lunes, noviembre 06, 2006

No Sólo Cómics: Carta a Chris Carter

NO LEAS ESTE POST SI NO HAS VISTO EXPEDIENTE-X O SI TE LLAMAS HATOR
¡SPOILERS A TOPE!


Querido Chris:
No me conoces. Soy un amiguito tuyo de España que recientemente ha concluido el visionado de Expediente-X, la serie de televisión que creaste hace ya unos años y que durante un tiempo fue la única que veía y disfrutaba.
Estaba con ella contra viento y marea, he visto dos o tres veces incluso alguno de los episodios más malos (muchos de los cuales, me entristece decirlo, firmaste tú) y siempre he tenido la esperanza de que la conclusión de tu proyecto hiciera olvidar las innumerables inconsistencias del mismo.
Por desgracia, ayer pude comprobar que no ha sido así. El pistoletazo de salida fue un episodio con Burt Reynolds como protagonista. Ya sabes cuál. Tú lo “escribiste”. Tú lo “dirigiste”. Es uno de esos en los que la gente canta y baila y no sabes si es para que rías o para que llores. Yo lloré. Y mucho. Tenía ganas de pegarte. Pero aún así seguí viendo tu serie. Ya sólo me quedaban cuatro capítulos para acabar. Ya había consumido nueve temporadas desiguales. Ya me había tragado casi 150 horas de tu creación. Tenía que seguir. Y lo hice.
Y tu episodio había sido malo, pero no me preparó para lo que vino a continuación.
Nada, absolutamente nada podía hacerlo.
Los Tiradores Solitarios. Los matáis. De forma estéril. Aséptica. Patética. Aburrida. Tanto que no podía creérmelo. “No puede ser verdad. Esto no puede estar pasando. No pueden matar a personajes que llevan ahí desde el principio con la misma monotonía con la que Scully realiza una autopsia”.
Pero sí. Así fue.
Funeral. Y adios. Mulder ni siquiera aparece en el episodio. Mulder ni siquiera hace referencia a su muerte en el siguiente episodio que protagoniza. Ni los llora, ni los despide, ni nada... de nada... de nada.
Esto no puede estar pasando.
Pero sí.
Y el siguiente es el hijo de Scully y Mulder. Tenías prisa por resolver los cabos sueltos, ¿verdad? El hijo de Mulder y Scully. Qué importante era para lo que yo llamo la Trama de la serie y lo que tú y los caraduras que trabajaban contigo llamábais la Mitología de la serie. Tan importante que le inyectan algo, deja de ser extraterrestre y se le entrega a unos padres adoptivos.
Y ya está.
Adios, William.
Que te vaya bonito.
¿Y qué decir de la resolución del asesinato del hijo de Dogget? Tienes razón. Mejor no decir nada en absoluto.
Ni tampoco del penúltimo capítulo, un episodio de relleno que hubieras podido emitir tal cual en la primera temporada, obviando la aparición de Reyes y Dogget. No es que fuera malo, estaba bien, pero a un solo episodio de concluir la serie, ¿a quién coño le importa un psíquico haciendo de las suyas?
(Perdona mi vocabulario, Chris. Te prometo que cuando acabe de redactar esta misiva me enjabonaré la boca con aceite negro).
Y por fin, el final.
El Final.
El Gran Final.
La Verdad se titula. Después de tanto tiempo llega la Traca Final. Y pese a las suspicacias que habías despertado en mí con los episodios que he mencionado, la cosa no pinta nada, nada mal. “Dios, habrá una conclusión satisfactoria. Closure at last?”
Mulder reaparece. Se infiltra en una base militar secreta y descubre que el 22 de Diciembre de 2012 es la fecha del Final del Juego, el momento en que comenzará la Invasión alienígena de la Tierra. A Mulder lo atrapan, lo juzgan y por el tribunal pasan casi todos los personajes importantes que han ido apareciendo a lo largo de Expediente-X (todos, claro está, excepto los Tiradores Solitarios. Al parecer SÍ habían muerto. Increíble). No importa que, como siempre, la mayoría de cosas que suceden no tengan el menor sentido. Da igual. Está bien. Todo apunta hacia la revelación final. La Gran Revelación Final, esa Verdad que Mulder no quiere compartir ni con Scully. Y no lo hace hasta que el Fumador, otro personaje del que se habían deshecho de forma estúpida (¿le tiras por unas escaleras y no le rematas con una bala entre ceja y ceja? Eres una mierda de asesino, Krycek), reaparece para la Gran Traca Final. Dios, qué acojone, qué será, cuál es la Gran Sorpresa Final que me espera al cabo de tan largo viaje.
El Fumador comienza a relatar la historia de terror que según él ha asustado a todos los presidentes de EUA desde Truman en el 47. El 22 de Diciembre de 2012 comenzará la invasión alienígena. Los mayas lo sabían (aunque no sé muy bien porqué, pero qué más da, esto es Expediente-X, todo, hasta la lógica más básica, es inaplicable). Guai, guai, me froto las manos, esto va muy, pero que muy bien. ¿Cómo sigue la historia de terror, Fumador?
-Ya está.
-¿Cómo que YA está?
-Sí, sí, ya está. La Verdad es que habrá una Invasión alienígena el 22 de Diciembre de 2012.
-¿Cómo? ¿Qué cojones me estás contando?
-La Verdad es lo que habéis visto Mulder y todos los espectadores hace casi dos horas. La fecha en la que se iniciará la Invasión.
-Vale, pero eso ya lo sabía. ¿Cuál es la Verdad que Mulder ocultaba a Scully?
-Ésa que te acabo de contar: que habrá una Invasión alienígena. ¿No te lo esperabas?
-¿Qué no me lo esperabas? ¿Qué la Verdad es algo que se sabe desde hace siete temporadas? ¿Me estás vacilando? ¿No es de esto de lo que va la puta serie? ¿De acabar con la Conspiración? ¿De evitar la Colonización?
-Tú mismo. Mira, sólo quedan diez minutos para que acabemos.
-Pero... pero en diez minutos no podréis idear una estrategia para acabar con los aliens... ¡y la serie se acaba ya!
-Te lo dije.
Y tenía razón.
Era una historia de terror.
Te ODIO Chris Carter.
Te odio MUCHO.

Un amiguito de España.