miércoles, diciembre 20, 2006

Seven Soldiers


-Seven Soldiers (Grant Morrison et alii; DC)

La reseña que leeréis a continuación está hecha en base a los tres primeros volúmenes recopilatorios yankees de la serie, equivalentes al siguiente material español:
1) publicado:
Siete Soldados número cero y el tomo de Zatanna
2) inédito todavía pero de inminente publicación: tomos de The Guardian, Shinning Knight y Klarion, the Witch Boy. Asimismo, habrían de incluirse la mitad de las series de Bulleteer y Mr. Miracle, y el comienzo de la de Frankenstein
.

Niñas, niños, ponéos cómodos en vuestros asientos, que hoy no voy a ser breve.
Pero para todos aquellos que no tenéis suficientes redaños como para chuparos esta reseña enterita, haced scroll down y plantaos en el último párrafo, donde podréis encontrar una síntesis de la misma; os perderéis cosas pero bueno, habréis elegido... muerte.

Empezaré explicándoos la estructura de la nueva obra de Grant Morrison. Después de todo, es uno de los rasgos que más dio que hablar en cuanto fue publicada en Yankilandia, y además es útil para su lectura.
La serie se inicia en el Siete Soldados número cero, continúa luego en siete miniseries de cuatro comic books cada una, independientes todas ellas entre sí y centradas en un personaje concreto de DC, y finaliza en el Siete Soldados número uno. La idea es que el lector pueda leerse cada miniserie de forma completamente autónoma o en el orden que quiera, teniendo sólo que respetar el comienzo que se plantea en el número cero y el desenlace representado por el primer número.
Ahora bien, Seven Soldiers se publicó en USA en un orden determinado, y después de ese número cero se fueron alternando las diversas miniseries, llegando a salir tres o cuatro comic books al mes. Esto es importante, porque existe una línea u orden cronológico que abarca todas las miniseries y que en pocas palabras podríamos definirlo como que hay cosas que pasan antes que otras y que atañen a sucesos presentes en todas las miniseries. Es decir, que se observan conexiones que, aparte de establecer relaciones a nivel argumental, a lo que volveré más adelante, sirven para marcar un tiempo, unas coordenadas temporales determinadas. El problema es que esta línea temporal sólo la podrá apreciar el lector que haya seguido la serie en inglés. ¿Que por qué?
La respuesta a la pregunta anterior es simple y ya la apuntaba yo aquí mismo, en este vuestro blog, hace unos cuantos posts. Planeta, que es quien publica la serie en nuestro país, ha decidido reunir las miniseries en tomitos, en una decisión personal que en mi modesta opinión actúa en perjuicio de la comprensión de la obra. Dicho esto parece que contradigo esa voluntad de Morrison que mencionaba un poco más arriba, según la cual el lector debía poderse leer las minis de los Siete Soldados en el orden que quisiera. Pero no, voy a concretar un poco más: Efectivamente, os podéis leer las minis como queráis, siempre que respetéis el hecho de que el número cero es donde empieza todo y que el número uno es donde acaba todo. Pero eso no quita que si se sigue el orden de publicación original, tanto en comic books como en TPBs recopilatorios yankees (que respetan el orden de la salida de la grapa), se comprendan mejor según qué cosas y no nos extrañemos, por ejemplo, de que un personaje diga algo aparentemente sin sentido.
A este respecto, es paradigmático el caso que nos brinda la primera miniserie publicada por Planeta y que se centra en Zatanna. En este tomo se dan algunos hechos que pueden causar extrañeza o confusión en el lector, y que no tendría porqué haber sido así si Planeta hubiera respetado el orden de publicación original.
Ahora bien, comentada la estructura de la serie vamos a por su argumento.
La historia que sirve de telón de fondo a Siete Soldados no podría ser más típica. La hemos visto una y otra vez en cómic, literatura, o cine. Y es que estamos ante una nueva recreación de la sempiterna lucha entre el Bien y el Mal. Siete soldados, siete héroes, deberán enfrentarse a un imperio que, de forma cíclica, regresa a la Tierra para destruir, a sangre y fuego, cualquier logro alcanzado por la humanidad.
Luego tenemos las historias particulares presentadas en las miniseries y que se centran en un héroe determinado: Zatanna, Klarion the Witch Boy, The Shinning Knight, The Guardian, Bulleteer, Mr. Miracle y Frankenstein. Sus historias siempre hacen relación a la trama de fondo, sólo que en distinta medida. Así, en algunas miniseries se observa un mayor peso del argumento principal de la serie, mientras que en otras su incidencia es meramente tangencial o anecdótica.
Por otro lado, ha de destacarse que esas miniseries vienen a establecer el origen de un nuevo superhéroe/héroe (The Guardian, Bulleteer...) o a desarrollar algún aspecto de otro ya conocido (Zatanna). Esto le sirve a Morrison para centrarse en la caracterización de los héroes, con mayor o menor fortuna todo sea dicho de paso, curiosamente en detrimento de la de los villanos, cuyas motivaciones y particularidades apenas quedan esbozadas. De hecho a menudo da la sensación que casi nos encontramos ante unos malos de opereta, lo cual no dice gran cosa a favor de una parte importantísima de lo que debería ser un cómic de superhéroes, que es ante lo que, después de todo, nos encontramos.
En este apartado relativo a los diversos personajes que pueblan la obra se ha de apuntar la labor de recuperación que realiza Morrison, tanto en lo que respecta a héroes clásicos como a situaciones que protagonizaron hace tiempo. Y es que los Siete Soldados constituyen un grupo clásico, creado en los cuarenta que, sin embargo, nunca gozó de una gran popularidad entre el fandom. Gozaron de un breve instante de fama en los 70, cuando aparecieron en el JLA número 100, para volver a sumirse en el olvido aunque siguieron apareciendo en las páginas de los cómics de forma ocasional con posterioridad. De todas formas, poco queda de aquella formación original, y aquí Morrison se limita a sacar, casi a título anecdótico, a alguno de los que formaron parte de aquel grupo, mientras que sus propios Siete Soldados serán, en realidad, una nueva encarnación de unos héroes que no son sino la plasmación de un concepto eterno, el Bien en su sempiterna lucha contra el Mal.
Otro elemento que me gustaría comentaros es el de la presunta cohesión de la obra, punto que mereció grandes elogios por parte de ciertas críticas yankees. En mi opinión no se debe confundir cohesión con relación entre las partes. En Siete Soldados encontraremos lo segundo, no lo primero, y además con un agravante. Ciertamente, Morrison establece relaciones entre diversos elementos pertenecientes a series diferentes y que, a su vez, pueden hacer referencia a la historia de fondo, pero desafortunadamente esas conexiones son más aparentes que dotadas de significado. Si lo tuvieran, hablaríamos de cohesión, pero no es el caso. Los elementos relacionados aluden a cosas sin importancia, un objeto o un personaje de aparición reiterativa, por ejemplo. Precisamente porque esos elementos no son importantes te puedes permitir el lujo de sacarlos primero aquí y luego allí. No hay maestría en ello, como se ha insinuado por ahí, ni creo que una labor así sea equiparable a la Alan Moore en Watchmen, como me comentó Jaume que había leído en la red.
Es más, a veces a Morrison se le escapa la coherencia del argumento, observándose cabos sueltos que no es capaz de atar con solvencia. Lamentable, sin duda.
Según lo que habéis leído hasta el momento podría pareceros que apenas podréis encontrar algo positivo en esta serie. No quisiera daros a entender algo así. Morrison demuestra aquí su capacidad para tener ideas locas, geniales, al menos en mi opinión, sólo que luego falla a la hora de engarzarlas y constituirlas en una historia igual de genial. Pero esos momentos de inspiración, de brillantez, están ahí, y creo que deberían ser apreciados en su justa medida. Ideas que por otro lado vienen a participar de ese mundo propio, personalísimo, surrealista, extravagante o mejor aún, bizarro, de este autor y que hallan en otras obras suyas.
Sin embargo creo que cabría preguntarse lo siguiente:¿Está Grant Morrison en baja forma últimamente? ¿Es Seven Soldiers un trabajo alimenticio? La respuesta a ambas preguntas sería, a mi juicio, positiva. Creo que sigue teniendo buenas ideas pero que, desafortunadamente, no dan lugar a cómics memorables como sí que lo fueron trabajos previos. Recuerdo la decepción que me supuso leer su anterior Vimanarama, por mucho que me riera con sus primeras páginas, y por lo que se puede deducir de su actual etapa en Batman la cosa no pinta muy bien.
Pero me estoy desviando de lo que os estaba contando. Estaba hablando de si podíais encontrar algo positivo en esta serie, y debo continuar diciéndoos que, pese alguna excepción, las diversas minis son entretenidas. Sólo exceptuaría aquí la de Mr. Miracle, que reconozco que encuentro de momento bastante aburrida, al tiempo que un poco dispersa y ciertamente desconcertante en tanto que presenta personajes y situaciones alusivos a la saga del Cuarto Mundo que poco tienen que ver con la historia de fondo de Siete Soldados. Y Bulleteer, que en un principio me pareció aburrida en tanto que escasamente original, ha conseguido finalmente atraer mi atención.
Y creedme, cuando se pone delirante lo es de forma divertida. Al respecto el primer número de Frankenstein es de mención obligada.
Por otro lado, en lo que respecta a su dibujo, cada miniserie cuenta con su propio dibujante, aunque excepcionalmente podemos llegar a encontrarnos a más de uno encargado de los lápices. Aquí Siete Soldados posee un nivel más que aceptable, y tan sólo me quejaría de Simone Bianchi, uno de esos dibujantes preciosistas que trabajan sin tinta, y que, aunque de fachada interesante deja mucho que desear en lo referente a la narración.
En fin, veremos cómo sale Morrison de todo este asunto. Difícil lo tiene habida cuenta de cómo concluyen las distintas miniseries que ya han acabado. En breve os lo cuento.

Seven Soldiers para dummies:

-Una serie irregular
-Una entrega más de un Morrison en horas bajas
-Destellos de genialidad no hilvanados en lo que sería de desear: una historia al mismo nivel
-Una serie más o menos entretenida
-Un producto que no está, ni mucho menos, a la altura de la campaña publicitaria que protagonizó ni de algunas excelentes críticas que se pudieron leer cuando salió publicada.