viernes, agosto 19, 2005

Brujas o la esencia de lo que es un cómic malo

Brujas (Marvel-Panini; Brian Walsh, Mike Deodato Jr.) : Me váis a tener que disculpar que me salte mi política de no spoilear los cómics que reseño. Para aquellos que tengan interés en conocer algo sobre este cómic sin que se les estropee nada de su argumento que sepan que, sencilla y simplemente, me parece una auténtica basura. Ahora sí, la clase de basura que acaba resultando divertida. O sea, que dentro de lo malo todavía se le puede encontrar su lado positivo. Para los que queráis saber más, a continuación el porqué de lo que os acabo de decir.
Brujas es una mierda por:

- Imaginad que tenéis un libro de arcano saber. Tan arcano y tan mega-poderoso es su saber que no podéis dejar que nadie ose leerlo. Para ello ligáis al libro un demonio-que-te-cagas-pa-bajo. ¿Qué pasaría si ese libro fuera abierto y el demonio desencadenado? ¡Pues lo más lógico! Que el demonio en cuestión iniciaría una ciega carrera por eliminar a TODOS los místicos del mundo, presuponiendo que a cualquiera de estos pringadetes, como la echadora de cartas que vive en la puerta contigua a la tuya, le interesaría hacerse con ese saber.
-Por supuesto, la genial idea de que alguien abra ese libro que, todo sea dicho de paso, está guardado en una salita de la biblioteca municipal de NY, es de alguien que cree que TODOS los místicos del mundo son una especie aparte de la cual no te puedes fiar porque nunca sabes de qué lado están en la sempiterna lucha entre el bien y el mal. Y claro, ese alguien no puede ser otro que Satán. Sip. Confirmado, el presi del infierno es un capullo con pocas luces, como todos los mandamases.
-Entonces aparece el amigo Extraño (dr.). Todavía no sé muy bien por qué, pero el tío decide que no puede arreglar el desaguisado él solito y se busca la ayuda de tres chatis que en esto de la magia saben un par de cosas. Un par es un par, nah más. O sea, te tiran rayos de energía (mística, no?), o reparten hóstias a placer, o te curan el arañazo ese que te acabas de hacerte y que tanto te incordia. Ah, bueno, una es la hija de Satán, pero ya te ves, al final lo único que supone eso es un chiste y seis o siete páginas de diálogo vacío con papá.
-El chiste con los ángeles de Charlie tardan pero acaban haciéndolo. Un azucarillo para el Walsh.
-La madurez de las chicas es patente y la evidente razón por la que Extraño las escoge: Topaz, posiblemente uno de los personajes más sosos que he leído en mi vida, intenta quedar siempre bien ante tito-Extraño por mucho que la cague cada vez que abre su boquita, que por cierto son bien pocas, que la niña parece timidilla. Jennifer Kale, alter-ego de la Barrymore en el cómic, se emperra en llamar por teléfono desde la mansión del Stephen por mucho que este se lo hubiera prohibido y no hace más que pelearse y tirarse de los pelos con Satana, la tercera ángel que es resucitada para la ocasión, lo cual si lo analizáis después de leeros el tebeo es bastante triste porque prácticamente no hace nah más que enseñarnos su generoso escote y hacer de mala-capaz-de-arañarte-en-la-cama-maow.
-Extraño. Wow. A eso le llamo yo una entrada. ¿Tienes el mismo sastre que Spawn? ¿Todas esas cintitas las podrías controlar para dañar a tus enemigos?

[Fragmento de conversación entre Satana (empieza ella) y Jennifer Kale:]
-Y dime...si a tí te gustaran los hombres, ¿Extraño sería tu tipo?
-En primer lugar sé lo que intentas y no te va a funcionar, así que, déjalo. Y segundo, ¿qué pasa si lo soy?
-Ooooohhh...qué excitante. La imaginación se me dispara...
-Cinco segundos contigo bastarían para volver hetero a cualquiera. ... ¿Qué?
-Mis ojos están aquí arriba, encanto...
-Oye, tengo entendido que eres la hija de Satán. ¿Cómo lo llevas?

-Lilith. Una antagonista. Era sólo una miserable chupasangres, pero a escondidas de tí, Extraño, capullín, he aprendío magia y ahora soy una hechicera-que-lo-vas-a-flipar. ¿Y sabes pa qué? Sólo pa joder. Hála. Y eso hago en el cómic. Les envío un demonio a los angelitos pues-porque-sí-¿qué-pasa?. Y luego me da por zurrarle a Extraño. ¿El libro? ¿Qué libro? Si a mí no me interesa. Yo sólo hago lo que hago porque me apetece darte una tunda de palos, Stephen, que ni viene a cuento de la historia ni nah, pero bué, como el Walsh me dijo que era mi papel yo voy y lo acato sin chistar.
-Extraño empieza a toser a medio tebeo. Cof-cof. ¿Se ha resfriao? ¿O es que por alguna extraña razón que Walsh tiene a bien no contarnos la apertura del libro y el desencadenamiento del demonio le han debilitado? ¿O igual es que Lilith le ha echao mal de ojo? Lo cierto es que el tío está como pachucho y es aprovechado por su enemiga pa zurrarle un poco más de la cuenta. Aunque la verdá, pa mí que el tío finge porque al final saca fuerzas de flaqueza y acaba ganándole la mano a la hechicera.
-A mí al Extraño me lo han cambiao. Sha convertío en una mala persona. ¿Qué es eso de no decirle a Jennifer que el memonio era en realidad su hermano poseído? Pa que la tía no vacilara a la hora de freirle, por supuesto. Y todo por conseguir el libro de marras. Maquiavélico total. ¿Este tío desde cuando es así? Y todo para que luego las tres brujas se le reboten en la última página y se lleven el libro en la última viñeta. Porque claro, Extraño no les puede dar la paliza mística de su vida (no veas qué resaca luego por la mañana) y arrebatarles el libro. Ni por el bien de la humanidad ni hóstias. Eso no encajaría en el concepto del personaje. Jah.
- ¿Y qué decir del dibujo de Deodato Jr? Que te cambia a los personajes de una viñeta a otra y te llega a dibujar unas caras raras-raras.

Lo mejor del cómic (porque tiene algo): la introducción redactada por Julián Clemente, porque no es fácil el cometido teniendo un cómi como este entre las manos, y va el tío y cumple con creces. Pero en resumidas cuentas, por todo lo dicho, y por más que uno trata de olvidar, Brujas debería ser ese libro arcano que nadie debería abrir. Nadie.