lunes, marzo 28, 2005

Insomnio

Ahogo una ristra de vituperios y maldiciones rollo Haddock por lo del cambio de hora. Pero bué, siempre debes ocupar ese precioso tiempo aprovechándolo lo mejor que puedes, no?
Esta vez me desmarco de las consabidas novedades para contaros qué me han parecido algunas lecturas (un tanto variadas) que ya hicieron su aparición en los estantes hace su tiempo. Y es que no sólo de novedades vive el fan.
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Se me ha ido la olla, sorry, pensaba en el tiempo en que acudías a tu kiosko y te quedabas parao ante todas las colecciones que salían y, como tenías poca pasta en el bolsillo, te preguntabas qué te ibas a comprar con un mínimo de garantía que fuera a gustarte. Joder, lo que cambian los tiempos. ¡Y es que ahora ya sabes hasta cómo evolucionarán determinadas series sin que haya dado tiempo a sacarlas aquí! Los milagros de la red de redes. Uauh.
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Mariko Parade: Novela gráfica firmada por Boilet al guión y Takahama al dibujo, publicada por Ponent Mon . Perfecto ejemplo de eso que se ha venido llamando por algunos slice of life y que los creadores de la serie refieren como Nouvelle Manga. Historia sencilla... ¿o simple anécdota? Y es que el hecho de que un dibujante y su modelo vayan a pasar un fin de semana a una población costera es algo que, la verdad, no da para mucho más que lo esbozado. Pero claro, la propuesta es atractiva: es la historia de un amor contemplado desde la óptica japonesa (aunque no nos engañemos, participa de cierta universalidad), donde el final ejerce una mayor atracción sobre la protagonista que su desarrollo. Es una historia de dudas y miedo al compromiso. Universal, lo que decía antes. Todo gana con el hecho de que advertimos cierto paralelismo entre la ficción que se nos narra y la realidad vital del guionista, Boilet, asícomo con la sensación de continuidad conseguida con una obra anterior, La espinaca de Yukiko. El resultado derivado es acentuar la carga emotiva subyacente en el argumento. Y claro, todo está narrado a la perfección por la japonesa Takahama, que incluye registros de corte humorístico al servicio de la historia (pues no todo va a ser drama) heredados de la más pura tradición mangaka, que no deja de ser curioso en su complementariedad a un dibujo de línea clara bastante afín al modelo europeo.Como interesante es el uso del color, utilizado sólo para recrear mejor determinados pasajes o poner de relieve aspectos claves de la trama. Fácil, emotiva y divertida lectura.
Peace Maker Kurogane 1: [oh-sí, almas de poca fe, también leo manga al uso] Shonen firmado por la autora Nanae Chrono, publicado por Ivrea y que ya cuenta con tres números publicados aquí. El manga en cuestión está concebido como la secuela de una primera parte inédita pero de la que se nos habla extensamente en la introducción, con lo cual quedamos perfectamente situados a la hora de ponernos a leer. Es la historia de un chaval, Tetsuo, acogido como ayudante por un cuerpo policial de samurais que protegen la ciudad de Kyoto en nombre del shogun. Familia, amistad, política son algunos de los temas que conforman una trama que para nada parece responder a su naturaleza de secuela. El interés en la lectura se coge en las primeras páginas y, a fuerza de presentar personajes diferentes y atractivos, tramas paralelas, y alguna que otra incógnita, no se pierde hasta el final. A ello contribuye un buen sentido del humor, siempre presente, si bien la autora nos advierte que la trama ganará en oscuridad y dramatismo. En cuanto al dibujo, debo reconocer que para ser manga se lee bastante bien, ya que no encontramos la confusión narrativa que caracteriza otras obras de temática similar (síiiiií, rollo samurai). Entretenimiento puro y duro del bueno. Ah, un detalle curioso, quitadle la camisa al manga.
Crónicas del viento: Más manga y de samurais, tamos en racha. Volumen único firmado por el guionista e historiador Kan Furuyama y el conocido Jiro Taniguchi como dibujante, publicado por Ivrea. ¿Y a esto cómo le llamo? ¿Seinen o shonen? Bah, venga, casi que seinen. El robo de unos escritos de contenido político en plena época Edo es la excusa para presentarnos una trama política centrada en el enfrentamiento de la desarticulada figura imperial con el shogunato, y el consiguiente juego de espionaje protagonizado por un mítico samurai, Jubei Yagyu. Sólido argumento y estupenda narración (como siempre con Taniguchi) sólo que un tanto aburrido (oooh, ¿pero qué veo? ¿otra emboscada en un camino?). Ahora sí, el desenlace no me lo esperaba y la reflexión final que hace el narrador reviste cierto interés desde un punto de vista histórico. ¿Pero qué os había dicho? Ah, sí, aburrido.
Lo he vuelto a hacer.
Me he rayao con el número de líneas.
Joder.