viernes, marzo 25, 2005

¿Sabes el chiste del rabino y la monja?


Buddy Christ wants you in Heaven Posted by Hello

Semana santa.
No sé porqué pero casi estoy por ponerme a pensar en Nadie conoce a nadie. Y es que currar en un día como hoy, jueves santo, en un comercio y en esta comunidad autónoma (mhan dicho que es laborable según dónde vivas) supone, invariablemente, una sensación general que oscila entre el hastío más absoluto y un frenesí homicida (toda una tarde aguantando la marcha militar que transcurría por la vía peatonal adyacente y el albergar en tu alma la abominable mancha del pecado original son factores que contribuyen a ello)...
Pero afortunadamente, tenemos a los cómics.
Y puesto que estamos en unas fechas tan señaladas...¿Qué mejor que tratar algunas novedades que abordan el tema de la religión católica?

Empecemos por el entrante, El elegido de Mark Millar y Peter Gross.
Eres un chaval de 12 años de un miserable pueblo de ¿Illinois? (bah, tanto da) y un buen día se te cae un camión encima de la cabeza. Milagrosamente sales sin un rasguño. Y a partir de ese día empiezas a preguntarte el porqué de que continúes vivo. De paso también intentas hallar una explicación al hecho que de repente hayas comenzado a obrar milagros. Ah, claro, eres la reencarnación de Cristo del siglo XXI. Más claro agua (o vino). Más o menos.
Este es el punto de partida de esta miniserie firmada por Mark The Ultimates/The Authority Millar. Una historia con elementos que no dejan de ser interesantes, si bien son puntuales e insertados en una trama general mediocre y hasta diría que un poco estirada para lo que realmente es. El problema es que se falla en las formas a la hora de dar salida a lo que se nos quiere contar. Y aquí destacar el tono deslenguado y violento que Millar tiene por costumbre exhibir (más o menos gratuitamente) en sus obras, hecho que se evidencia en la resolución del cómic (en mente tengo una conversación que desde mi punto de vista está fuera de todo lugar y que me resultó de evidente mal gusto –¿qué queréis que le haga? No me resultan divertidos los chistes sobre pedofilia y violaciones-). Y por lo que al dibujo respecta, la mediocridad de la historia encuentra su reflejo a la perfección (es que al Gross le he visto cosas mejores).

Pero llegamos al plato fuerte, ¡Jesús bendito! , de Tronchet (autor del que ya habíamos visto alguna cosilla el la tristemente clausurada El Víbora), publicado por La Cúpula.
Os transcribo unos fragmentos de la introducción del tebeo:

Jesús decía: “La vida debe ser una fiesta. O por lo menos un picnic” Pero héte aquí que una horda de temibles hormigas negras invadió el mantel, se comió los bocatas de paté, echó a perder los huevos con mayonesa y mordió sin piedad las nalgas de aquellos excursionistas que, a estas alturas de la historia, ya se habían arrepentido de haberse ido de excursión (...)
Hay que sustituir la hostia por el chicle, lanzar bombas fétidas en los confesionarios y pirañas en las benditeras. En resumidas cuentas: menos curas y más payasos (...) resulta difícil caer en la locura integrista con polvos pica-pica en los calzoncillos.
La eternidad es demasiado corta como para vivirla con tristeza. Tal es el auténtico mensaje de Cristo.
Pásalo.

Nos encontramos ante una recopilación de historias generalmente de una página (o poco más), centradas en el personaje de Jesús, y con marcado carácter humorístico. Leyendo sus páginas casi podemos decir que nos encontramos ante una recopilación de chistes gráficos, que bien podrían ser contados a los coleguillas sin necesidad de contar con el tebeo entre las manos. El contenido, irregular, comienza con historias fáciles orientadas a poner a Jesús como un completo idiota, para ir ganando en complejidad y acierto según mi modesta opinión. Y es que al final he de reconocer que me lo he pasado en grande con el incendiario discurso del prota como presidente de la asociación de crucificados cabreados (quejándose de los escasos puestos de trabajo a los que podían optar –espantapájaros, guardias de tráfico en las rotondas-, de no poder privar con los colegas al salir de copas, de lo difícil que les resulta ir en bici...), o con la madre de Poncio Pilatos diciéndole a un Jesús súper-contento porque le habían regalado una cruz que su hijo no podía salir a jugar con él porque iban a cenar y se estaba lavando las manos, o con el malentendido que aparece al confundir a los Doce del patíbulo con los doce apóstoles (lanzados como paracaidistas sobre Alemania a fin de que dinamiten un puente).
Joder, ahora caigo que La Vida de Brian y este tebeo serían tal para cual. Podría salir de allí un crossover que pa qué. Muy recomendable pa tós vosotros, ateíllos y demás ralea. Y recomendable pal resto al que todavía le quede un poco de sentido del humor. Aún en estas fechas.

Ay! Si sólo Epicuro levantara la cabeza...