sábado, febrero 05, 2005

¡Llegamos al ecuador de Uzumaki!

¿Puntas rebeldes? Posted by Hello
Llegados al ecuador de Uzumaki (recordemos que como tal hablamos del manga de Junji Ito que Planeta deAgostini está publicando como miniserie de seis números en su colección Biblioteca Pachinco) creo que no estaría mal realizar una breve recapitulación de lo que hemos podido leer hasta el momento, en tanto que el título es uno de ésos que me merecen al menos una mención.

Para aquellos de vosotros que desconozcáis la serie, comenzar situando su argumento: En un pueblecito japonés llamado Kurouzu comienzan a sucederse perturbadores acontecimientos de marcado carácter sobrenatural con un elemento en común,este es la presencia de espirales: Desde las volutas de humo y ceniza provenientes del horno crematorio donde se incineran los fallecidos en el pueblo hasta la escalera de caracol de un faro condenado,la espiral es el motivo compartido por lo que se presenta como una maldición de ignoto origen.Dos jóvenes,Kirie y su novio Suichi,se enfrentan a las más que inquietantes manifestaciones del fenómeno curvilíneo.

En mi opinión,estamos ante una serie cuyo principal acierto es el de inquietarnos y repelernos a partes iguales en función del uso de imágenes impactantes y más que perturbadoras: el aparatoso atropello de un chico o el rodar de un ojo hasta ser absorbido por un vacío emplazado en el interior craneal de una chica (mejor lo véis en el Uzumaki nº 1) son escenas que se me han quedado grabadas en mi retina (y mucho me temo que no desaparezcan tan fácilmente como entraron).
Deteniéndonos en las historias que nos presenta Ito en cada volumen de los editados aquí hasta la fecha, nos encontramos de todo un poco.Desde homenajes a clásicos como Romeo y Julieta hasta una divertidísima versión de unas más que peculiares magical girls deformadas por el espejo de la casa de feria de Ito, se alternan con planteamientos mucho más clásicos dentro del género de terror,obteniéndose un resultado cuanto menos curioso.
El problema, desde mi punto de vista, surge al detener nuestra atención no sólo en los protagonistas de la historia, en especial en Kirie, sino también en el personaje coral constituído por las gentes del pueblo, testigos todos ellos de situaciones que desafían toda lógica cuando no se entrometen abiertamente en el ámbito de la irracionalidad más absoluta asimilable al ámbito de la locura, pero que parecen no verse afectados por las mismas, al menos no de forma apreciable. Y es que la continuidad entre una historia y otra constantemente queda puesta en entredicho. Tan sólo parecen existir menciones aisladas a hechos anteriores,formando parte del pensamiento de los protagonistas,junto a las omnipresentes espirales. Y es precisamente esa falta de coherencia innata a los personajes y extensible al conjunto de la trama de fondo la que hace que cuestiones la efectividad de la obra en su conjunto.
Para explicarnos un poco mejor: Ahí tenemos a nuestra chica prota,Kirie,que parece una versión extrema del escepticismo de la Scully de X-Files...y es que cuesta creértela,tanto a ella como a su novio,más receptivo al horror sugerido por las espirales,ambos casi diríamos que resignados a seguir viviendo en un pueblo maldito cuando la salida más sensata para cualquiera sería hacer las maletas y mudarse a otro sitio.Pero claro,¿dónde estaría la gracia del tebeo entonces? Privados de sus protagonistas, que casi me parecen más una excusa para presentarnos una situación de muy mal rollo, ¿cómo desarrollaría la acción el autor?
Pero no se queda aquí la cosa, sino que, tras acabar de leerme este tercer número y alcanzado el ecuador de la serie, me pregunto hacia dónde se dirige la misma.¿Existe alguna clave que finalmente nos aclare el misterio de las espirales? Porque hasta ahora lo máximo que hemos podido encontrar entre sus páginas han sido ocasionales puntos en común, menciones a lugares (uno en concreto,un faro abandonado que constituye el escenario principal de la última historia del tercer volumen) que han sido retomados con posterioridad. Pero nada más. ¿Habrá finalmente una explicación a todo o finalizará la serie dejándonos a oscuras? Quizás esté precisamente en esta segunda posibilidad la esencia del terror como lo entiende Junji Ito, ¡quién sabe!
Por lo que respecta al dibujo, de factura realista, así como al aspecto narrativo decir que son más que correctos y sirven perfectamente a las necesidades impuestas por el guión, resaltando la fuerza que desprenden algunas de sus imágenes, a medias entre la truculencia y el morbo más absoluto por un lado y la sugerencia por el otro.
¿Hacia dónde irá este Uzumaki? He aquí la gran pregunta que me hago...Aunque creo que lo mejor será disfrutar con cada número, sorprendiéndome de cómo terror y diversión pueden,en contados casos,ir cogidos de la mano. Es más, al final he aceptado no tomarme este cómic en serio y el resultado ha sido pasármelo francamente en grande, unas veces riéndome con lo absurdo de ciertas situaciones y en otras horrorizándome hasta el punto de dejar de comer (sip,todavía somos algunos los que ojeamos un tebeo o un libro mientras comemos) en otras.
En definitiva, lectura prácticamente obligada para todo amante del género de terror.