibujo simple en tanto que claro, efectivo. ¿La narrativa? Perfecta. Pero es que no sólo nos quedamos en esto. Este tío juega con la configuración de la página, utilizando recursos narrativos que brillan por su ausencia en tantos y tantos cómics. Otro hecho poco usual pero plasmado a la perfección en este tebeo. Añadámosle una concepción del cómic que casi entroncaría con ideas propias del diseño, por lo que respecta al color, las figuras, el juego espacial...Ah sí, el color, ese otro protagonista, al servicio de la plasmación de una de las ideas claves de la trama, la oposición entre luz y oscuridad.
¿Se nota que me ha gustado? De lo mejorcito que he leído en mucho tiempo. Rotundo, sin duda alguna. Sólo un pero: que se acaba demasiado pronto, como todo lo bueno (..., nah, dejemos de lado el tema del Tantra, va?).

miércoles, mayo 04, 2005

Gótico y surrealista: El Profesor Bell de Sfar hasta la fecha

Bell, our hero Posted by Hello

Mal momento escogí yo para ponerme al día de las aventuras de este Profesor Bell de Joann Sfar. Toda la noche revolviéndome en mi cama, resultado de una eterna pesadilla sin fin en la que no hacía sino pasar las páginas de El mejicano de dos cabezas. No. No os riáis que es cosa seria. Otra cosa hubiera sido entrar en el fantástico mundo en que se desenvuelve Bell, pero no, no pudo ser esto sino lo otro. Qué dolor de cabeza y qué entrada de semana la de este martes. Pero vayamos con los dos álbumes de Sfar que he devorado (el segundo es el recién publicado Los muñecos de Jerusalén). No comentaré los respectivos argumentos de cada uno de los cómics, sino la impresión general que me han causado. Sfar vuelve a la carga recreando unos personajes y una atmósfera y ambientación fantásticas y sugerentes. Son estos y no otra cosa los principales puntos fuertes de la obra en cuestión.

Ahí tenemos a nuestro profesor Bell, trasunto de Sherlock Holmes, que une a su faceta natural de investigador la de cirujano, psicólogo, inventor y conocedor de las artes arcanas; personaje de psique compleja y de los más ambiguos que he leído últimamente, de Bell se empieza recelando y acabas temiéndole al finalizar el segundo álbum. Uno de esos personajes capaz de los actos más honorables y diría que también los más abominables. De suscitar amor y odio enconados por parte del lector. ¡Vamos, un personaje interesante! (¡No, no se habían extinguido,no!). Junto a él, toda una serie de secundarios de lo más extravagantes (como no podía ser de otra forma): un inspector de policía bonachón y casi entrañable cuyo ridículo nombre es objeto de mofa por parte de Bell, un fantasma alojado en la mansión del profesor y que es al tiempo su compañero de correrías y al mismo tiempo uno de sus pacientes (recibe terapia psicológica a fin de superar su muerte)... ¿Y qué decir de los antagonistas? ¿Un mejicano con dos cabezas capaz de animar a los muertos? ¿El mismísimo Diablo?
La otra baza fuerte que quisiera destacar es la recreación de un mundo que si bien bebe de unos planteamientos clásicos (Conan Doyle y la novela gótica del XIX) es original en tanto Sfar le aporta un punto entre surrealista y fantástico. Atractiva propuesta a todas luces y que se corresponde a la perfección con el dibujo y el color.
¿Pero qué hay de las historias que se nos cuentan? Ahí es donde, a mi juicio, flaquea más la obra. Parece que Sfar cuenta la historia a trompicones y a base de improvisar las escenas . Existe coherencia por encima de todo, sí, pero no dejan de sorprender algunos recursos utilizados que parece que no casan ni con cola con lo que se nos cuenta. Así, ocasionalmente encontramos anécdotas que se desmarcan de la trama narrada y que parece que no tienen objetivo alguno, salvo entorpecer el ritmo de lectura. Una lástima, porque ambos cómics están plagados de buenas ideas y golpes de efecto sorprendentes. Por otro lado, comprendería que a más de uno le puedan chocar las idas de olla del autor (que las hay, y muchas); claro, que ya sabéis cómo es ésto: lo que a unos les puede parecer un absurdo sin objeto alguno, a otros les puede parecer una genialidad. Al respecto, mi caso se encuentra entre ambas posturas. Y no puedo finalizar sin hacer alusión al humor que se encuentra presente en toda la obra: Sfar-denominación-de-origen. Inconfundible, una síntesis entre humor negro, una inyección surrealista en vena y algo del gusto inglés por los juegos de palabras. Si gustáis de semejante combinado, enhorabuena! Si no.. probad con precaución y sopesad el resto de factores comentados a la hora de pensaros si os compráis alguno o no.
Ahí queda la cosa.
Y ah, joder, la edición de Sins entido digna de destacar. Papel de gran calidad, buena reproducción y unas cubiertas porosas pero que muy agradables al tacto. Ummm..¡basta, cuánto vicio! Si es que al final, los que leemos cómics acabamos siendo unos fetichistas de cuidado.. Jeh.

Factoria d´humor Bruguera

En el centro cultural de "Sa Nostra" en la calle De La Concepció 12, de Palma de Mallorca. Se va a realizar una exposión dedicada a la desaparecida Editorial Bruguera y que lleva por titulo " Factoria d´humor Bruguera". Del 5 de mayo al 29 de julio.

martes, mayo 03, 2005

He leido Rising Stars

El dibujo no era muy bueno, ¿pero para romperlo?

Me da mucha pereza escribir sobre el comic de Supreme Power que ha publicado Panini y que está guionizado por J. Michael Straczynski y dibujado por Gary Frank. Eso es así porque me da la sensación de que el guionista ha hecho un refrito de otra colección guionizada por él y que se llama Rising Stars (que aquí tuvo que detenerse su publicación porque en América se paró también hasta dia de hoy que ya esta otra vez en marcha, creo).

Bueno, a lo que ibamos. Rising Stars fue una colección que sorprendió a más de uno, porque el autor reescribía de forma más o menos original el origen de un grupo de superhombres y supermujeres y como el gobierno americano influía en su educación y a que les conducía eso en el futuro.

Pues se ve que a los jefes de Marvel les gusto la colección y como el señor Straczynski esta en nómina, pues le debieron de encargar algo como su Rising Stars. Y como el escritor no es tonto pues encantado de no tener que estrujarse las neuronas pensando cosas nuevas y encima le pagan por ello. Rehago lo de Rising Stars, esta vez basandome en los personajes del Escuadrón Supremo (o era suicida?, espera que lo miro.... ¡Anda, pero si también es el Escuadrón Siniestro! Pero seguro, seguro que son un escuadrón) que a su vez son una copia de la Liga de la Justicia de América y santas pascuas. Porque sino decidme, en el Rising Stars el causante de la mutación es un meteorito que expulsa unos microbios, en Supreme Power es el cohete que lleva a Superma... digoooooo... a Hiperión el que suelta los mutágenos. La escenita de yo puedo escapar de aquí cuando quiera que para eso vuelo, ya lo hizo en Rising S. Pero me aburrió porque estira la historia eternamente, contando las cosas demasiado poco a poco, regodeándose en detalles que luego no vienen a cuento. Se me puede decir que Rising fue un prototipo para llegar a esto y en eso no estoy deacuerdo. Esto es una copia floja, que si no fuera por el dibujo de Gary Frank no tendría ni que compararse a la serie anteriormente guionizada por Straczynski .

Posiblemente mi problema es que ya había leido esta historia en Rising Stars. Y no quiero ser muy malo con la critica, pero al acabar el sexto número me quedé igual que cuando empecé. Sí, pasan cosas, pero que ni me identifico con los personajes, ni me importan estos (ni los del Escuadron original).

Quizás a alguien que no ha leído anteriormente Rising Stars esta serie le encante y le parezca de lo mejorcito que se ha publicado. Pues muy bien, quizás ese sea mi problema, que yo he leido Rising Stars y que me gustó, a pesar de los pésimos dibujantes que le pusieron en la serie, que parecía que se los ponian apropósito para ver si esa colección se undía (nunca entenderé a los editores, son una gente muy... ¿peculiar?).

En este Supreme Power el encargado de ilustrar los guiones es un profesional que ya lleva muchos años currando, Gary Frank. ES de agradecer que haya una continuidad de calidad en la serie, Frank desde su etapa en Supergirl ha abandonado ese aire caricaturesco, más desenfadado en su trazo como cuado hacía Hulk para pasar a un estilo más realista y que adolece de un hierátismo y una rigidez en sus figuras que anteriormente no tenían. Aun así, sigue siendo un buen dibujante que si consiguiese correguir ese pequeño defecto estaría con gente como Alan Davis o Byrne (Byrne en sus buenos tiempos, no el Byrne de ahora, pero de Byrne y su involución hablamos otro día).

Bueno y no acabo este post sin decir que "He leido Rising Stars" y dos veces si se puede contar Supreme Power como segunda vez.


¿Para esto me habeis levantado?