jueves, septiembre 15, 2005

Ultramaniac

Ultramaniac 1: Well, no pude resistirme a comprobar qué demonios se escondía detrás de uno de los mangas que ha cosechado más éxito recientemente.
Shojo que bebe del género magical girls con algo de influencia del fenómeno literario de Harry Potter, Ultramaniac nos presenta a Ayu, una estudiante de instituto muy segura de sí misma que un día conoce a Nina, otra estudiante que acaba por confesarle que proviene de un mundo mágico donde estudiaba magia sin mucho éxito; y es precisamente su ineptitud con las artes mágicas la que le ha llevado a ser trasladada al mundo de los humanos y a un instituto donde la magia, por razones obvias, no forma parte de la enseñanza académica. Pero claro, ya le diréis a una aprendiz de maga que no use la magia bajo ningún concepto, sobre todo si es para ayudar (o mejor dicho, complicarle las cosas) a la buena de su amiga Ayu, sobre todo si de chicos se trata.
Líos amorosos a varias bandas, cómicas situaciones fruto de malendendidos... todo ello lo encontrarás en este cómic, provisto de un estilo de dibujo que se caracteriza por alternar trazos más o menos realistas (seguimos sin poder librarnos de esos ojazos de alien y de la economía en la línea) y caricaturas rollo super-deformed con las que debo reconocer que uno se ríe, sobre todo porque suelen acompañar situaciones ya de por sí cómicas.
El manga se divide en varios episodios, con cierta continuidad entre los mismos, si bien cada uno trata una situación en concreto, a menudo relacionada con un despropósito causado por la buena voluntad de Nina para con su amiga Ayu. La continuidad viene representada por la atracción que siente Ayu por Kaji, asícomo la de Nina por Tsujiai, un amigo de Kaji. Debo reconocer que la trama básica es de lo más sencilla, pero el manga se deja leer bastante bien, con fluidez, e incluso acaba cerrándose con una situación que te da ganas de seguir leyendo.
Lo mejor: Ayu gritando a Nina para que encuentre el hechizo que la revierta a su forma usual después de haber sido convertida en chico para ganar un partido de tenis. ¿Por qué tanta prisa? Se está meando.
En definitiva, un cómic divertido si bien escasamente original. Una lectura ligera para pasar el rato y echaros unas risas.