lunes, septiembre 05, 2005

AIDP: Una plaga de ranas

Si algo se le debe reconocer a este tebeo es que es al menos entretenido. Que la historia peque de sencillez o que se recurra a los tópicos con los que ya nos tiene acostumbrados Mignola en esta serie hermana de Hellboy no tiene tanta importancia, a mi entender, una vez se consigue el objetivo de enganchar al lector.
¿Puntos oscuros? Que se haga referencia continua a sucesos acaecidos en otros volúmenes tanto de la misma serie como de
Hellboy, lo cual no os importará en lo más mínimo si sóis ya fervientes seguidores del culto Mignola. Que la historia principal sea casi-casi anecdótica. Que la trama secundaria donde se apunta un posible origen para Abe Sapiens sea precisamente eso, secundaria y que obedezca a los delirios causados por unas fiebres que contrajo el autor, lo cual acaba traduciéndose en que nada queda claro y suscita en mí una pregunta: ¿sabe realmente Mignola de dónde sale nuestro investigador anfibio favorito? Que le pase lo mismo que a todos los cómics con Hellboy y su equipo de fondo, que no es otra cosa que apunte ideas interesantes pero que no acabe de llevarlas a la práctica con toda la eficacia que pudiera, lo cual dicho de paso me da mucha rabia como lector lovecraftiano... pero mejor dejo el tema que esto ya me empieza a sonar como si el espíritu de Pedro Angosto estuviera hablando por mi boca.
¿Puntos positivos? Añadir a lo dicho el dibujo de Guy Davis. Davis mola. Y su estilo casa a la perfección con el tono de la serie.