miércoles, enero 31, 2007

¡El Club Eltingville De Batman Horror, Spirit Ficción y Loeb Tontería!


Si Batman/The Spirit es una tarjeta de presentación fidedigna de lo que será la nueva serie regular del personaje de Eisner, creo que prefiero invertir mi tiempo en seguir leyendo los Archivos del mismo. Soy consciente de que la publicación mensual no tiene guiones del nefasto Jeph Loeb, pero es tal el sinsabor que me produce este anodino especial que prefiero desconectarme de cualquier intento moderno de explotación del personaje.

[Algo a lo que contribuye poderosamente mi opinión de que el Darwyn Cooke guionista es bastante pobre: no me gustó su Batman: Ego, Catwoman: el Gran Golpe era una oda a la irregularidad estructural y todavía estoy intentando decidir si DC The New Frontier (exceptuando la maravillosa historia de los Perdedores) está más sobrevalorado que mal escrito]

Qué pena que una reunión de personajes que se supone histórica y te intentan vender como el crossover que estabas esperando desde hacía décadas parezca resuelto, argumentalmente hablando, en dos días y con menos gracia que un número de relleno de la colección de Batman. En fin. No quiero saber como celebra Jeph Loeb sus fiestas de cumpleaños.


Otra cosilla que por lo menos yo sí esperaba desde hacía años era una sorpresita que acaba de publicar La Cúpula. Hablo de ¡El Club Eltingville de Cómic, Ciencia-Ficción, Fantasía, Terror y Juegos de Rol!

[Y si después de leer el título no le tenéis ganas vosotros también es que tenéis mucha más fuerza de voluntad que yo]

En este muestrario de frikismo (y aviso: odio, odio, odio esta puta palabra y todos sus derivados; no la empleo NUNCA, pero la expresión aquí no es que se ajuste como anillo al dedo, es que parece haber sido creada para poder explicar este producto) no queda títere con cabeza y quien más quien menos se verá retratado en él en mayor o menor grado. A mí me ha divertido, pero reconozco que años de trabajar en el gremio han reducido el impacto que me hubiera causado este cómic si lo hubiera consumido antes. Porque yo no leo esta obra de Evan Dorkin como una sátira, sino como un documental: cada día vivo el Club Eltingville en el trabajo.
Que Kirby se apiade de mí.

sábado, enero 27, 2007

Real como la vida misma

No voy a decir nada más que vivir para ver:

jueves, enero 25, 2007

Superman Returns en los Oscar




La película de Bryan Synger ha sido nominada a los mejores efectos especiales. Cómo podéis observar por su cara de enfado, Brandon Routh esperaba la nominación al mejor actor. Otra vez será, chaval.

martes, enero 23, 2007

Saint War III: Zas!

Bueno, la prueba definitiva. El auténtico ZAS! en toda la boca. Y cuando digo el auténtico, digo el auténtico, el original, el de verdad...

lunes, enero 22, 2007

Saint War II: Yo tengo razón... ¿De qué lado estás?

Como veo que la cosa está reñida me veo obligado a pedir refuerzos. No, no me refiero a alguien que dibuje por mí, sino que he traído a alguien que mola mucho (de hecho, estará de acuerdo hasta Kenny) para que nos despeje las dudas y nos diga, de una vez, si yo tengo razón y el Dragón es el molar, o si la tienen mis competidores.

Por favor, Capitán Reynolds, cuéntenos:



Y si un señor que mola tanto como Malcolm Reynolds está de acuerdo, yo sólo puedo repetir:

viernes, enero 19, 2007

Saint War: Enter the Dragon

No, no, no es mi post de Civil War. Es una respuesta a otro post.

La cosa empezó en el blog de David Lafuente, concretamente aquí y siguió en sus comentarios.
Esos comentarios llevaron a Víctor Santos a responder con esto, que a su vez llevó a David a decir esto otro.
Luego vino mi pequeña aportación, pero la guerra había comenzado y prometen más asaltos en breve...

Hasta aquí el resumen. Y ahora, la práctica: ¿porqué creo que el Dragón puede incluso con el Fénix con sólo una mano y sin mirar?

Pues por esto:


Así que está más que claro:


¿Tú con quién estás?

martes, enero 09, 2007

VERONICA MARS

Estamos viviendo una época dorada de series de televisión. Aquellas que finalizan como es el caso de “A Dos metros bajo tierra” o “El Ala Oeste de la Casa Blanca” dan lugar a otras como “Bones” o “Boston Legal” . Hay para todos los gustos y géneros. Ciertamente la oferta es amplia y la calidad está a la orden del día.

Una de estas nuevas series que en nuestro país NO ha sido anunciadas a bombo y platino como es el caso de “Prison Break” o en su día fue “Perdidos” ha sido “Verónica Mars”. El hecho de que fuera tratada tan mal por TVE, como en su día fue el caso de “Urgencias”, “Babylon 5” o “El ala oeste de la Casa Blanca”, es lo que me hizo pensar que estábamos ante algo realmente bueno (se emitió los Sábados en la 2 en el horario de fútbol y sólo se ha podido ver donde hay canales autonómicos).

“Verónica Mars” es la historia de una joven en último año de instituto que dedica su tiempo libre a hacer de detective privado. Verónica vive en la ciudad costera (imaginaria) de Neptune. Allí sólo hay dos clases de personas: ricos y los que trabajan para los ricos. Hubo un tiempo en que Verónica una chica popular, la hija del sheriff y novia de Duncan Kane, (el hermano de Lilly, su mejor amiga) el joven más rico y popular de Neptune High. Tenía la vida perfecta.

Pero todo cambió un año atrás, el día en que Lilly Kane fue asesinada brutalmente en la piscina de su casa. El padre de Verónica, el sheriff Keith Mars, un hombre de principios inamovibles, descubrió indicios durante la investigación que implicaban al padre de Lilly, Jake Kane (millonario informático) y lo acusó de asesinato. Muy poco después, un ex empleado de Kane se autoinculpó del crimen y los cargos fueron retirados. La caída de la popularidad del sheriff Mars fue tal que perdió su cargo, y tuvo que dedicarse a la investigación privada para mantener a su familia. En secreto, él continúa la investigación del caso Lilly Kane. Su esposa, incapaz de soportar la pérdida económica y social, se vio abocada al alcohol y decidió abandonar a su marido y a su hija.

Verónica Mars pasó de tenerlo todo, a no tener nada y a convertirse en una marginada por parte de sus amigos y compañeros de instituto que no podían aceptar el escándalo y la vergüenza que su padre infligió a la dolorida familia Kane. Incluso su novio, sin previo aviso decidió un día ignorarla directamente y dejar de dirigirle la palabra. Sin embargo, a pesar de su condición de marginada, sus compañeros de Neptuno High acuden a ella cuando necesitan ayuda. También ayuda a su padre en algunos casos.

Las únicas personas con las que Verónica puede contar, aparte de su padre, son Eli Navarro y Wallace Fennel. Eli es el cabecilla de una banda de moteros hispanos que estudian en el mismo instituto que Verónica. Al principio tendrá sus problemas con ella, pero poco a poco veremos que no es tan fiero el león como lo pintan y además se convertirá en un buen amigo. Wallace es un chaval afroamericano, miembro del equipo de balncesto, y que se convertirá desde el primer episodio en el mejor compañero y amigo de Verónica en los casos que ésta deberá resolver.

Neptune es una ciudad única e hipnótica, sus habitantes están llenos de secretos e historias personales que poco a poco salen a la luz. La incógnita sobre la muerte de Lilly Kane aún está por resolver y todos los que la conocían, saben más de lo que han reconocido.

“Verónica Mars” es un puzzle, un misterio que se va descubriendo pieza a pieza, cada una de 42 minutos, perfectamente ensambladas en un último episodio antológico. Posiblemente el mejor “whodunit” de la TV desde que mataron a Laura Palmer.

Es fascinante volver a descubrir una serie de calidad, con guiones tan brillantes y caracterizaciones tan definidas. Si se hubieran ahorrado el cliffhanger final, podríamos estar ante uno de los finales más redondos de una de las mejores series cortas de la historia de la TV. Pero los números mandan y se encargó una segunda temporada que habrá que ver si está a la altura de la primera.

viernes, enero 05, 2007

Cabalgata de reyes

Como ya estan aquí los reyes, os dejo con la cabalgata que Marvel tiene pensado hacer para este año.
Ojo con el Capi que no deja de ir detrás de Elektra y La Hechicera.


jueves, enero 04, 2007

Alim el curtidor 2: Viento del exilio

Alim el curtidor 2: Viento del exilio (Lupano, Augustin, Penloup; Norma): Me gustan los cómics sin pretensiones. Aquellos cuya única intención es contar una historia, hacerlo más o menos bien y de paso entretener al personal. Por eso esta serie me convenció desde su primera entrega, que ya reseñé en esta vuestra página.
Alim es un cómic de aventuras de toda la vida, sólo que sus protagonistas no son lo que se diría muy típicos para lo que estamos acostumbrados a ver en tebeos pertenecientes a este género: un curtidor de piel de ballenas, su hija pequeña y el abuelo, un reducido nucleo familiar de los sin casta, el escalón más bajo de la sociedad, que se han visto obligados a abandonar su ciudad después de haber sido acusados de herejía por parte de los sacerdotes que gobiernan la urbe.
En este volumen, el segundo de la serie, leemos de su deambular en dirección a las tierras del norte, en busca de refugio. Sin embargo, su pasado persigue al bueno de Alim hasta esa gélida región, tratando de frustrar su intención de empezar una nueva vida.
Lo interesante de la serie, con todo, va más allá de las peripecias que viven nuestros “héroes”. En ambas entregas hemos podido constatar un evidente posicionamiento en contra de todo fanatismo religioso, elemento que, por la similitud del universo en el que se desarrolla la acción del cómic con la dinámica actual de nuestra sociedad se presta a efectuar correspondencias que proporcionan una nueva dimensión al tebeo.
Por otro lado, a la que hasta el momento ha sido la única trama de la serie, aquella que se centra en nuestro trío protagonista, ahora hemos visto cómo se ha añadido otra que nos habla de los juegos de poder que se desarrollan en la capital del imperio, que no hace sino enriquecer la historia. De igual manera, se han añadido nuevos e interesantes personajes que a la fuerza cruzarán sus caminos con los de nuestros protagonistas, otro elemento más que ayuda al desarrollo de la historia.
Por lo demás, sigue presente un sano ejercicio humorístico que va de la mano de un evidente tono humano , ambos presentes en la anterior entrega y que vendrían a ayudar a establecer una clara empatía con el lector. En cuanto al dibujo, no ha perdido un ápice de su manifiesta calidad.
Lo dicho, una lectura muy entretenida, bellamente ilustrada y con mensaje de fondo. ¿Acaso se puede pedir más?

martes, enero 02, 2007

Los Apéndices de Vishanti: The Spectre (Hal Jordan) de J.M DeMatteis



Después de los hechos ocurridos en Day of Judgement Hal Jordan se convierte en el nuevo Espectro para buscar la redención y expiar sus pecados de cuando era Paralaje.

J. M Dematties es el encargado de guionizar la serie pero antes hubo una saga en la colección Legends of DC Universe 33 a 36 donde Hal ha de asumir su papel y primero visita el cielo para buscar ayuda y guía debido a estar en contra de castigar a los culpables de manera cruel porque a él se le ha dado una oportunidad de redimirse y cree que existen maneras más piadosas o directamente no ha de hacerse. Hará visitas a Carol Ferris y a su hermano Jack Jordan que no le reconocen porque el poder del Espectro hace que las personas vean distiintas caras.

Tendrá un enemigo que será Caul que intenta destruirlo porque sabe que será la próxima victima de su venganza al ser un asesino y buscar el exterminio de la humanidad. Hal contará de compañero con Abin Sur. Caul lo atrapará en su mente y Hal se tendrá que enfrentar a sus propios miedos y errores: ser Green Lantern y creerse capaz de todo y de querer controlarlo todo, la muerte de los Guardianes y los Corps, su transformación en Paralaje con el cual tendrá una discusión. Al final tiene un enfrentamiento con el Espíritu de la Venganza y le vence diciendo que no se pueden controlar a la gente y castigarla y que estaba equivocado y se arrepiente de lo que hizo. Hal rehace el mundo y perdona a Caul. La humanidad puede crear un paraiso o un infierno y el Espectro está para intentar llegar al paraiso. La hija de Jack Jordan, Helen, descubre que Hal esta vivo y se lo dice a su padre.

Esta introducción en general está bien aunque el arrepentimiento de Hal cae en un torbellino emocional muy fuerte y parece que se olvida porque lo hizo. Además se establece que ejercer el poder e imponer tiene bases en algún maltrato por parte de su padre. Por otra parte establecer que Paralaje es en parte una entidad diferenciada fruto del shock por la muerte de Coast City resulta extraño.


La serie regular contó con 27 números y los primeros doce números serían poner las bases de la colección y donde Hal ha de encontrar su lugar en el mundo y realizar su función: viajará al infierno donde se pondrá en duda su función y descubre que AbinSur está en el infierno por su culpa y descubre otra vía para los culpables en vez del castigo y que además los ayuda a mejorar, el espíritu de venganza controlará su cuerpo y será necesaria la ayuda de Zauriel, Batman y Superman para detenerlo y al final la venganza será domada. Se comunicará con Carol y Jack dándose momentos emotivos y graciosos, los padres de Helen serán asesinados por Monsier Stigmonus la representación de todos los males de la humanidad y se enfrentará a Hal por la vida de su sobrina Helen que resulta ser la persona que llevará a la humanidad a la salvación o la perdición según como viva su vida. Helen se va a vivir con su tío en un palacio construido por él después de visitar a sus padres en el cielo y Abin Sur descubre que el Infierno es en parte una creación de uno mismo que busca ser castigado y que cuando ya cree que puede ser perdonado puede ir al cielo.

Hal es el Espectro y ha evolucionado pudiendo hacer más cosas que cuando era humano y por eso su poder era limitado ya que seguía pensando como tal. Ahora conoce sus poderes y descubre que sería el Espectro Prima (el primero) y que en cada mundo, universo existen espectros derivados de él. Se producirá una guerra espiritual contra otra dimensión que hará que Hal reuna a todos sus espectros como si fueran Green Lantern Corps y Helen está desarrollando sus poderes hasta el punto que necesitará ayuda mágica de una niñera bastante estricta pero cariñosa. Abin Sur por su parte seguirá ayudando a Hal y tendrá la oportunidad de volver a nacer mediante una reencarnación lo que dará una emotiva despedida. Monsieur Stigmonus volverá y utilizará a un Sinestro revivido para atacar al Espectro donde es más vulnerable: Hal Jordan y su arrepentimiento por los hechos ocurridos desde Coast City.

Uno de los aspectos más interesantes de la serie son las historias autoconclusivas en que el Espectro va ayudando a gente y se ve como actua cada uno: Dos Caras y se descubre que la redención de Harvey Dent no es fácil, un vampiro arrepentido, la existencia de esperanza en Apokolips, revelar la verdad a un alma que vive en el engaño... Todo esto demuestra que Hal ha cambiado la venganza y la muerte por la redención y el perdón y que todas las personas tienen algo bueno aunque sean unos monstruos, pero eso si, criticando y que también han de pagar por sus crimenes.

Hal alternará sus labores de Espectro con el cuidado de Helen y ayudado por la niñera mágica, mantendrá con Carol Ferris una relación de amistad aunque en el fondo siguen enamorados, celebrará el cumpleaños de Helen con invitados superheroicos...

El número final es un repaso a su vida: su ascenso a Green Lantern y su caida cuando se convirtió en Paralaje y su oportunidad de redimirse como Espectro con sus funciones. Las dudas que tiene de como educar a Helen y su decisión de dejarla a cargo de familiares y que al final decide no hacerlo. La verdad es que es uno de los mejores números de la serie.

The Spectre contó con muy buenos dibujantes: Ryan Sook, Craig Hamilton yNorm Breyfogle.

En general es una serie normal con algunos momentos álgidos y que mejora bastante después de tanto número e introspección psicológica y arrepentimiento. Lo único que no me gusta es hacer que el arrepentimiento de Hal Jordan sea tan continuado, aunque realmente hizo mal, y que no se diga porque lo hizo: revivir Coast City y que se escriba que Paralaje primero serían las ansias de poder y control, la parte mala de Hal o que al final él siga sin poder explicar o entender porque se convirtió en eso. Para mi Hal siempre fué el mismo aunque se volviera loco y los intentos de disculpa me parece que le hacen un flaco favor. Sino ver el caso de Green Lantern Rebirth.

Fué un intento interesante para contar historias de Hal Jordan aunque los guionistas que han utilizado al personaje en su papel como Espectro pasan de lo bueno como Marz y Winnick a lo incoherente como Geoff Johns, que por cierto suya es la miniserie Dia del Juicio donde Hal se convierte en Espectro, que en la saga Redemption Lost de JSA pasa soberanamente del trabajo de DeMatteis y sus explicaciones de lo que le pasó a Hal en GL Rebirth para mi son poco creibles ya que convierten en títere al personaje y lo disculpan y es en parte una retrocontinuidad porque que omite o cambia todo el trabajo hecho por los guionistas del vol 3 de Green Lantern.

Joyas Incomprensiblemente Nunca Reeditadas

EMPERADOR MUERTE




Existen algunas obras maestras del comic de superhéroes que no sólo no deberían faltar en las estanterías de cualquier aficionado al género sino que debieran estar disponibles siempre en cualquier librería especializada con el fin de que cualquier neófito del medio y/o del género pudiera tener acceso a ellas. “Watchmen”, “Born Again”, “Batman Año Uno”, “La Saga de Fénix Oscura” son algunas, no sólo por lo que esas historias significaron dentro de la mitología de los personajes que las protagonizaron sino como exponentes inteligentes del medio, y por su solvencia como historias redondas y que perduran.

Perdónenme los puristas pero yo tengo en mi corazoncito de aficionado una historia que si no puede ser considerada una obra maestra, sí creo que es un verdadero clásico que incluso ha ganado con el tiempo. Es la novela gráfica de 1986 titulada “Emperador Muerte”. El escritor fue David Michelinie, el dibujante Bob Hall. La edición española de Forum no acredita el colorista. En España nos llegó de la mano de Planeta en el especial Navidad de 1987 de la colección Marvel Heroes.

En esta historia, el Dr Muerte secuestra a Zebediah Kilgrave, más conocido como “Hombre Púrpura”, ese ridículo villano al que Bendis supo sacar un gran partido en las páginas de “Alias”, cuyo poder es manipular la voluntad de todo ser vivo que se le acerque, y lo utiliza para crear una máquina que le permita a nivel global manipular las mentes de los seres humanos y convertirse en Emperador del planeta Tierra. Un momento inolvidable de la historia tiene lugar al principio, cuando Kilgrave reducido y atado increpa a Muerte su cobardía al protegerse tras su máscara de los efectos de su poder. Acto seguido Muerte obliga a todos sus científicos y soldados abandonar la sala, se encara ante el Hombre Púrpura sin máscara: “Ahora soy vulnerable”. “Libérame. ¡Suicídate!” Muerte impasible. “Es imposible. Nadie tiene tanta voluntad.” “Bien, Zebediah Kilgrave ¿Quién merece reinar?” Un gran momento Marvel.

Una vez conseguido su objetivo, previa manipulación a Namor y de la utilización de unos dispositivos que le permiten neutralizar a ciertos superhéroes androides como el Hombre Máquina y La Visión, Muerte convierte el planeta en una utopía. Las naciones del primer mundo se desarman nuclearmente, y los países subdesarrollados reciben no sólo las ayudas necesarias para terminar con sus problemas como el hambre y las guerras, sino capacidad para desarrollar sus propias materias primas. En treinta días, el “buen” Doctor consigue lo que los seres humanos no conseguirán nunca: paz mundial, prosperidad y bienestar absolutos. La sombra del final de Miracleman alcanzaba al Universo Marvel. El resultado es un Muerte que se siente decepcionado, ha llegado a su máxima aspiración, gobernar el mundo y que todas las naciones y héroes (tremendos Hulk y Power Man como guardias de seguridad de la Casa Blanca donde reside) se le sometan y ya no haya ningún reto ante él. Por fin, tiene el mundo en sus manos. Dicen que Alejandro Magno lloró cuando hubo conquistado el mundo porque ya no había nada por conquistar.

Con quien no contaba Muerte en sus planes es con la “variable” de Wonder Man, que llevaba hibernado treinta días como parte de un experimento de Tony Stark, en ese momento miembro de los Vengadores Costa Oeste. El bueno de Simon se despierta feliz de la vida, pero flipa cuando descubre al Capi America y a la Avispa supervisando y decorando la Mansión de los Vengadores porque el Emperador ha escogido el lugar como residencia veraniega. Tras la clásica pelea de malentendido de superhéroes marvelitas, Simon se las arregla para formar un frente común formado por Iron Man, Ojo de Halcón, la Avispa, el Capi y él mismo que se enfrantará al Emperardor y pondrá fin a su dominio manipulador sobre los humanos. Ojo de Halcón intenta reclutar también a su esposa Pájaro Burlón pero los efectos de la máquina de Muerte son demasiado poderosos, y no sólo fracasa sino que ésta avisa a Muerte del inminente asalto de los Vengadores a su cuartel general. Lo que sigue a continuación es una batalla épica en la que todos tienen su pequeño momento de gloria. Mención especial la escena en la que Ojo de Halcón está siendo gaseado por los robots gigantes del Emperador. El único que puede salvarlo es Iron Man (todos sabemos que es alcohólico) y éste todavía se debate entre su fidelidad al Emperador y a los Vengadores. “Es un enemigo del Emperador” se dice a sí mismo. “Es el enemigo. Es…mi amigo”. Y dispara a plena potencia sus rayos disruptores en un plano soberbio desde atrás que permite ver volar por los aires al robot. Los Vengadores, como no, salvan el día y el mundo, con la ayuda de Namor.

Las naciones poderosas vuelven a rearmarse y los programas de ayuda de Muerte a los menos favorecidos se cancelan “ipso facto”. El precio de la libertad es regresar al la misma situación, un mundo injusto y desigual. Pero un mundo libre.

El único “fallo” que le pondría a la historia es que le falta un epílogo más creíble. Regresando en el Quinjet, los vengadores se preguntan si han salvado al mundo o lo han fastidiado más. Y lo cierto es que tras lo que hace Muerte, no hubo mayores consecuencias, vuelve a su país, y punto. Hoy día tal vez invadirían Latveria y lo depondrían.

Hoy día Bendis necesitaría unos ocho números y decenas de tie-ins más tres o cuatro miniseries para intentar contar una historia de estas características. Millar aprovecharía la ocasión para mostrarnos como Muerte decide disponer de Susan Richards o la Bruja Escarlata como sus concubinas personales. Y pondría en los labios de Reed algo así como que “es un honor que mi mujer sea la concubina del Emperador”. El mérito de la novela es haber sido capaz de contarnos una historia interesante, innovadora (en su momento) y a la vez clásica (una parábola sobre la libertad del ser humano), con brillantes caracterizaciones, tan redonda y consistente en sólo sesenta y cuatro páginas. Apenas ha notado el paso del tiempo (salvo las formaciones pertinentes de los héroes más poderosos de la Tierra). Decía Harry Callahan en la película “Harry el Fuerte” que “el sistema es una basura, pero hasta que aparezca otro mejor, lo defenderé”. Y eso es a lo máximo que pueden aspirar los héroes. A defender un sistema imperfecto, y a ser inspiración para mejorar nuestro mundo.

Aprovechando la reedición en USA de la novela gráfica “Death of a Universe” del Escuadrón Supremo (inédita en España), Quesada podría hacer un tpb, con las mejores historias nunca reeditadas del tirano de Latveria e incluir esta. Sería un detalle.

viernes, diciembre 29, 2006

El set PVC de Serenity


Malcolm, Summer y Jayne, respectivamente.

Más productos Serenity



Queridos Browncoats, no sufráis.

Si llegasteis tarde para pediros el set de PVC de los personajes de Firefly o el adorno con base de la nave Serenity, aún tenéis la oportunidad de conseguir los productos relacionados con la película de Joss Whedon.

Nada más y nada menos que una nueva réplica en miniatura de la nave de Malcolm esta vez redecorada como en la película, en la escena en la que deben camuflarla para evitar ser atacados por los "reavers".

Por cortesía de Dark Horse próximamente.

Atentos al Previews...

jueves, diciembre 28, 2006

Más felicitaciones

Nos llegan más felicitaciones navideñas. En este caso de Guillermo Sanna alias "El Exkoriax", que actualmente esta trabajando en editoriales de los U.S.A. no es una mega estrella pero vamos a darle tiempo. Aquí teneis la dire de su blog.

miércoles, diciembre 27, 2006

Fantastic Four: Rise of the Silver Surfer




Ya está disponible en Apple el primer Teaser Trailer Oficial de la secuela de los 4 F.

La verdad es que se lo han currado.

Aquí, el trailer.

viernes, diciembre 22, 2006

Planeta y Hellblazer: ¿saben lo que publican?

¿Qué hacen portadas de números de la etapa de Delano reunidas en el tomo La tierra a donde van los muertos? Ni una sola de los números que incluye este tomito.
¿Alguien lo entiende?
Venga, risas enlatadas.

jueves, diciembre 21, 2006

Kitty Pryde: La sombra y la llama

Kitty Pryde: La sombra y la llama (Akira Yoshida, Paul Smith; Panini): A veces leyendo por ahí, en la blogoesfera comiquera, te encuentras opiniones que se ceban en la naturaleza de los tebeos de superhéroes. Que si son para chavales, que si son estúpidos, o maniqueos, o lo que sea... (para una mayor riqueza descriptiva sólo tenéis que entrar en La cárcel de papel, donde el tema es de aparición cíclica). No entraré en lo que me parece una polémica vana e inútil, pero he de reconocer que cómics como éste de hoy me obligan a reconocer que el tópico es cierto de tanto en tanto.
De Akira Yoshida, el guionista, sólo conocía su labor en la mini de X-Men: Regreso a la Era del Apocalipsis, continuación de aquella conocidísima (y nefasta) saga del ya mítico grupo. ¿Cómo podían sacar una secuela de aquello? Bueno, pues ahora el sr. Yoshida ha regresado y nos regala un desaguisado de proporciones increíbles que desafía la lógica en más de un sentido. A mí me parece estupendo que se decidan a rescatar situaciones del pasado pero por favor, exijamos un mínimo de dignidad y coherencia, especialmente para unos personajes que suelen haber formado parte de nuestro propio pasado como lectores de cómics. Y es que esta mini, centrada en Kitty Pride, a la que recientemente vimos inteligentemente caracterizada por Whedon (remember Pilar Rubio as Wonder Woman, sir) en sus Astonishing, cuenta con un comienzo de los más absurdos que puedo recordar en mucho tiempo en un tebeo de superhéroes.
Imaginad que alguien os envía una foto de un conocido vuestro al que hace mucho tiempo que no véis. No sabéis quién os envía la foto, sólo que éste os dice que si queréis ver a esa persona, tendréis que acudir, solos, a... Japón, por ejemplo. Por supuesto, pilláis un avión y os plantáis en unas horas en el país del sol naciente, no? Venga, echadle un poco de huevos o de ovarios, va? Y cuando estáis ahí, una agencia gubernamental os viene a recoger al aeropuerto y os empieza a contar que vuestro conocido se encuentra retenido por una secta. Es evidente que la agencia en cuestión os está ocultando información y que juega con vosotros, pero decidís colaborar con ellos, a que sí? Un poquito de imaginación, venga, que no cuesta tanto y vuestro amigo/a lo vale. Para acabar, la secta se pone en contacto con vosotros y os dicen que les merecéis el mayor de los respetos y que os quieren como líder espiritual. Sí, la cosa ya se está pasando un poco de castaño oscuro, pero seguidme un poquito más. Como comprenden que el rollo quizás no os vaya, los de la secta dicen que si no queréis ser su líder, sólo matarán a vuestro amigo/a. ¿Cómo lo véis?
Vale, ahora sustituíos por Kitty Pryde, una chica con superpoderes, y a la secta por unos cuantos ninjas. ¿Os cuadra todo un poco más? No, verdad? A mí me pasa lo mismo.
Podría seguir más, pero no quiero spoilearos nada más (sólo os he expuesto el planteamiento de la mini, estad tranquilos). Después de todo a mí ya me parece un argumento de lo más estúpido y que los personajes hacen gala de un comportamiento tan absurdo que creo que no hace falta decir más. Ah, sí, que es predecible. E intrascendente, porque que no os engañen, lo que le pase a Kitty aquí no tendrá ninguna repercusión seria en su futuro.
Por lo que respecta al dibujo, un Paul Smith irreconocible. Quizás sea porque no se entinta él. Y porque quizás el hecho de colaborar en el argumento le debió restar tiempo que dedicar a sus lápices, de forma que puede que tan solo abocetara. Igual es que este cómic le importaba una mierda. Recordad su amor por las Harleys, que no son especialmente baratas.
En definitiva, un cómic olvidable. No os lo recomendaría ni aunque fuérais fans del personaje. Er... de hecho, ahora que lo pienso, mejor los fans os abstenéis, aunque ya sé que no me haréis caso. Sigh.

miércoles, diciembre 20, 2006

Seven Soldiers


-Seven Soldiers (Grant Morrison et alii; DC)

La reseña que leeréis a continuación está hecha en base a los tres primeros volúmenes recopilatorios yankees de la serie, equivalentes al siguiente material español:
1) publicado:
Siete Soldados número cero y el tomo de Zatanna
2) inédito todavía pero de inminente publicación: tomos de The Guardian, Shinning Knight y Klarion, the Witch Boy. Asimismo, habrían de incluirse la mitad de las series de Bulleteer y Mr. Miracle, y el comienzo de la de Frankenstein
.

Niñas, niños, ponéos cómodos en vuestros asientos, que hoy no voy a ser breve.
Pero para todos aquellos que no tenéis suficientes redaños como para chuparos esta reseña enterita, haced scroll down y plantaos en el último párrafo, donde podréis encontrar una síntesis de la misma; os perderéis cosas pero bueno, habréis elegido... muerte.

Empezaré explicándoos la estructura de la nueva obra de Grant Morrison. Después de todo, es uno de los rasgos que más dio que hablar en cuanto fue publicada en Yankilandia, y además es útil para su lectura.
La serie se inicia en el Siete Soldados número cero, continúa luego en siete miniseries de cuatro comic books cada una, independientes todas ellas entre sí y centradas en un personaje concreto de DC, y finaliza en el Siete Soldados número uno. La idea es que el lector pueda leerse cada miniserie de forma completamente autónoma o en el orden que quiera, teniendo sólo que respetar el comienzo que se plantea en el número cero y el desenlace representado por el primer número.
Ahora bien, Seven Soldiers se publicó en USA en un orden determinado, y después de ese número cero se fueron alternando las diversas miniseries, llegando a salir tres o cuatro comic books al mes. Esto es importante, porque existe una línea u orden cronológico que abarca todas las miniseries y que en pocas palabras podríamos definirlo como que hay cosas que pasan antes que otras y que atañen a sucesos presentes en todas las miniseries. Es decir, que se observan conexiones que, aparte de establecer relaciones a nivel argumental, a lo que volveré más adelante, sirven para marcar un tiempo, unas coordenadas temporales determinadas. El problema es que esta línea temporal sólo la podrá apreciar el lector que haya seguido la serie en inglés. ¿Que por qué?
La respuesta a la pregunta anterior es simple y ya la apuntaba yo aquí mismo, en este vuestro blog, hace unos cuantos posts. Planeta, que es quien publica la serie en nuestro país, ha decidido reunir las miniseries en tomitos, en una decisión personal que en mi modesta opinión actúa en perjuicio de la comprensión de la obra. Dicho esto parece que contradigo esa voluntad de Morrison que mencionaba un poco más arriba, según la cual el lector debía poderse leer las minis de los Siete Soldados en el orden que quisiera. Pero no, voy a concretar un poco más: Efectivamente, os podéis leer las minis como queráis, siempre que respetéis el hecho de que el número cero es donde empieza todo y que el número uno es donde acaba todo. Pero eso no quita que si se sigue el orden de publicación original, tanto en comic books como en TPBs recopilatorios yankees (que respetan el orden de la salida de la grapa), se comprendan mejor según qué cosas y no nos extrañemos, por ejemplo, de que un personaje diga algo aparentemente sin sentido.
A este respecto, es paradigmático el caso que nos brinda la primera miniserie publicada por Planeta y que se centra en Zatanna. En este tomo se dan algunos hechos que pueden causar extrañeza o confusión en el lector, y que no tendría porqué haber sido así si Planeta hubiera respetado el orden de publicación original.
Ahora bien, comentada la estructura de la serie vamos a por su argumento.
La historia que sirve de telón de fondo a Siete Soldados no podría ser más típica. La hemos visto una y otra vez en cómic, literatura, o cine. Y es que estamos ante una nueva recreación de la sempiterna lucha entre el Bien y el Mal. Siete soldados, siete héroes, deberán enfrentarse a un imperio que, de forma cíclica, regresa a la Tierra para destruir, a sangre y fuego, cualquier logro alcanzado por la humanidad.
Luego tenemos las historias particulares presentadas en las miniseries y que se centran en un héroe determinado: Zatanna, Klarion the Witch Boy, The Shinning Knight, The Guardian, Bulleteer, Mr. Miracle y Frankenstein. Sus historias siempre hacen relación a la trama de fondo, sólo que en distinta medida. Así, en algunas miniseries se observa un mayor peso del argumento principal de la serie, mientras que en otras su incidencia es meramente tangencial o anecdótica.
Por otro lado, ha de destacarse que esas miniseries vienen a establecer el origen de un nuevo superhéroe/héroe (The Guardian, Bulleteer...) o a desarrollar algún aspecto de otro ya conocido (Zatanna). Esto le sirve a Morrison para centrarse en la caracterización de los héroes, con mayor o menor fortuna todo sea dicho de paso, curiosamente en detrimento de la de los villanos, cuyas motivaciones y particularidades apenas quedan esbozadas. De hecho a menudo da la sensación que casi nos encontramos ante unos malos de opereta, lo cual no dice gran cosa a favor de una parte importantísima de lo que debería ser un cómic de superhéroes, que es ante lo que, después de todo, nos encontramos.
En este apartado relativo a los diversos personajes que pueblan la obra se ha de apuntar la labor de recuperación que realiza Morrison, tanto en lo que respecta a héroes clásicos como a situaciones que protagonizaron hace tiempo. Y es que los Siete Soldados constituyen un grupo clásico, creado en los cuarenta que, sin embargo, nunca gozó de una gran popularidad entre el fandom. Gozaron de un breve instante de fama en los 70, cuando aparecieron en el JLA número 100, para volver a sumirse en el olvido aunque siguieron apareciendo en las páginas de los cómics de forma ocasional con posterioridad. De todas formas, poco queda de aquella formación original, y aquí Morrison se limita a sacar, casi a título anecdótico, a alguno de los que formaron parte de aquel grupo, mientras que sus propios Siete Soldados serán, en realidad, una nueva encarnación de unos héroes que no son sino la plasmación de un concepto eterno, el Bien en su sempiterna lucha contra el Mal.
Otro elemento que me gustaría comentaros es el de la presunta cohesión de la obra, punto que mereció grandes elogios por parte de ciertas críticas yankees. En mi opinión no se debe confundir cohesión con relación entre las partes. En Siete Soldados encontraremos lo segundo, no lo primero, y además con un agravante. Ciertamente, Morrison establece relaciones entre diversos elementos pertenecientes a series diferentes y que, a su vez, pueden hacer referencia a la historia de fondo, pero desafortunadamente esas conexiones son más aparentes que dotadas de significado. Si lo tuvieran, hablaríamos de cohesión, pero no es el caso. Los elementos relacionados aluden a cosas sin importancia, un objeto o un personaje de aparición reiterativa, por ejemplo. Precisamente porque esos elementos no son importantes te puedes permitir el lujo de sacarlos primero aquí y luego allí. No hay maestría en ello, como se ha insinuado por ahí, ni creo que una labor así sea equiparable a la Alan Moore en Watchmen, como me comentó Jaume que había leído en la red.
Es más, a veces a Morrison se le escapa la coherencia del argumento, observándose cabos sueltos que no es capaz de atar con solvencia. Lamentable, sin duda.
Según lo que habéis leído hasta el momento podría pareceros que apenas podréis encontrar algo positivo en esta serie. No quisiera daros a entender algo así. Morrison demuestra aquí su capacidad para tener ideas locas, geniales, al menos en mi opinión, sólo que luego falla a la hora de engarzarlas y constituirlas en una historia igual de genial. Pero esos momentos de inspiración, de brillantez, están ahí, y creo que deberían ser apreciados en su justa medida. Ideas que por otro lado vienen a participar de ese mundo propio, personalísimo, surrealista, extravagante o mejor aún, bizarro, de este autor y que hallan en otras obras suyas.
Sin embargo creo que cabría preguntarse lo siguiente:¿Está Grant Morrison en baja forma últimamente? ¿Es Seven Soldiers un trabajo alimenticio? La respuesta a ambas preguntas sería, a mi juicio, positiva. Creo que sigue teniendo buenas ideas pero que, desafortunadamente, no dan lugar a cómics memorables como sí que lo fueron trabajos previos. Recuerdo la decepción que me supuso leer su anterior Vimanarama, por mucho que me riera con sus primeras páginas, y por lo que se puede deducir de su actual etapa en Batman la cosa no pinta muy bien.
Pero me estoy desviando de lo que os estaba contando. Estaba hablando de si podíais encontrar algo positivo en esta serie, y debo continuar diciéndoos que, pese alguna excepción, las diversas minis son entretenidas. Sólo exceptuaría aquí la de Mr. Miracle, que reconozco que encuentro de momento bastante aburrida, al tiempo que un poco dispersa y ciertamente desconcertante en tanto que presenta personajes y situaciones alusivos a la saga del Cuarto Mundo que poco tienen que ver con la historia de fondo de Siete Soldados. Y Bulleteer, que en un principio me pareció aburrida en tanto que escasamente original, ha conseguido finalmente atraer mi atención.
Y creedme, cuando se pone delirante lo es de forma divertida. Al respecto el primer número de Frankenstein es de mención obligada.
Por otro lado, en lo que respecta a su dibujo, cada miniserie cuenta con su propio dibujante, aunque excepcionalmente podemos llegar a encontrarnos a más de uno encargado de los lápices. Aquí Siete Soldados posee un nivel más que aceptable, y tan sólo me quejaría de Simone Bianchi, uno de esos dibujantes preciosistas que trabajan sin tinta, y que, aunque de fachada interesante deja mucho que desear en lo referente a la narración.
En fin, veremos cómo sale Morrison de todo este asunto. Difícil lo tiene habida cuenta de cómo concluyen las distintas miniseries que ya han acabado. En breve os lo cuento.

Seven Soldiers para dummies:

-Una serie irregular
-Una entrega más de un Morrison en horas bajas
-Destellos de genialidad no hilvanados en lo que sería de desear: una historia al mismo nivel
-Una serie más o menos entretenida
-Un producto que no está, ni mucho menos, a la altura de la campaña publicitaria que protagonizó ni de algunas excelentes críticas que se pudieron leer cuando salió publicada.

SOBRENATURAL


Tengo la impresión de que en los últimos años, tras el final de las amadas/odiadas Buffy y Angel, los fans de las series de género fantástico adolescente no hemos conseguido encontrar una serie con la que llenar el hueco que dejaron las mencionadas.

Si bien es cierto Médium y Perdidos han conseguido establecerse como series sólidas con un público fiel, a mi me seguía faltando algo dirigido hacia un público más juvenil. Y creo haberlo encontrado. Se titula “Sobrenatural”.

Tuve oportunidad de ver el episodio piloto de esta serie de forma promocional en verano cuando anunciaban iba a ser una de las apuestas de un canal de la TV de pago para este otoño. No me encandiló (tampoco lo hicieron los piloto de otras serie que hoy me encantan), pero a falta de mi ración semanal de “The Shield” y “Battlestar Galactica” el mismo día y a la misma hora, decidí darle una oportunidad.

“Sobrenatural” cuenta la historia de dos hermanos, Dean y Sam Winchester y su viaje por la América profunda (y sobrenatural) en su Chevy Impala del 67. La razón de su viaje es encontrar a su padre, desaparecido unas semanas atrás, cuando éste a su vez buscaba venganza contra el ser (¿diabólico?) que años atrás asesinó a su mujer en su propio hogar (en una de las escenas de apertura más violentas e impactantes que he visto en una serie de TV en los últimos tiempos). Este horrible suceso provocó que John, el patriarca de los Winchester no sólo quedase marcado de por vida, sino que se volcara en enfrentarse y eliminar toda clase de amenaza sobrenatural que apareciese en su camino, convirtiéndose en una especie de “cazademonios”.

No hay nada nuevo que no se haya visto ya en “Sobrenatural”. El viaje en coche de los dos hermanos prestando ayuda a la gente, recuerda a aquella serie en la que Michael Landon y Victor French recorrían EEUU arreglando problemas por doquier, “Autopista hacia el cielo”. La búsqueda del padre por parte de los hermanos remite a “Kung Fu”. Las amenazas a las que se enfrentan forma parte de la mitología fantástica más clásica: espíritus de asesinados en busca de justicia, el Wendigo, casas encantadas, la joven autoestopista fantasmal que todo el mundo ha recogido alguna vez, el Espantapájaros asesino, maldiciones indias, el Hombre del Garfio, monstruos, posesiones diabólicas, leyendas urbanas, todo está ahí, actualizado para entretenernos hoy. Los métodos, los de siempre: dones precognitivos, cruces, estacas, libros de exorcismos, lanzabengalas, agua bendita, aparatos que detectan restos de ectoplasma, sal, espejos, documentación falsa, y como no, escopetas recortadas, nueves milímetros, balas de plata…etc

El tono sombrío y grisáceo de la fotografia es una constante en la serie, nunca brilla el sol. La mayoría de escenas tiene lugar en oscuridad, en la noche.

Se nota que en algunos episodios una vez planteada la trama y el misterio “de la semana” hay escenas de relleno y conversaciones un tanto repetitivas, pero también ocurría al principio de “Expediente X” y “Star Trek The Next Generation”. Poco a poco la interacción entre los hermanos va cobrando importancia y se revelan secretos y matices de sus vidas que plantean nuevas e interesantes situaciones. Los episodios suelen ser auto-conclusivos y en la mayoría de ocasiones con final feliz. Los efectos especiales están realmente bien conseguidos, algo que no me esperaba, la verdad. Han sido los últimos tres episodios (que he visto de un tirón) en los que la breve e inesperada aparición de John (el padre) y la presentación de un nuevo personaje, me ha demostrado que la cosa tiene más chicha de lo que parece y que podemos estar ante algo realmente interesante.

Los más puristas atacarán la serie antes de darle una oportunidad escudándose en que han elegido como actores principales a dos guaperas calientanenas como son Jensen Ackles (Smallville, Dawson Crece) y Jared Padalecki (Gilmore Girls, La Casa de Cera), pero no olvidemos que se quería captar a un público adolescente y ambos son chavales con una carrera bastante curtida en el medio de la TV juvenil.

En fin, creo que estamos ante una serie que, en los once episodios emitidos en nuestro país, se deja ver y gana en cada episodio con respecto al anterior. Nadie intenta reinventar la rueda en este show, sino entretener, pasar un buen rato y contar una buena historia. El tiempo dirá si consigue alcanzar la cuotas de popularidad (difícil por otro lado) que consiguieron las series de Whedon. De momento en USA les han concedido una segunda temporada.

lunes, diciembre 18, 2006

Bull Damn City

Bull Damn City (AAVV; Dolmen): Seis autores españoles. Seis historias cortas del oeste, todas ellas con una ciudad como telón de fondo cuyo nombre sirve para titular el cómic.
Leo en la introducción que la idea para este cómic surgió bajo la inestimable ayuda de esa gran musa llamada alcohol. Eso, y la admiración que varios de esos autores profesan por el género del western. Con semejantes precedentes uno se extraña de no encontrar entre el elenco de artistas (integrado por Joan Fuster, Vicente Vegas, Pere Pérez, Enrique Vegas, Victor Santos y Kenny Ruiz) al irlandés Garth Ennis. Pero a lo que vamos, Bull Damn City.
El cómic nos presenta varias historias protagonizadas por los alter ego de cada uno de estos autores, recurso que es de suponer que busca hacer gracia al personal. De hecho, diría que sobre este supuesto recae casi todo el peso humorístico de cada historia, si es que realmente lo tiene, algo que quizás debiéramos preguntar a sus autores. Los argumentos de las historias son anecdóticos, como las relaciones existentes entre ellas, limitadas a menciones o cameos de personajes. Sus desenlaces, previsibles. Sin embargo, más delito tiene que estemos leyendo una historia y no nos enteremos de lo que sucede ante nuestros ojos, como es el caso de la que firma Victor Santos.
En definitiva, definiría Bull Damn City como un capricho, ejemplo perfectamente ilustrativo de la que podría ser cualquier campaña gubernamental contra el alcohol. Quizás quedara genial o cuanto menos ocurrente con la cabeza embotada, pero lo que no acabo de entender es que mucho tiempo después de superada la resaca alguien en su sano juicio se decida a publicarlo. Ah, vale, que son autores españoles conocidos. Ok, ya lo pillo.