viernes, septiembre 12, 2008

JUMPER. Qué gran película podría haber sido.





Me pusieron tan mal, pero tan mal esta película que cuando me decidí a verla lo hice más pensando en la brevedad de la cinta, ochenta minutos, que en lo que podía ofrecer, sin esperar mucho.

Y me ha parecido entretenida, pese al flojo guión, porque lo que falla en la peli, realmente es el guión, más allá del actor protagonista, que ya demostró en Star Wars que lo suyo no es actuar, sino posar. Hay tres actores de los que ya no espero nada en la vida: Hayden Christensen, Keanu Reeves y Nick Cage (aunque éste al menos fue grande una vez).
Hubieran podido profundizar en las motivaciones de los personajes y caracterizarlos mejor. Añadir un par de escenas en la base de los malos, un flasback contando la historia del otro Jumper que sale...en fin.

La película trata de un joven llamado David Rice que de buenas a primeras, como cualquier mutante marvelita descubre a raíz de un accidente que tiene el poder de teletransportarse a los sitios que ha visto, sea en fotos o en TV.

Consciente de la oportunidad que se le ofrece en la vida y harto de aguantar a un padre perdedor y abandonado decide dedicarse a robar bancos y pegarse la vida padre yendo de país en país, ya sea para tomarse una copa, ligar, tomar el sol o cualquier otra cosa que al niño se le ocurra.

Años después, viviendo como un sibarita y pese a no privarse de nada, siente que le falta algo, le falta su Mary Jane particular, la chica del instituto a la que nunca olvidó, Millie Harris, interpretada por Rachel Bilson (quien a su vez fue la Mary Jane particular de Seth Cohen en “The O.C”).

Lo que no sabe de sí mismo David es que es un “Jumper”, un ser con la capacidad de saltar en el espacio, y que los jumpers son perseguidos por un grupo inquisitorial llamado los “Paladines” que se dedican a darles caza y ejecutarles, porque según ellos los Jumpers "son una abominación a los ojos de Dios", y "todos se corrompen". El Jefe de los Paladines es Roland, interpretado por Samuel Jackson, posiblemente el segundo actor vivo más friki del mundo (el primero es Christopher Lee, por si alguien lo dudaba), haciendo una vez más de sí mismo, pero con el pelo pintado de blanco y un poco más de barriga.

Así que decide pasarse por su pueblo y eso le llevará una serie de nuevas situaciones que pondrán en peligro no solamente su vida, sino la las pocas personas que aún le importan.

En mi humilde opinión, hay tres cosas a destacar de la película:

Una es la actuación del otro Jumper del film, Griffin, interpretado por Jaime Bell (Billy Elliott) el cual se come con patatas a todos los actores en todas las escenas. Pedazo de actor. Es gracioso cuando debe serlo, asusta cuando ha de asustar, y sabe lo que es actuar.

Dos, el hecho de que se rodara de VERDAD en el Coliseo de Roma, incluyendo un paseo por el laberinto del Anfiteatro donde nadie puede acceder. Excepcionalmente durante tres días se permitió a los actores y al equipo de producción acceder al lugar bajo unas serias medidas de supervisión por parte de los responsables del recinto.

Unos últimos quince minutos vertiginosos sin tregua, un verdadero derroche de espectacularidad con unos efectos especiales impresionantes, que nos lleva por diferentes escenarios del planeta. No diré más. Hay que verlo.

Se nota que la historia se ha planteado como una trilogía. Desconozco la fidelidad del guión al primer libro. A uno le hubiera gustado que se explicase un poco más quienes son los paladines y su historia así como el porqué de la existencia de los Jumpers, si es que tienen alguna.

En fin, habrá que esperar si continúan. Viendo el final y sus epílogos, creo que se hace necesario.

3 comentarios:

Felipe dijo...

La escena final cuando Jumper deja a Jackson en una cueva de una montaña en un paraje desértico. Hubiese estado bien que se girara para ver el interior de la cueva y dijera:
¿OSAMA? Por lo de Bin Laden y que dicen que está escondido en una montaña de Afganistan.

Millarfan dijo...

Por cierto, tercera película en la que coinciden Samuel L. Jackson y Hayden Christensen.

Yota dijo...

A mi me gustó mucho la verdad, salí muy satisfecho del cine.