lunes, noviembre 06, 2006

No Sólo Cómics: Carta a Chris Carter

NO LEAS ESTE POST SI NO HAS VISTO EXPEDIENTE-X O SI TE LLAMAS HATOR
¡SPOILERS A TOPE!


Querido Chris:
No me conoces. Soy un amiguito tuyo de España que recientemente ha concluido el visionado de Expediente-X, la serie de televisión que creaste hace ya unos años y que durante un tiempo fue la única que veía y disfrutaba.
Estaba con ella contra viento y marea, he visto dos o tres veces incluso alguno de los episodios más malos (muchos de los cuales, me entristece decirlo, firmaste tú) y siempre he tenido la esperanza de que la conclusión de tu proyecto hiciera olvidar las innumerables inconsistencias del mismo.
Por desgracia, ayer pude comprobar que no ha sido así. El pistoletazo de salida fue un episodio con Burt Reynolds como protagonista. Ya sabes cuál. Tú lo “escribiste”. Tú lo “dirigiste”. Es uno de esos en los que la gente canta y baila y no sabes si es para que rías o para que llores. Yo lloré. Y mucho. Tenía ganas de pegarte. Pero aún así seguí viendo tu serie. Ya sólo me quedaban cuatro capítulos para acabar. Ya había consumido nueve temporadas desiguales. Ya me había tragado casi 150 horas de tu creación. Tenía que seguir. Y lo hice.
Y tu episodio había sido malo, pero no me preparó para lo que vino a continuación.
Nada, absolutamente nada podía hacerlo.
Los Tiradores Solitarios. Los matáis. De forma estéril. Aséptica. Patética. Aburrida. Tanto que no podía creérmelo. “No puede ser verdad. Esto no puede estar pasando. No pueden matar a personajes que llevan ahí desde el principio con la misma monotonía con la que Scully realiza una autopsia”.
Pero sí. Así fue.
Funeral. Y adios. Mulder ni siquiera aparece en el episodio. Mulder ni siquiera hace referencia a su muerte en el siguiente episodio que protagoniza. Ni los llora, ni los despide, ni nada... de nada... de nada.
Esto no puede estar pasando.
Pero sí.
Y el siguiente es el hijo de Scully y Mulder. Tenías prisa por resolver los cabos sueltos, ¿verdad? El hijo de Mulder y Scully. Qué importante era para lo que yo llamo la Trama de la serie y lo que tú y los caraduras que trabajaban contigo llamábais la Mitología de la serie. Tan importante que le inyectan algo, deja de ser extraterrestre y se le entrega a unos padres adoptivos.
Y ya está.
Adios, William.
Que te vaya bonito.
¿Y qué decir de la resolución del asesinato del hijo de Dogget? Tienes razón. Mejor no decir nada en absoluto.
Ni tampoco del penúltimo capítulo, un episodio de relleno que hubieras podido emitir tal cual en la primera temporada, obviando la aparición de Reyes y Dogget. No es que fuera malo, estaba bien, pero a un solo episodio de concluir la serie, ¿a quién coño le importa un psíquico haciendo de las suyas?
(Perdona mi vocabulario, Chris. Te prometo que cuando acabe de redactar esta misiva me enjabonaré la boca con aceite negro).
Y por fin, el final.
El Final.
El Gran Final.
La Verdad se titula. Después de tanto tiempo llega la Traca Final. Y pese a las suspicacias que habías despertado en mí con los episodios que he mencionado, la cosa no pinta nada, nada mal. “Dios, habrá una conclusión satisfactoria. Closure at last?”
Mulder reaparece. Se infiltra en una base militar secreta y descubre que el 22 de Diciembre de 2012 es la fecha del Final del Juego, el momento en que comenzará la Invasión alienígena de la Tierra. A Mulder lo atrapan, lo juzgan y por el tribunal pasan casi todos los personajes importantes que han ido apareciendo a lo largo de Expediente-X (todos, claro está, excepto los Tiradores Solitarios. Al parecer SÍ habían muerto. Increíble). No importa que, como siempre, la mayoría de cosas que suceden no tengan el menor sentido. Da igual. Está bien. Todo apunta hacia la revelación final. La Gran Revelación Final, esa Verdad que Mulder no quiere compartir ni con Scully. Y no lo hace hasta que el Fumador, otro personaje del que se habían deshecho de forma estúpida (¿le tiras por unas escaleras y no le rematas con una bala entre ceja y ceja? Eres una mierda de asesino, Krycek), reaparece para la Gran Traca Final. Dios, qué acojone, qué será, cuál es la Gran Sorpresa Final que me espera al cabo de tan largo viaje.
El Fumador comienza a relatar la historia de terror que según él ha asustado a todos los presidentes de EUA desde Truman en el 47. El 22 de Diciembre de 2012 comenzará la invasión alienígena. Los mayas lo sabían (aunque no sé muy bien porqué, pero qué más da, esto es Expediente-X, todo, hasta la lógica más básica, es inaplicable). Guai, guai, me froto las manos, esto va muy, pero que muy bien. ¿Cómo sigue la historia de terror, Fumador?
-Ya está.
-¿Cómo que YA está?
-Sí, sí, ya está. La Verdad es que habrá una Invasión alienígena el 22 de Diciembre de 2012.
-¿Cómo? ¿Qué cojones me estás contando?
-La Verdad es lo que habéis visto Mulder y todos los espectadores hace casi dos horas. La fecha en la que se iniciará la Invasión.
-Vale, pero eso ya lo sabía. ¿Cuál es la Verdad que Mulder ocultaba a Scully?
-Ésa que te acabo de contar: que habrá una Invasión alienígena. ¿No te lo esperabas?
-¿Qué no me lo esperabas? ¿Qué la Verdad es algo que se sabe desde hace siete temporadas? ¿Me estás vacilando? ¿No es de esto de lo que va la puta serie? ¿De acabar con la Conspiración? ¿De evitar la Colonización?
-Tú mismo. Mira, sólo quedan diez minutos para que acabemos.
-Pero... pero en diez minutos no podréis idear una estrategia para acabar con los aliens... ¡y la serie se acaba ya!
-Te lo dije.
Y tenía razón.
Era una historia de terror.
Te ODIO Chris Carter.
Te odio MUCHO.

Un amiguito de España.

Hay que leer: Paul va a trabajar este verano

Hay tebeos a los que por circunstancias personales es imposible analizar en cuanto tales. Infinite Crisis, por ejemplo, me produce unas sensaciones tan profundas y radicales por lo que representa que me importa un bledo si está bien escrito, mal dibujado o entintado por mi madre en un día malo.
Con Paul va a trabajar este verano me sucede lo mismo, aunque por razones completamente opuestas. Me parece un gran cómic, pero para mí es, como los Invisibles, principalmente un objeto mágico. Durante su lectura no podía dejar de pensar: ¿este tebeo lo he hecho yo? ¿Lo ha escrito un doble mío en un universo alternativo? (Todo esto, evidentemente, si mi doble o yo supiéramos escribir y dibujar como Michel Rabagliati) Así que, ¿cómo analizas una obra que parece ha salido de tus propias vivencias personales, una obra que te hace desear no haber sido un vago toda la vida y haberla firmado antes de que lo hiciera su autor?
La respuesta es sencilla: no la analizas. Le agradeces a Rabagliati lo que ha hecho por ti, por poner sobre el papel tus propias experiencias y seguidamente recomiendas su trabajo a todo el que quiera leer un buen tebeo, especialmente a todos aquellos que alguna vez hayan ejercido de monitor de tiempo libre para chavales. Se sentirán identificados. Os sentiréis identificados.
Igual, igual que con Infinite Crisis.
Gracias, Michel.

Green Arrow "especial"

Green Arrow Especial (Winick, Hester, Parks; Planeta): Por fin vemos publicada la continuación de la serie regular del personaje que ya iniciara Norma en su momento, por mucho que leamos Especial en la portada (¿de quién de Planeta fue la genial idea?).
Aunque el cómic incluye los tres números siguientes al tomo Los muros de la ciudad, lo cierto es que puede leerse de forma independiente gracias al resumen de dos páginas con que se abre y que nos pone en situación de lo ocurrido recientemente en Star City.
Lo cierto es que la lectura de esta nueva entrega de las aventuras del arquero verde me ha dejado un poco indiferente. La historia es de lo más normalita, con Oliver intentando mantener a raya a un nuevo hampón que se ha ido apropiando de territorios en la ciudad a costa de eliminar a posibles rivales y cuya ambición parece no conocer límites.
A esta línea argumental principal se le unen los problemas de conciencia que le ha supuesto a nuestro héroe el hecho de que Mia, una adolescente de problemático origen a quien había acogido bajo su protección, haya matado por defender la ciudad de una amenaza previa: Sangre en las manos de una inocente, y todo por su culpa. Una carga que necesariamente afectará al arquero y que repercutirá en su relación con Canario Negro.
Precisamente es esta subtrama, cuya potencialidad Winick no sólo no la explota sino que la despacha en unas pocas páginas sin llegar a convencer, la que le da el toque de gracia a un tebeo regulero y tirando a soso.
En fin, sólo para completistas del arquero de DC.

sábado, noviembre 04, 2006

Primeras Impresiones: Seven Soldiers of Victory

Con Morrison me pasa lo mismo que con Moore.
Ambos autores han producido tal cantidad de páginas para simplemente ganarse las habichuelas que a veces se te olvida el porqué de su merecida fama y porqué te gustaba tanto su obra. Entonces lees o relees alguno de sus mejores trabajos y lo recuerdas. Por desgracia ni uno ni otro (especialmente el barbudo) se suelen prodigar en demasía últimamente en cómics que les interesen especialmente como para conseguir brindarnos una nueva obra maestra.
En el caso que nos ocupa, Morrison ha firmado obras impresionantes como Animal Man, que servía como preludio de su excepcional Doom Patrol y ésta como apunte de lo que sería para mí su mejor obra, los Invisibles, uno de los mejores tebeos (de ficción o no ficción) que se hayan escrito jamás. Tras su finalización, lamentablemente, han seguido otras series de menor empaque (excepción hecha de la excelente The Filth, el cómic más cargado de ocurrencias y detalles por viñeta cuadrada que he leído en los últimos años, donde Chris Weston se hace imprescindible para dar a luz las visiones de Grant), por lo que hemos podido ver obras como:
-Unos New X-Men que empezaban muy bien, perdían fuerza casi enseguida, se deslizaban de forma penosa por el lodazal de la mediocridad y se estampaban finalmente en la línea de meta con alguna de las sagas más patéticas en la historia de la Marvel (que ya es decir).
-Una parida como Vimanarama, con dibujos bonitos y poco (¿nada?) más.
-El experimento WE3, donde Quitely eleva a la categoría de joya historietística un argumento nimio y olvidable.
-Un Seaguy irregular, soso y donde sólo brilla Cameron Stewart, lo que ya es, por lo menos, algo.
Así las cosas, esperaba ver en los Seven Soldiers of Victory al Morrison creativo y alucinante de sus obras más personales e interesantes, a juzgar por el bombo y platillo que él mismo daba al proyecto en las entrevistas promocionales (cosa que ya había resultado contraproducente anteriormente, como en sus Cuatro Fantásticos con Jay Lee, que presumiblemente iban a reinventar la rueda con la Primera Familia y después se quedaron en dos ideas novedosas en el tratamiento de personajes y en una historia típica y tópica de los 4F). Y ambicioso lo es. Y un rato largo, además.
Seven Soldiers pretende desarrollar una historia de conjunto en base a 7 miniseries de 4 números cada una, precedidas por un prólogo a la saga y un epílogo que la concluye. Morrison, por lo visto en los tres recopilatorios aparecidos hasta la fecha (queda por publicarse el cuarto y último), consigue su propósito de historia modular: cada número de cada serie se entiende independientemente del resto; cada miniserie se puede leer sin necesidad de acercarse a las otras y no obstante ello todas desarrollan partes de una misma epopeya. Sin embargo, el resultado no es todo lo espectacular que debería. El argumento de fondo es la consabida lucha entre el bien y el mal y los mejores episodios son meramente entretenidos, combinándose con números en los que no pasa nada y, lo que es peor, miniseries enteras en las que tampoco. Frente a las cuatro ideas curiosas marca de fábrica del autor lo que impera es una irregularidad que empaña y mucho el resultado global del cómic.
Seguiremos esperando la conclusión del mismo.
Y creo que, también, al mejor Morrison.

viernes, noviembre 03, 2006

Importante: X-Men 3

Ya ha salido a la venta.
Que lo sepáis.

Nosotros somos los Muertos Vivientes

Lo que más me ha sorprendido de esta obra ha sido el inesperado enfoque cotidiano y costumbrista que Kirkman ha adoptado para narrar las desventuras de los protagonistas en un mundo asolado por los zombies.
A diferencia de otras series con un planteamiento similar, como Y el Último Hombre, aquí el guionista abandona toda espectacularidad y efectismo, centrándose en una visión más realista, menos peliculera, de la horrible situación que retrata. Los personajes son buena muestra de ello: en lugar de ser escapistas, científicos, monos o senadoras nos encontramos con personas corrientes y molientes. Tus vecinos. Tú mismo.
El tebeo es muy entretenido, sus dibujantes no son estrellas del firmamento historietístico, pero sus estilos encajan a la perfección con el estilo de la serie (la única pega: a veces los personajes femeninos jóvenes que no tienen el pelo negro se confunden entre ellos).
En su debe: Kirkman es un escritor de diálogos muy, muy planos, todos sus personajes hablan igual (aún teniendo personalidades diferenciadas todos ellos) y hacia el tercer tomo comienza a desbordarle la verborrea empleando el doble o el triple del texto necesario para transmitir los pensamientos e ideas de los protagonistas, lo que hace que progresivamente estos Muertos Vivientes se hagan pesaditos de leer, pese al evidente interés de su desarrollo.
Con todo, el mejor tebeo de zombies que puedes encontrar ahora mismo en el mercado español.
Evita el resto.

Sorpresa: Supreme Power Nighthawk

Lo de la sorpresa no deriva del tebeo en sí, ya que no es precisamente una maravilla, sino por el hecho de que yo lo haya leído. Después de soportar los doce primeros números del pastiche Miracle Man/Rising Stars que es Supreme Power y ver que lo poco que cuenta lo hubiera podido contar en uno solo me prometí no volver a leer ni la serie ni nada relacionado con ella.
Pero tenía un cuarto de hora muerto en el trabajo y un cuarto de hora es precisamente lo que tardé en leerlo. Y es un trabajo eficaz y competente que consigue algo difícil: que la lectura dure lo que debe durar, ni un minuto más ni uno menos. A mi me molesta perder una hora leyendo un cómic que se podría contar igual de bien o mejor en 20 minutos o ver una película de dos horas cuyo argumento se puede despachar en un episodio de una serie televisiva que dure una hora (anuncios incluidos).
Además de esta apreciación personal tan iluminadora que hará que vuestra vida cambie por completo, poco más que añadir: un Dillon tan buen narrador como siempre, un Way que imita al mejor Ennis (el que sabe estructurar, dialogar y contar una historia de forma entretenida) y aunque al principio el tono palabrotero y sádico del cómic choca un poco, acaba siendo coherente con el tono general del mismo.
Después de todo hablamos de un tebeo protagonizado por un Punisher racista, así que...

jueves, noviembre 02, 2006

Bone: un hueso fácil de roer

Bone es un caramelo.
Empiezas a chuparlo, a darle vueltas en la boca y la verdad es que sabe muy bien. Pero poco a poco, a la larga, el dulce va perdiendo su sabor, pese a que siga siendo satisfactorio seguir lamiéndolo hasta su conclusión. Cuando ésta llega no queda en ti más que una ligera impresión dulzona, que como todas las que producen las chucherías no tardará en desaparecer. Y rápido.
Bone es un engaño.
Tiene un comienzo prometedor, es divertido, está muy bien dibujado y ofrece la esperanza de convertirse en una épica fantástica de las buenas, pero todo ello, por desgracia, no acaba conduciendo a ningún lado. A menos que volver al punto de partida sin que prácticamente haya cambiado nada sea algo digno de encomio.
El problema principal de Jeff Smith, a mi juicio, es que intenta a darle a Bone una dimensión demasiado apocalíptica que no se corresponde para nada con el desarrollo de la peripecia argumental ni con su envoltorio (es decir: “¿1000 páginas para esto? Uau, tienen que pasar mogollón de cosas y super importantes, además.” “Uh, no”). Para empezar, una amenaza similar a la de Sauron en el Señor de los Anillos se extiende en el mundo de Bone, con sus Círculos Fantasma, Mostrorratas y toda la pesca, todo ello muy, pero que muy acojonante, incluyendo un villano caracterizado de puta madre, con los bocadillos de texto saliéndole temblorosos por debajo de su capucha. Uno podría esperar que los buenos superaran estos obstáculos al final de la epopeya, pero, siendo sinceros, ¿podía esperarse que lo consiguieran sin ser mínimamente afectados, física o psicológicamente, por la contienda? ¿Recordáis el final de la obra de Tolkien, cuando los hobbits están de regreso en La Comarca, pensando en todo lo que ha cambiado en ellos después de todo lo que han pasado? En Bone no hay nada de eso. La obra comienza con los Bones huyendo de Boneville y acaba con ellos regresando a ella, sus personalidades intactas, en un bucle que encierra una nada argumental muy bonita de observar.
Se dan muchas manifestaciones de lo dicho durante la serie, que juegan en contra de la supuesta trascendentalidad de los hechos que en ella se narran, haciendo que no te creas nada de lo que está pasando: las mostrorratas son terribles, terribles, pero ¿cuánta gente se comen durante la historia?; ¿cuánta gente muere en los horribles sucesos que se desarrollan?; lo que sucede es extremadamente importante, pero ¿por qué hay algún que otro tomo en el que lo único que ocurre es que los personajes entran en un bosque y... al final... salen... por el... otro lado, sin que nada de lo que haya pasado en su interior tenga repercusión alguna?
Pienso que la causa de lo comentado es la mezcla de humor y aventura que se pretende en la serie y que Smith consigue de forma brillante en su inicio, pero que después se hace imposible de equilibrar y no por que él no sea capaz de hacerlo (ya digo que es admirable como pasa de un registro a otro), sino porque cuando llega el momento de juntar humor con horror, muerte y destrucción el objetivo per se es imposible, por lo que se debe renunciar a uno u otro, y lo que el autor decide es limar los dientes a la maldad para que se pueda seguir haciendo cachondeo en sus proximidades lo que desacredita la supuesta infalibilidad que se había ido atribuyendo a los malos.
Para rematar la jugada existen multitud de posibilidades argumentales, típicas del género de fantasía, que se desarrollan de forma tan parca o inexistente que uno llega a preguntarse el porqué de su inclusión en el cómic (y desde luego no es que Smith no tuviera páginas, páginas y más páginas para explotarlas). Como ejemplo más flagrante el personaje de Thorn. ¿Qué importancia tiene que sus padres fueran monarcas para la resolución del conflicto? ¿Aporta algo que ella sea la legítima heredera del trono del Reino? Si este personaje no apareciese en la serie ¿cambiaría realmente algo? Y el amago de romance con Fone Bone, que se queda prendado de ella en cuanto la ve, ¿para qué? ¿Para no hacer referencia al mismo en toda la historia?
Hay otros ejemplos, pero tampoco quiero seguir con esta diatriba, ya que Bone tampoco merece una crítica tan agria como ésta. Tiene muchos puntos a su favor, ya mencionados, pero da rabia, mucha rabia, pensar en lo que Smith hubiera podido conseguir, historietísticamente hablando, con este Bone si hubiera explotado el potencial de todas sus ideas y argumentos y el de sus evidentes talentos como autor de cómics.
Así que en un balance final, ¿qué se puede decir de Bone?
Bone es un caramelo.
Empiezas a chuparlo, a darle vueltas en la boca y la verdad es que sabe muy bien. Pero poco a poco, a la larga, el dulce va perdiendo su sabor, pese a que siga siendo satisfactorio seguir lamiéndolo hasta su conclusión. Cuando ésta llega no queda en ti más que una ligera impresión dulzona, que como todas las que producen las chucherías no tardará en desaparecer. Y rápido.

Más Pope: Batman Year 100

No sé muy bien por qué, pero no consigo que la obra de Paul Pope aguante una segunda lectura. Me pasó con Heavy Liquid, con 100%, con The One Trick Ripp-off, con The Ballad of Doctor Richardson… en definitiva con todo lo suyo que he leído (excepto con Escapo y aquel episodio suelto para Spiderman, que no me gustaron ni la primera vez).
Paul Pope es un ilustrador muy bueno, un constructor de secuencias interesantes y un fabricante de entornos urbanos y personales excepcional. Pero falla en el guión. No es que escriba mal o que estructure con el culo las historias, pero le falta algo de garra, cohesión argumental y un foco claro de dirección narrativa. O eso es lo que me parece.
Este Batman por el contrario no adolece de ninguno de esos defectos y conserva intactos todos los aspectos positivos de la obra más personal del autor. El primer tomo es puro Pope: ambientación futurista ciberpunk, misterios, ¿qué está pasando aquí?, persecuciones narradas con pulso y dibujos muy bonitos. Y al mismo tiempo ofrece una versión pura del personaje, reminiscente del Batman Año Uno de Miller y Mazzuchelli, siendo toda una lección de lo que debería ser un Otros Mundos del personaje: un Hombre Murciélago en esencia y espíritu, pero dando una versión alternativa del mismo y de su mundo particular.
A partir del segundo tomo y hasta el último Pope nos introduce en el mundo que ha creado, despeja incógnitas, crea otras y al final todo tiene sentido.
Veremos si resiste una segunda lectura.
Y si lo publica Planeta.

martes, octubre 31, 2006

Robin desenmascarado

Robin desenmascarado (Willingham, De la Fuente, Scott; Planeta) : Planteamiento interesante el propuesto por Bill Willingham, si bien se agradecería que tuviera algo más de trascendencia para la vida del actual Tim Drake.
Al final ha pasado lo que tenía que ocurrir: el padre de Tim ha averiguado que su hijo ocupa su tiempo libre en ponerse leotardos e ir por ahí, saltando de azotea en azotea, combatiendo el crimen. Reprobable, por supuesto. Todo un lío para el pobre chico, que acabará viendo como la que hasta el momento había sido su chica, Stephanie, alias Spoiler (¿qué demonios les pasa a los adolescentes de Gotham?), acababa asumiendo su papel al lado de Batman.
Podríamos dividir el cómic en dos partes claramente diferenciadas: En la primera se descubre todo el pastel, poniendo lógicamente en aprietos no sólo al aludido principal sino también al mismísimo Bruce. En la segunda se deja a Tim Drake de lado para centrarse en la evolución de Stephanie como nueva Robin
El comienzo es verdaderamente divertido, con un par de momentos memorables en la mansión Wayne que a buen seguro harán reir a más de uno. Desafortunadamente la parte de Stephanie, aunque perfectamente legible, puede descolocar un poco al lector. Me explico, con Tim Drake descubierto, uno piensa e incluso desea leer una aventura más o menos memorable del personaje cuando resulta que no, desafortunadamente no es así: Tim Drake es relegado a un segundo plano, que se pone aún más de relieve cuando una de las subtramas de la historia que apunta a él en todo momento es resulta sin intervención alguna por su parte. Decepcionante, teniendo en cuenta lo leído en las primeras páginas, que contrasta claramente con un final apresurado que nos da la sensación que nada de lo quehemos leído es verdaderamente importante.
Otro problema que le veo, y aquí acentúo lo personal de esta reseña, es que no acabo de reconocer a sus protagonistas. ¿Es este el mismo Tim Drake que el que podemos leer en los Jóvenes Titanes? ¿Y Batman? Vale que se ría entre dientes con una broma de Alfred, pero de ahí a ver cómo una asesina profesional le mete una paliza de esas de órdago...
Tampoco ayuda el cambio de dibujante que coincide, curiosamente, con la división a la que aludíamos un poco más arriba. Francisco R. De la Fuente viene a cumplir con su cometido, pero Damion Scott desentona por partida doble. Por un lado porque su estilo, que a mí me recuerda vagamente a un primerizo Humberto Ramos, no acaba de pegar mucho con el tono que se supone para cualquier historia que transcurra en Gotham, y por el otro porque se diferencia bastante respecto al de De la Fuente.
Lo cierto es que Robin desenmascarado es una lectura ligerita, que más o menos entretiene, y poco más, sin trascendencia alguna en la vida de Tim Drake ya que, para qué nos vamos a engañar, ¿no le véis volviendo a hacer de comparsa del murciélago jefe en breve? La verdad es que prefiero deciros esto a que es cómic de un solo chiste y poco más.

lunes, octubre 30, 2006

Justice League Elite

Justice League Elite (Joe Kelly, Doug Mahnke, Tom Nguyen; Planeta): La premisa de este nuevo grupo superheroico no es lo que se diría ni original ni novedosa. A ver si os suena de algo: una formación de metahumanos sin adscripción nacional y sin interés político alguno, al tiempo que preparada para luchar en las sombras contra cualquier amenaza que atente contra cualquier país, y con una ambigüedad moral más que patente. A ver quién lo adivina... Sip, en efecto, seguro que a algunos de vosotros os suena a The Authority y en efecto, no iríais muy desencaminados al respecto.
Pero claro, Warren Ellis o Mark Millar no son Joe Kelly. Y es que leyendo este comic he acabado más que convencido que el bueno de Kelly no les llega ni a las suelas de las sucias botas de tan eminentes bandarras. En este primer número intenta emular la fórmula que popularizaran en su momento aquellos dos tipejos, léase chulería superheroica a mansalva, con todo lo que ella supone, por mucho que algunos preferirían contemplarla como una perspectiva más madura o real de este tan manido género.
Decía que Kelly intenta emular pero, desafortunadamente, fracasa en su objetivo. Y el resultado no sólo peca de falta de credibilidad sino que, más gravemente, se pone en evidencia a sí mismo. Por ejemplo, no puedes pretender hacer creer que un grupo de criminales sanguinarios aparentemente se maten entre sí para luego decir al lector que no, que todo ha sido un montaje orquestado por nuestros protagonistas sin conocimiento de los malos malosos y que en realidad no ha muerto nadie. Pero bueno, lo cierto es que ésta es tan sólo una escena de un argumento que, la verdad, podría haberse contado pero que mucho mejor. Al respecto, a cualquier cómic tan sólo le pido que no tenga que leerme las cosas más de una vez. Y si, como en este caso, después de releerte los diálogos y repasar varias veces las viñetas sigues sin entender qué demonios está pasando... bueno, pues apaga y vámonos. Y precisamente en este punto, independientemente de si nos gustan o no los personajes, o nos creamos o no lo que se nos cuenta, el cómic resulta confuso hasta casi resultar exasperante.
Pero es que todavía hay más. En lo que a sus integrantes se refiere nos quedan claras muy pocas cosas. ¿Por qué están ahí? Sí, algunos pueden contarnos sus razones, pero lo cierto es que son la excepción. En otros casos el lector se puede hacer una idea de porqué un personaje ha entrado a formar parte del grupo, mientras que, en general, ni sabemos ni se nos cuenta nada de sus motivaciones. Ignoro si se hizo en algún otro cómic (en la introducción al cómic, Koldo Azpitarte nos indica que las líneas maestras del grupo se trataron en un tomo de la JLA), pero me parece lamentable que se pase por alto algo tan básico en esta su maxiserie.
Y de fondo, una historia donde al final casi resulta que el escenario es de cartón piedra. Se nos habla de genocidio, de terrorismo... pero lo cierto es que no importa nada, todo es aparente, una excusa, algo que sirva de fondo a la primera misión de nuestros chicos. Sencillamente, basura.
Y yo me pregunto...¿por qué Planeta publica esta serie? ¿Acaso no hay cosas más interesantes que leer de DC?

sábado, octubre 28, 2006

Dinastía de M: en resumidas cuentas

Bruja Escarlata, loca, altera realidad: primero, mutantes gobiernan; luego, ya no hay mutantes.

Concurso: si resumes Dinastía de M en menos palabras ganarás la satisfacción de haberle sacado partido al dinero que has tirado comprándola.

Y no vale decir MIERDA.

Mark Millar: La Expiación

Mark Millar
Mark Millar
Mark Millar
Mark Millar
Mark Millar
Mark Millar
Mark Millar
Mark Millar
Mark Millar
Mark Millar
Mark Millar
Mark Millar
Mark Millar
Mark Millar
Mark Millar
Aaaaaaaaaaaaaargh!

viernes, octubre 27, 2006

Otra feria más

Nueva feria de cómic y libro viejo.
Domingo 5 de noviembre.
Patio porticado de la Misericordia, Palma.

miércoles, octubre 25, 2006

El corcel gris


El corcel gris (Hope Larson, Dibbuks): Este cómic, englobable dentro del slice of life, tiene casi todas las características para ser un buen cómic. Lástima que, pese a todo, a mí no me haya dicho nada.
Y sí, es una verdadera pena porque la historia tiene los ingredientes necesarios para que me guste: Su joven protagonista acaba de llegar a los Estados Unidos proveniente de su Francia natal, dispuesta a empezar una nueva vida. Un mundo nuevo ante ella, toda una aventura que deberá afrontar, como también deberá enfrentar a los demonios que le persiguen de la vida que ha dejado atrás; miedos que aprovechan la noche y el mundo de los sueños para volver a ella.
Un argumento que se presta al uso de metáforas y a la inclusión de bellas imágenes.
El dibujo es bonito, de trazo claro, limpio. La composición de página hace juego con la claridad de las líneas y las formas. Una tinta de tonalidad ocre le proporciona un aspecto agradable que invita aún más si cabe a su lectura. Destacable es la voluntad de experimentación con el medio, que se evidencia en alambicados bocadillos de texto u onomatopeyas cuya representación obedece a la naturaleza de su sonido. Como original es su división interna, donde cada capítulo se halla indicado en la parte inferior de cada página por un número determinado de carretes fotográficos que viene a resaltar un aspecto de cierta relevancia dentro de la trama.
Con todo, la forma de contarnos la historia es bastante clásica, y la narrativa es clara, muy efectiva.
De hecho, todo el apartado gráfico cuenta con un envidiable atractivo a ojos del comprador potencial, que además tiene su correspondencia en la edición de Dibbuks.
Pero aún así, y reconociendo los méritos del cómic, no me ha acabado de llegar. A este respecto y en mi opinión, le falta capacidad de transmitir, de expresar , de hacernos sentir.
De todas formas no dudo en recomendaros que le echéis un vistazo. Sólo por su grafismo y su edición ya vale la pena y, quién sabe, igual encontráis en él lo que yo no he podido o sabido hallar.
-Visita la página de su autora, Hope Larson
-Algunas páginas del cómic, en la web de Dibbuks

martes, octubre 24, 2006

Autores y cantantes japoneses en el XII Salón del Manga II

Tomàs Pardo desde IMAGO (responsables de informar de todo lo relativo al Salón del Manga a los medios de prensa) nos pasa la lista definitiva de los autores y cantantes japoneses que asistirán a la actual edición de este evento.
A continuación os exponemos sus nombres, que habréis de añadir a los que ya os avanzamos hace unos días.
Hironobu Kageyama (Japón, 1961). Kageyama hará una pequeña actuación en el Salón del Manga el sábado a las 13.30 horas, interpretando tres temas de su repertorio. El gran cantante de anime Hironobu Kageyama es conocido por sus trabajos en Dragon Ball Z y Caballeros del Zodíaco. Su extensa discografía se inició en 1977, cuando contaba 16 años, con su primera banda de rock conocida con el nombre de Lazy.
En 1981 inició su carrera en solitario, pero es en 1989 cuando se produce el boom de su carrera al ser contratado para interpretar las canciones de Dragon Ball Z. El opening DBZ titulado Cha-la Head Cha-la es el single más vendido en Japón en ese año. Desde entonces ha obtenido dos discos de oro y participa en diversos proyectos musicales ligados al Anime.
Akira Kushida. Kushida, que acompaña a Kageyama en su gira por España, es otro cantante de anime conocido por los temas Kinnikuman (Musculman) y Jiban. Ambos cantantes dan un gran concierto en la Sala Salamandra de l’Hospitalet el domingo 29 por la noche.
Masakazu Katsura (Fukui, Japón, 10 de diciembre de 1962). Es uno de los mangakas más populares en nuestro país. Poseedor de un estilo de dibujo preciso, limpio y lleno de detalles y matices, las chicas Katsura se han ganado a pulso ser uno de los iconos populares más reconocibles del cómic japonés. Video Girl Ai, DNA 2, Shadow Lady, I´´s o Zetman son sus obras más populares (todas ellas, editadas en nuestro país con gran éxito). En ellas el romanticismo más intenso se da la mano con los superhéroes, las batallas espectaculares y la sensualidad más exquisita.
Blood. Llega el primer grupo de Visual Kei que actuará en el Saló del Manga en toda su historia. Blood es un grupo formado por tres integrantes: Kiwarnu (guitarra), Kaede (bajo) y Fu-ki (voz). Blood se caracteriza por una música rock contundente y llena de energía. A destacar la espectacular puesta en escena en directo, al más puro estilo X-Japan. Una oportunidad única para disfrutar en vivo del J-Music.
Atsuko Nakajima (Kanagawa, Japón, 1961). De trazo estilizado, limpio y elegante, Atsuko Nakajima es una de las más reconocidas ilustradoras de Japón. es el gran pilar femenino del diseño de personajes para el anime junto con la simpar Akemi Takada. La mano experta de Nakajima ha pululado por animes tan famosos como Ranma ½, Estás arrestado y Get Backers. Su dibujo manierista y etéreo es ideal para la comedia romántica.
Más información en Ficomic.

Los combates cotidianos 3: Lo que de verdad cuenta

Los combates cotidianos 3: Lo que de verdad cuenta (Manu Larcenet, Norma): Me atrevería a decir que estamos ante un álbum de transición desde el punto de vista temático. Larcenet retoma la historia allá donde la dejara, en la muerte del padre de nuestro fotógrafo protagonista, al tiempo que retoma elementos que ya habíamos visto presentes en sus dos álbumes previos para finalizar introduciendo una línea argumental que parece destinada a ser el eje sobre el que se desarrolle la acción en el cuarto volumen. El resultado es un álbum que aporta aún más coherencia al conjunto de la obra.
Por otro lado continúa la caracterización de personajes, siendo en este apartado especialmente destacable la del protagonista, que merece, lógicamente, una mayor atención por parte del autor y donde se aprecian rasgos de contenido autobiográfico que de igual forma empapan algunas de las tramas que presenta el cómic, lo cual ha sido una constante hasta el momento.
Pero a pesar de que el cómic se ubica en un contexto diferente al nuestro, donde se refleja de igual forma un patente interés de Larcenet que posiblemente entronca con ese elemento autobiográfico aludido, su temática universal consigue ganarse el favor del lector que descubre en ella su proximidad enraizada en la cotidianeidad.
Muy en la línea de los dos álbumes anteriores, este Lo que de verdad cuenta continúa el interés que desde el principio ha suscitado este tebeo adscrito al slice of life. Muy recomendable para los que gustan del género y, en general, una lectura interesante para casi cualquiera.

lunes, octubre 23, 2006

Barsowia en llamas


Barsowia en llamas (AAVV, Dolmen): Hace unos meses conocí Barsowia. Me refiero al fanzine, no a la ciudad. Llegué a él por David Rubín y su Circo del Desaliento, un autor que me resultaba desconocido y cuya obra me dejó muy buen sabor de boca (podéis encontrar una reseña aquí). Como comprenderéis, cuando me enteré que publicaba en un fanzine gallego llamado Barsowia no pude resistirme. La curiosidad, ya sabéis. Y para mi sorpresa, verdaderamente agradable por cierto, aquel fanzine vino a descubrirme a unos cuantos autores francamente interesantes.
Y claro, cuando quise darme cuenta ya no pude dar marcha atrás.
Por mucho que fuera lo primero en gallego que leía en mi vida.
Todo este preámbulo para presentar ahora esta recopilación integrada no sólo por material extraído del fanzine gallego que publica Polaqia, sino que también podremos encontrar material inédito e incluso nuevas versiones de historias previamente publicadas en otros medios y realizadas ex profeso para este Barsowia en llamas, que nos trae la editorial mallorquina Dolmen.
La antología cuenta con una serie de apartados temáticos que sirven para clasificar el buen número de historias cortas reunidas en el presente volumen. Así, el amor, la muerte, la soledad, este mundo que nos ha tocado en suerte vivir, nuestro reverso oscuro o ese frikismo con el que hemos aprendido a convivir como lectores de cómics son temas que podremos encontrar en las páginas de esta obra, un recorrido presentado a modo de trayecto en tren por diversas ilustraciones de David Rubín que viene a completar la sensación de coherencia que debió estar desde el principio en la base de la concepción de dicha antología y que le confiere un valor añadido e independiente respecto al que puedan ofrecer las historias en sí mismas.
Como toda antología, la irregularidad es la norma en este último punto. Y es que podréis encontrar de todo un poco. Historias poco afortunadas, al menos en lo que a mí respecta, junto a otras excelentes, aún más si cabe si consideramos la complejidad que supone el contar algo en tan poco espacio, todo un desafío para cualquier autor y en cualquier medio. Y es que hasta una anécdota puede marcar a quien esté leyendo. De muchas maneras, por supuesto. Y en este aspecto diría que, en líneas generales, este Barsowia en llamas lo consigue sobradamente.
Y aquí cabría apuntar otro aspecto que resaltar en esta antología, léase su variedad. Variedad en cuanto a autores participantes, ya que aunque los gallegos tienen un peso especial, como no podría ser de otra forma dada la naturaleza del fanzine, también encontramos gente proveniente de otros muchos lugares, extranjeros incluidos. Así, cabe citar a: Álvaro López, Bernal, Bouss, Brais Rodríguez, Carlos Arrojo, David Rubín, Diego Blanco, Hugo Covelo, Iván Suárez, Jorge Taboada, Jose Domínguez, Ken Niimura, Kike Benlloch, Kohell, Louis Bertrand Devaud, Luís Sendón, María López, Michael Bonfiglio, Paulo Monteiro, Raquel Méndez, Roque Romero, Sergio Covelo, Susa Monteiro. De ello se deriva una necesaria pluralidad de estilos y de lenguajes que confiere una gran riqueza a la obra. De la variedad temática ya he hablado antes. Y finalmente, la impresión que nos reportará la lectura de cada una de las historias es, a la fuerza, diversa. Si el autor lo consigue, nos hará reflexionar sobre algunas cosas, o entristecernos, o cabrearnos; esbozar una sonrisa irónica o reir a mandíbula batiente; extrañarnos por el surrealismo de lo contado, o reconocernos en la realidadnuestra cotidianeidad. Y así podría estar mucho tiempo contándoos. Pero lo que sí que querría resaltar es la evidente voluntad que subyace en un gran número de historias por jugar con las posibilidades que ofrece este medio, el cómic.
Pero no sólo eso. Y es que no podría pasar sin mencionar otro elemento común que se advierte detrás de esta obra, y que apunta a ese entramado de ilusión y amor hacia el cómic que reside en la editorial gallega Polaqia que es quien está detrás del fanzine Barsowia. Características con las que cuentan y que les llevan a seguir ahí, venciendo los obstáculos a los que continuamente deben enfrentarse en esto de publicar cómic en este país. Un esfuerzo que, cinco años después de su nacimiento, ha desenbocado en el reconocimiento por parte del Saló de BCN de este año, que ha premiado precisamente su fanzine, Barsowia, como mejor fanzine del 2005. Cinco años, se dice pronto.
Ya para finalizar y en base a todo lo que os he ido contando sobre este Barsowia en llamas, una antología realmente interesante y recomendable para cualquier lector inquieto que busque algo diferente a lo habitual.
-Polaqia (información sobre las publicaciones de esta editorial)
-Mejor fanzine del 2005 (extraído de Xastriño Comics; fuente más adecuada no se me ocurre)

jueves, octubre 19, 2006

martes, octubre 10, 2006

Historietes El còmic a les Illes Balears 2

El amigo Dani Martín (Ilustrador y animador) me manda el cartel de la exposición de autores de cómic de las Islas Baleares que se celebrará del 17 de octubre al 17 de noviembre en el Espai Ramon Llull de Palma (Cerca de la Iglesia de San Francisco) y que posteriormente circulará por varias ciudades más y del que ya Hator puso un post anteriormente.
No son todos los que estan, ni estan todos los que son, pero es una muestra de la gente que hace cómics en las Islas.
Aquí teneis el cartel.