martes, enero 25, 2005

Smax the Barbarian

Y hasta aquí la batería de reseñas fruto de una semana de vacaciones en un islote mediterráneo barrido por la tramuntana con rachas en torno a los 80 kms/h y mucho frío.Doy gracias por todas esas patadas que le dí a mi maleta,cargadita con unos kilillos de papel impreso,durante el viaje de ida (cariño,ahora me desdigo y siento todas esas cosas tan desagradables que te dije en su momento).
Pero a lo que íbamos,Smax.
Sorprendente miniserie USA escrita por Alan Moore sobre uno de los personajes que creara para su Top Ten, una de las mejores series que vimos en su sello ABC.
Y es que lo de sorprendente no es gratuito,ni mucho menos. Si en Top Ten asistíamos a las vicisitudes de un grupo de agentes de la ley dotados de habilidades metahumanas en una ciudad donde precisamente lo normal es poseer algún tipo de poder/habilidad especial, en Smax Moore toma a uno de sus protagonistas para presentarnos su origen, uno de los más desquiciados e insospechados que podríamos imaginarnos para el grandullón azul con cara de pocos amigos.
Y es que acostumbrados al revuelto de elementos superheroicos (constantemente parodiados) y cyberpunks, encontrarnos de repente en un mundo de fantasía donde Terry Pratchet se encontraría como pez en el agua simplemente resulta chocante,porque es que además Moore nos humaniza a un Smax hasta tal punto que nos resulta entrañable.
Y divertido,que es lo que quiero destacar aquí:
Moore revisa todos los tópicos del género fantástico y acaba parodiándolos a gusto, si bien desde una perspectiva amable y graciosa (porque la verdad es que encontramos muy buenos chistes en sus páginas). Pero no nos llevemos a engaño,es el Alan de los últimos tiempos,el de escribirnos comics entretenidos y hacernos partícipe de sus temas habituales (presentes aunque quizás más marginalmente de lo normal)..no tenemos más que echar un vistazo al enconado enemigo de Smax,un dragón a medio camino entre el ente primordial con cariz cósmico y el gato de Cheshire de Alicia en el país de las maravillas, que nos trae a un primer plano esa pequeña obsesión de Moore consistente en mezclar ciencia y magia en su propia coctelera de bar.
Al dibujo tenemos a un Zander Cannon correcto,minucioso en sus composiciones de viñeta,ofreciéndonos si somos atentos continuos guiños al lector puesto en materia fantástica.
En definitiva,que os podéis leer este Smax sin la previa lectura de Top Ten (de todas formas,si no lo habéis hecho ya,no sé a qué estáis esperando..os perdéis una muy buena historia),y de seguro que os hecháis unas risas con las aventuras (y desventuras) de este cazador de dragones (muy a su pesar) poco habitual.