miércoles, abril 26, 2006

El ladrón de días


El Ladrón de días (Clive Barker, Kris Oprisko, Gabriel Hernández; Norma): Adaptación de un cuento para niños de Clive Barker. Ehem. ¿He dicho cuento para niños? ¿O fábula para todas las edades sería más apropiado? Bueno, la idea es que Barker se despegó en esta novela de la que había sido su producción más dirigida a adultos y centrada básicamente en el terror y la fantasía.
Desconozco la novela original, The Thief of Always, pero tras leer esta adaptación que Norma ha publicado dentro de su colección Made in Hell la impresión no podía ser mejor. El cómic te atrapa desde la primera página, en la que nos presentan al que será nuestro protagonista, Harvey Swick, un chaval con un problema: La gran bestia gris de febrero se lo ha comido. Y es que febrero es un mes increíblemente aburrido para Harvey. Tanto que desearía estar en cualquier otro sitio donde pudiera vivir una aventura. Entonces aparece en su vida Rictus, un siniestro personaje que le promete llevarle a un lugar donde todos sus deseos se harán realidad y donde todo será diversión: Villa Vacaciones. ¿No os parece demasiado bueno para ser cierto?
A la hora de establecer comparaciones con obras similares resaltaría la novela Coraline, de Neal Gaiman, no sólo por la atmósfera mágica y el público al que se dirige, sino incluso por rasgos alusivos a sus personajes y estructura narrativa. Otra relación que surge necesariamente es con el universo particular del director de cine Tim Burton, similitud de marcado carácter estético. Finalmente, otro referente de obligada mención sería el novelista Stephen King, en tanto que en ambas obras la dimensión fantástica invade la realidad más cotiana de forma natural, al tiempo que trae de vuelta miedos que durante mucho tiempo el hombre había encerrado en el armario, algo que consiguen renovando esos viejos mitos.
Por lo que respecta al cómic, éste es efectivo en tanto que atrapa nuestra atención ya desde el principio, poniéndonos muy pronto en situación. El ritmo del tebeo vendría ayudar a la lectura, que acaba por resultar fácil, fluída.
De destacar es el trabajo de Gabriel Hernández, al que ya conocía por su CVO, publicado por Recerca y que ya comenté en su momento. Si en aquél no me había acabado de convencer, posiblemente porque no acababa de cuadrarme su estilo con el tema del cómic, en éste, sin embargo, cumple con creces. Es más, creo que su diseño de personajes es bastante acertado y efectivo, especialmente por lo que se refiere a los malotes, cuya presencia genera inquietud cuando no horror. Y remata con otro acierto: la captación de la atmósfera ligada a esa siniestra mansión que es Villa Vacaciones.
En definitiva, posiblemente uno de los mejores títulos de la colección Made in Hell, que me atrevería a decir que debería gustar a todo fan de la fantasía y del terror.
Sólo un pero: ¿Aprenderá algún día Norma editorial que no está de más colocar los respectivos nombres de las personas que han hecho el cómic en la portada del mismo? Porque claro, todo el mundo sabe que Clive Barker tira lo suyo, pero claro, de ahí a poner sólo su nombre en portada con un tamaño de letra más que generoso relegando a la contraportada, y en pequeñito, al adaptador y al dibujante... Pos como que queda muy feo, no? Srs de Norma editorial: Ganar dinero y quedar bien son cosas perfectamente posibles... Sí, no?


-¿No sabes quién es Clive Barker? Aquí te lo cuentan
-The Art of The Thief of Always