lunes, noviembre 06, 2006

Hay que leer: Paul va a trabajar este verano

Hay tebeos a los que por circunstancias personales es imposible analizar en cuanto tales. Infinite Crisis, por ejemplo, me produce unas sensaciones tan profundas y radicales por lo que representa que me importa un bledo si está bien escrito, mal dibujado o entintado por mi madre en un día malo.
Con Paul va a trabajar este verano me sucede lo mismo, aunque por razones completamente opuestas. Me parece un gran cómic, pero para mí es, como los Invisibles, principalmente un objeto mágico. Durante su lectura no podía dejar de pensar: ¿este tebeo lo he hecho yo? ¿Lo ha escrito un doble mío en un universo alternativo? (Todo esto, evidentemente, si mi doble o yo supiéramos escribir y dibujar como Michel Rabagliati) Así que, ¿cómo analizas una obra que parece ha salido de tus propias vivencias personales, una obra que te hace desear no haber sido un vago toda la vida y haberla firmado antes de que lo hiciera su autor?
La respuesta es sencilla: no la analizas. Le agradeces a Rabagliati lo que ha hecho por ti, por poner sobre el papel tus propias experiencias y seguidamente recomiendas su trabajo a todo el que quiera leer un buen tebeo, especialmente a todos aquellos que alguna vez hayan ejercido de monitor de tiempo libre para chavales. Se sentirán identificados. Os sentiréis identificados.
Igual, igual que con Infinite Crisis.
Gracias, Michel.